• PDI explica cómo evitar y qué hacer ante "estafas chinas" a empresas y comercios en Chile

    Estas se refieren a cuando hay un cambio repentino en cuentas de pago, banco o correo por parte de los proveedores, quienes son hackeados por delincuentes internacionales. Por otra parte, una plataforma ayuda a validar documentos tributarios en otros idiomas.

    Matías Gatica Lindsay

    Las denominadas "estafas chinas", según informó a este medio el comisario de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos Metropolitana, Eduardo Albornoz, son aquellas en las que hay un cambio repentino, ya sea de cuenta de pago, correo, o el banco de un proveedor de ese país que envía sus productos a Chile y que es hackeado por un delincuente.

    Albornoz indicó que "como la gran mayoría hoy día de estos tipos de comercio (en Chile) operan mediante tecnología, es decir, mediante internet, plataformas de pago y correo electrónico, se da mucho en el ciberespacio las estafas chinas, y lo que más ocurre son el cambio repentino que existe entre el proveedor de siempre, que es chino, con el comprador acá en Chile. De la noche a la mañana le dice que cambió la cuenta de pago o que cambió el banco y el tipo de cuenta. También cambia el país muchas veces. Y el comprador, como tiene una dinámica tan habitual de comprar semana a semana y por años dice, 'ah, ya, ok', y paga y transfiere a otra cuenta" que no es la del proveedor.

    Ocurrido eso es que "entonces cuando uno ya investiga el asunto se da cuenta que la empresa, el proveedor chino, o fue hackeado en sus servidores de correo, o el delincuente se creó un dominio muy parecido, una cuenta de correo muy parecida. Entonces el comprador no se percata de eso y sigue en conversación con el delincuente, le paga al delincuente y obviamente el producto nunca llega".

    Para evitar esto el comisario recomendó que "si existe un cambio de cuenta a pagar, corroborarlo antes con el contacto que yo tengo en China, con el proveedor original, al correo original o al WhatsApp original. Porque ya después voy a estar hablando con el delincuente. Cuando la gente hace esta verificación, se da cuenta que ellos nunca han cambiado de banco y que sigue siendo siempre la misma. Entonces hay que tener cuidado con eso".

    Albornoz dijo que los delincuentes que hackean los servidores envían el dinero "a cuentas europeas", y que puede ir "también a lugares de Sudáfrica. Generalmente ocurren allá o a cuentas bancarias en el Reino Unido".

    Para evitar esto antes de que se incurra en la estafa, detalló que las personas deben fijarse "cuando el dominio del correo no sea igual, cuando haya una modificación. En ese caso, inmediatamente tiene que haber una desconfianza y proceder a la verificación", también cuando "hay una insistencia constante para realizar la compra y obviamente también cuando yo ya he verificado con el banco y con el proveedor original y me dicen que no han cambiado de banco ni dirección. Ahí yo me doy cuenta que la empresa fue usurpada, porque lo que hacen es usurpar el correo electrónico, porque lo hackean y cuando no es un hackeo a la empresa en sí se crean un correo muy, muy similar, por ejemplo, un guión bajo entremedio, ponen un punto o en vez de una "M" ponen una "N".

    "Y de esta forma como el secretario, el comprador o el encargado de finanzas o de adquisiciones, compra todas las semanas por años y ya lleva años trabajando en esto, no se fija en cada correo que le llega, cuál es el correo en sí, la casilla en sí. Ya es automático, y ahí está el problema", aseguró el comisario.

    Además, indicó que en caso de ser víctima de esta tipo de estafa, la persona debe "realizar la denuncia lo antes posible a la PDI o a la Fiscalía, para que de esa manera el fiscal tome conocimiento y ordene diligencias con la mayor premura. Mientras más rápido se actúe en este tipo de cosas, es mejor para el éxito de la investigación".

    En ese sentido, dijo que "es variable caso a caso" si es que la persona estafada puede recuperar su dinero, ya que "va a depender de la cuantía, de cuánto se persevera en la investigación. Pero de que existen los mecanismos, los canales muchas veces para encontrar el dinero, sí, existen".

    "Hemos visto que muchas veces la PDI logra la detención de una persona que se encuentra en Francia o en África. Para que ocurra tiene que haber una coordinación entre la PDI y la Fiscalía y la cooperación también de la víctima o el querellante. Pero sí se puede hacer, porque cuando son diligencias que tienen una gran cuantía se realiza la persecución y se activan los protocolos con Interpol. Muchas veces se han hecho diligencias afuera del país", aseguró.

    Sobre la eventual recuperación del dinero, depende "del tipo de seguro que tiene la empresa y qué grado de cobertura extra o seguro aparte tiene con respecto a justamente este tipo de fraude electrónico".

    Por otra parte, dijo que la PDI "siempre realiza campañas a través de volantes y en nuestras redes sociales (...) siempre estamos dando consejos y sugerencias para que las personas no sean víctimas de ese tipo de fraude".

    Plataforma

    La plataforma chilena especializada en prevención de riesgos y fraude mediante inteligencia artificial en tiempo real, Sheriff, lanzó una opción que permite la lectura y validación de documentos tributarios chinos, lo que sería clave para evitar fraudes en procesos de importación. La plataforma permite analizar la documentación, identificar inconsistencias y validar proveedores en segundos, antes de que los riesgos impacten en la operación o las finanzas de las empresas chilenas.

    Esta plataforma funciona mediante inteligencia artificial y realiza el cruce de más de 25 fuentes de datos judiciales, financieros y de cumplimiento para leer los documentos, incluso cuando están en otro idioma.

    A través de esta plataforma, el CEO de Sheriff, Vicente Cruz, contó que se descubrió que una empresa chilena que buscaba importar componentes tecnológicos desde China detectó que el sello oficial (chopped) no correspondía a la última actualización del registro comercial chino y que la empresa tenía procesos judiciales abiertos por incumplimiento. "Gracias a que pudimos 'traducir' no solo el idioma, sino el estatus legal del proveedor, el cliente evitó un fraude de más de 150 mil dólares en una operación que a simple vista parecía segura", destacó.

    Cruz señaló a este medio que "las más afectadas son las empresas que participan en procesos de importación, especialmente en sectores críticos como el de componentes tecnológicos. El riesgo estructural es real, ya que Chile registró 14.382 causas penales por fraude solo en el tercer trimestre de 2025, un alza del 64%".

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