publicidad
  • O'Higgins versus Carrera

    Lucrecia Enríquez, acádemica del instituto de historia de la universidad católica

    Si tuviéramos que describir Chile a alguien que jamás ha estado en el país, probablemente le contaríamos sobre sus tradiciones culturales o hitos geográficos, pero también podríamos referirnos a sus héroes. Los héroes patrios representan la identidad, el alma de Chile, son los actores que han encarnado lo que consideramos nuestro ser nacional. Más allá de los mitos en torno a estos personajes, son figuras de carne y hueso, con virtudes y defectos, que recordamos por su aporte a la construcción de la nación.

    Pero ¿qué convierte a una persona en determinado momento de la historia en un héroe? Debemos considerar que un héroe es siempre una figura histórica que protagonizó algún momento fundante de la nación, puede ser una guerra, por ejemplo la guerra de la Independencia; también la decisión de declarar la independencia; la defensa de ideales republicanos; o la colaboración para desarrollar políticas públicas.

    Hay héroes anónimos y hay algunos que sobresalen y por eso están presentes en el inconsciente colectivo. Es el caso de José Miguel Carrera y Bernardo O'Higgins, quienes han sido ensalzados y recordados individualmente por sus méritos. Lo anterior, no responde a una intención de olvidar sus defectos o a una decisión consciente dejar de lado sus aspectos controvertidos, sino que nos detenemos a mirar lo que entregaron.

    En Fiestas Patrias miramos a los protagonistas del proceso de independencia, el que se inicia con la formación de la primera junta de gobierno. Recordamos la ocasión en que se estableció un gobierno autónomo en Chile dentro de la Monarquía española, hito que contribuyó a la declaración de Independencia en 1818.

    Al mirar a los héroes que formaron parte de este proceso a veces nos detenemos demasiado en las disputas. Una parte de la sociedad reivindica a Carrera u O'Higgins, o atribuye una serie de defectos al uno o al otro, pero esto nubla la comprensión del proceso de la independencia. Es por esto que fue tan complicado atribuir la paternidad de la patria, pues cada uno representaba algo diferente. Las peleas marcaron durante 70 años la historia posterior a la independencia y no hay un consenso de quién fue el líder, cuando en realidad no hay un líder único.

    Existen condenas a nuestros héroes patrios y se prioriza una visión negativa, opositora y culpable. Se debe elaborar una educación histórica menos maniqueista, pues la tendencia a explicar por opuestos las cosas no es sana. Hay que considerar que en Chile se desataba una guerra, donde hubo aciertos y errores que hoy debemos mirar en perspectiva, no de manera personalista o contraria a los intereses nacionales. O'Higgins y Carrera tenían caminos distintos para el mismo fin: la independencia y la construcción de una nueva nación y los dos tuvieron la genialidad de vislumbrar que esto era posible.

    "O'Higgins y Carrera tenían caminos distintos para el mismo fin y los dos tuvieron la genialidad de vislumbrar que esto era posible."

  • La pequeña enfermera

    Por Paulina Flores

    Anita Guenchor. Su madre es enfermera y cuando ella era chica, a veces la acompañaba al trabajo: "Cuando paraba algo excepcional y no había quién me cuidara. A mi mamá no le gustaba llevarme porque me tenía que dejar sola mucho tiempo mientras veía a los pacientes, pero a mí me encantaba. En la sala que me dejaba había muchos implementos de medicina y yo jugaba con todo. Me ponía unos guantes, me tomaba la presión, hacía como que me sacaba sangre con las mariposas y jeringas sin agujas. A veces me dejaba acompañarla a ver a los pacientes menos graves y me subía a las camillas. Me sentía la reina del lugar". Al salir del colegio estudió teatro en la academia de Fernando González, pero nunca se sintió cómoda con sus compañeros y se retiró al año: "Era demasiado ego, demasiada vanidad, todos quería figurar y eran muy competitivos, nunca se ayudaban entre sí". Se tomó un año sabático para pensar sobre su futuro: "Hice muchos talleres, desde fotografía hasta guión de cine, pero nada me convenció. Cuando ya empezaba a deprimirme por no saber qué hacer, la respuesta surgió sola. Estaba con mi mamá, recordando, y entonces ella me dice: "¿Te acuerdas cuando me acompañabas a la clínica de chica?". Sentí que se iluminaba una parte de mi cerebro y mi corazón. Me puse a preparar la PSU y al siguiente año estaba matriculada en Enfermería en la Católica". Aunque algunos días comience las clases a las 10:30, todos los días se despierta a las 7.00, se ducha, desayuna y sale a jugar con su perro antes de partir.

    "Mi mamá a veces me dejaba ver pacientes menos graves. Me sentía la reina.

    anita guenchor"

    Envía historias y comentarios a: historiasciudadanas@hoyxhoy.cl

  • Sobre el rodeo chileno y el maltrato

    Nadie duda que el rodeo chileno es una tradición con arraigo histórico. De hecho, convertido en deporte nacional en 1962, se ha extendido como el segundo deporte que más público convoca. No obstante, son cada vez más las personas que, sorteando el peso de la costumbre, ven en el rodeo una muestra evidente de maltrato animal; una suerte de fiesta primitiva donde los asistentes aplauden los embates contra un ser indefenso (el novillo), que poco puede hacer frente a las arremetidas de otros animales inocentes (los caballos), que sólo obedecen a sus jinetes. Porque golpes son golpes, aunque sean "aminorados" por sacos acolchados o que se excuse que el novillo pasará una sola vez en su vida por la medialuna. Y si bien la ley no considera esta práctica como maltrato animal, el debate se inició y crecerá hasta llegar el momento en que terminen siendo condenadas mayoritariamente de la mano de nuestros propios hijos o nietos, como ha ocurrido con otras costumbres coloniales. El mundo evoluciona y la mirada humanista es cada vez más consciente de que el maltrato animal no sólo se configura en heridas sangrantes o quejidos de dolor, sino en todo comportamiento que cause un dolor innecesario o estrés a un ser viviente. En tiempos en que muchos marchan para celebrar la vida o exigir derechos, parecemos olvidar que los animales también son seres vivientes, que sienten y sufren. Tal como nosotros.


    Comer, tomar, comer y tomar

    Me encanta el espíritu de los chilenos para el "18". En las oficinas y en las escuelas la gente se prepara y organiza actividades para celebrar. Lo que nunca he entendido es la creencia en que el festejo es un chipe libre para comer y tomar como si no hubiera mañana.

    Sebastián Vásquez R.

    Fernanda Gómez

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24