• Tragedia en el Santa Laura: Unión Española bajó a la Primera B

    Los hispanos sucumbieron por 2-4 ante O'Higgins de Rancagua en los descuentos.

    Agencias

    El silencio sepulcral que invadió el Estadio Santa Laura tras el pitazo final contrastaba brutalmente con el estruendo que poco antes habían paralizado el encuentro como un grito de desesperación de la hinchada. No hubo milagro. La Unión Española, uno de los clubes fundadores del balompié nacional, descendió a Primera B.

    Fue una jornada de infarto, de esas que el hincha rojo no quería vivir, pero que el destino y una temporada errática terminaron por imponer. La tarea era titánica: ganar a un O'Higgins que también jugaba sus cartas y esperar que la matemática no fuera cruel en las canchas de La Calera y Viña del Mar.

    El arranque fue una inyección de endorfina pura. A los 14 minutos, Gonzalo Castellani sacó un zapatazo desde fuera del área que batió al meta celeste, desatando la euforia en la Catedral. En ese instante, con Limache y Everton empatando sus respectivos duelos, la permanencia parecía posible. Pero los fantasmas de esta campaña irregular no tardaron en aparecer.

    A los 25', Martín Sarrafiore aprovechó una desatención en la zaga hispana para silenciar el estadio con el 1-1. El golpe anímico fue doble, porque minutos después, la imagen de Pablo Aránguiz abandonando la cancha entre lágrimas por una lesión (31') se sintió como un presagio oscuro. El referente, el capitán, dejaba a su equipo en el momento más crítico.

    El complemento comenzó de la peor forma. Apenas a los 49', Maximiliano Romero dio vuelta el marcador para los rancagüinos (1-2).

    Mientras tanto, las noticias que llegaban desde los otros estadios no ayudaban al hincha hispano. Es que el histórico Álvaro Ramos adelantaba a Iquique ante Everton y, más tarde, Daniel "Popín" Castro (76') marcaba para Limache ante La Calera. Los rivales directos ganaban; Unión se hundía.

    La desesperación se apoderó de las tribunas y del campo. El partido se detuvo por el lanzamiento de pirotecnia, una pausa que enfrió el juego pero no la angustia. Sin embargo, el fútbol tiene guiones crueles. A los 83', un cabezazo de Bruno Jauregui puso el 2-2 y encendió una llama de esperanza irracional.

    El clímax del drama llegó a los 87'. Formiliano enviaba el balón al fondo de la red. Era el 3-2 que alargaba la vida en primera. Pero el banderín del asistente se levantó y el cobro de offside ahogó el grito de gol en las gargantas de los miles de hispanos presentes.

    Con el equipo volcado en ataque, sin orden y con más corazón que piernas, O'Higgins fue letal en la contra. Ya en el tiempo añadido, Juan Leiva (90'+2') con una volea y Francisco González (90'+7') sentenciaron el 2-4 definitivo. Y no hubo tiempo para más.

    Tal como ocurrió en 1997, la Unión Española perdió la categoría.

  • Colo Colo llena el Monumental para buscar el milagro

    Ayer estaban casi agotadas las entradas para el partido de los albos frente a Audax.

    El año del Centenario ha estado lejos de ser la fiesta que se prometía en Colo Colo y se ha transformado, por momentos, en una pesadilla. Sin embargo, hay algo que no sabe de crisis: la lealtad del hincha. Así, tras la durísima derrota por 3-0 ante Cobresal el viernes, la respuesta de la fanaticada fue inmediata y contundente. El Estadio Monumental será una caldera este domingo 7 de diciembre para enfrentar a Audax Italiano.

    Apenas se liberaron los tickets, los hinchas albos arrasaron con las localidades. Sectores como Tucapel, Arica, Lautaro y Cordillera se agotaron en cosa de minutos.

    De todas formas, el panorama para clasificar a Copa Sudamericana es complejo. El triunfo de Palestino sobre La Serena complicó todo, asegurando a los árabes y dejando un cupo menos en disputa. Colo Colo (44 puntos) llega a la última fecha en octavo lugar, mirando desde abajo a Audax (46) y Cobresal (47).

    Pero para que Colo Colo pueda llegar con alguna esperanza al partido contra Audax, prinero hay que esperar lo que, justamente, Audax haga frente a Ñubñense este lunes. Eso, porque si Audax pierde o empata, Colo Colo dependerá de sí mismo y si gana, clasifica.

    Pero si los itálicos ganan el escenario se vuelve titánico. Si los de colonia vencen a los chillanejos, se hacen inalcanzables. Ahí, la única chance que le quedará al Cacique será ganar su partido y rezar para que Cobresal pierda ante Ñublense. En ese caso, albos y mineros igualarían en 47 puntos, pero la diferencia de gol favorecería a los de Macul.

  • Osorio se viste de goleador y asistente en paliza del Midtjylland

    El chileno abrió el camino para el 6-0 sobre el Nordsjaelland.

    Si alguien pensaba que el desgaste de la fecha FIFA y el largo viaje desde Rusia iban a mermar la chispa de Darío Osorio, se equivocaron.

    El seleccionado nacional fue el motor en la demolición por 6-0 que el FC Midtjylland le propinó al Nordsjaelland por la Liga de Dinamarca.

    El formado en la Universidad de Chile atraviesa una gran momento. Tras dejar buenas sensaciones con la Roja ante Perú, Osorio regresó a península escandinava con la misión de no perderle pisada al puntero Aarhus. Y cumplió con creces.

    A los 8 minutos de juego, tras una maniobra de Aral Simsir y un rebote que quedó picando en el área chica, el chileno apareció con olfato de goleador para decretar el 2-0 parcial, desatando la euforia de la afición local que aún celebraba la apertura de la cuenta lograda minutos antes por Ousmane Diao.

    Pero el ex Universidad de Chile no se conformó con anotar. Siete minutos más tarde, a los 15', se puso el traje de obrero para recuperar un balón en salida y asistir a su socio en ataque, el turco Aral Simsir, quien clavó el 3-0. Fue una ráfaga letal. En un cuarto de hora, Osorio ya tenía el partido en el bolsillo.

    El resto del encuentro fue un monólogo de los "Lobos". Con el marcador 5-0 y el deber cumplido, el técnico Thomas Thomasberg decidió cuidar a su figura, sustituyéndolo a los 66 minutos bajo una ovación.

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