• Los que fracasan cuando triunfan

    el pais intimo

    El relajo comunicacional de Michele Bachelet en el discurso del 21 de mayo, me hizo recordar uno de los mayores aciertos de Freud: su teoría sobre los que fracasan cuando triunfan. El psicoanalista llama también a este fenómeno neurosis del segundo lugar. Y se refiere a esa dificultad que muchos tenemos con el éxito, a pesar de que nos pasamos la vida diciendo que eso es lo que buscamos.

    ¿Le pasó a usted alguna vez que estaba ahí, a punto de alcanzar algo que añoraba y se enfermó, o se le olvidó lo que debía decir, o se puso tonto, en fin, se saboteó de alguna manera? Pues esto más frecuente de lo que uno piensa, y es responsable de distintos traspiés. Uno típico es el llamado lapsus, al que nuestro ex presidente nos tenía tan acostumbrados. Otro que nunca nos deja de sorprender es cuando el rockstar o la estrella de fútbol -esos que suponemos que lo tienen todo- caen en el espiral de la autodestrucción, despilfarrando la oportunidad que la vida les dio. O bien, ese clásico masculino: estar por fin en la escena sexual con esa mujer que tanto se ha deseado, y ¿qué ocurre?, pues que el amigo de abajo no responde a la circunstancia.

    Muchas personas acuden al psicólogo cuando sospechan que suelen boicotearse en los momentos más importante para ellos. No pocas veces la respuesta de esta disciplina es tratar de empoderar a los sujetos, elevando esa cosa tan manoseada que llaman autoestima. Es decir, el problema se aborda promoviendo que uno se sienta y se crea top. Por un rato claro, ya que todo lo que sube tiene que caer…

    La paradoja de este tipo de intervención es que el profesional está dándole la razón -justamente- a eso que en principio provoca este bloqueo, ya que le está diciendo que lo transformará en un sujeto más potente, y que esté a la altura de esa situación tan, pero tan, importante. En el fondo, que es verdad que existe el éxito y el fracaso como medida del valor que una persona tenga, cuestión que sólo alimenta la ansiedad frente a la posibilidad o no del triunfo.

    Desde la adolescencia empecé a intuir que mientras más relevancia le daba a las cosas, la ansiedad me traicionaba y me sentía siempre inferior a un ideal esperado. De manera que empecé a quitarle sentido a esas situaciones y actuar como si se tratara de un día cualquiera. Hablo de pruebas, entrevistas laborales, citas, partos, etc., cuestión que le quitó kilos de sufrimiento a mi vida. Empecé a jugar. Suele ocurrir que quienes están menos preocupados de triunfar, son los que están lo suficientemente relajados para poder ir abriéndose caminos en la vida. En general a quienes les va bien, es más porque disfrutan lo que hacen, que porque estén buscando el éxito como fin en sí mismo, cosa que muchas veces los padres olvidan en los discursos con sus hijos, por ejemplo, cuando insisten en esa frase fatal: haz lo que quieras pero sé el mejor. Muchos han notado este problema en el contraste de estilos entre el ex mandatario y la actual presidenta. Más allá de datos y resultados concretos, se tiene la impresión de que ella lleva de una manera más cómoda el poder que él. Ella habla como si estuviera en el living de su casa, y él se tupe, haciendo demasiado esfuerzo por hacerlo bien. Aparentemente -desde el punto de vista de las razones personales (no políticas) de cada uno- para él, ser presidente era un anhelo; mientras que para ella una serie de contingencias la llevan a un lugar que nunca buscó.

    De ahí que más que buscar coaching para ser mejor que los demás, es justamente lo contrario lo que permite ahorrarse esta neurosis del triunfo. Es decir, dejar de creer que uno es un perdedor cuando fracasa y un ganador cuando triunfa. Es simplemente una combinación de suerte, trabajo y a veces talento. Así el fracaso no duele tanto y el triunfo no enceguece. No existen los héroes.

    Cuando vea el pasto del vecino más verde, acérquese para verificar que es igual que el suyo. Parcialmente verde, parcialmente seco. No existe el fracaso ni el triunfo absoluto.

  • Cinco formas que revelan si una mujer ha tenido sexo hace poco

    Esta es una curiosidad que seguramente muchos hombres han tenido y diversos estudios han revelado cómo descubrirla. Aquí van algunas de las pistas.

    Probablemente, leer la mente de un hombre es más fácil que a una mujer, sobre todo si se trata de sexo. Se ve satisfecho y es posible que trate de demostrar que ha tenido algún tipo de encuentro sexual reciente. La película "Lo que ellas quieren", donde el actor Mel Gibson es capaz de ver lo que las féminas están pensando, retrata el deseo del sexo opuesto de saber qué hay en sus cerebros. Sin embargo, no es necesario tener ese poder para saber si una mujer ha tenido algún encuentro sexual hace poco.

    Mayor atracción

    Según un estudio publicado en Journal of Advanced Research, después de una actividad sexual el cuerpo libera más ferómonas, una sustancia que puede aumentar la excitación y el ánimo en el sexo opuesto. En consecuencia, cuando las mujeres lo han pasado bien en la cama, se ven más atractivas.

    Luce más feliz y sana

    Científicos de la Universidad de Colorado, por su parte, aseguraron que en un 55% de los casos las personas que tienen más sexo reportan mejores niveles de felicidad y ligereza que quienes pasan mucho tiempo sin sexo. Por lo tanto, es probable que una mujer que está más contenta de lo habitual, haya tenido una que otra aventura en el último tiempo.

    El color de su piel también la delata. En la Universidad de Minnesota descubrieron que cuando hay sexo hay un incremento del flujo sanguíneo en todo el cuerpo, por lo que sus mejillas se verán más rojizas, lo que además indica mayores niveles de estrógeno, la hormona vinculada a la fertilidad de las mujeres.

    Descansó bien

    Después de tener sexo, el cuerpo libera prolactina, una hormona que estimula el sueño profundo, así que ella se verá más descansada. Finalmente, la actividad sexual, también aumenta la producción de oxitocina, lo que las hace sentirse más satisfechas y no necesitan llamar la atención del sexo opuesto.

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