• Hoy se cumplen 150 años de la primera llamada por teléfono

    "Venga aquí, quiero verlo", fueron las palabras que abrieron la actual era digital, donde poco se habla: ahora fluyen los datos.

    V.B.V. / Agencia EFE

    En una sociedad hiperconectada, con redes de alta velocidad, celulares inteligentes y grandes cantidades de datos, donde la gran paradoja es que ya pocos contestan el teléfono, menos a números desconocidos y porque a los millennials (nacidos entre comienzos de los 80' y mediados de los 90') y sus sucesores les da "ansiedad" hablar por este dispositivo, hoy el mundo celebra los 150 años de la primera conexión por voz en Boston, Estados Unidos.

    El científico británico-estadounidense Alexander Graham Bell el 10 de marzo de 1876 llamó a su ayudante: "Señor (Thomas) Watson, venga aquí, quiero verlo".

    Esta breve conversación marcó un punto de partida en las telecomunicaciones, aunque su intención inicial "era mejorar la eficiencia de los sistemas telegráficos eléctricos existentes, consiguiendo transmitir más información con los mismos recursos", explicó a agencia EFE el profesor de Ingeniería de Telecomunicación en la Universidad Politécnica de Madrid, Antonio Pérez Yuste.

    Hablar fue "un uso alternativo" del telégrafo, pero terminó siendo el inicio de la llamada, pues esta no es más "que el conjunto de una suma de frecuencias distintas", agregó el académico.

    Pese a que mundialmente se reconoce a Graham Bell por este acto cotidiano de la vida moderna, en 2002 el Congreso de Estados Unidos reconoció al ingeniero italiano Antonio Meucci como el primero en crear un dispositivo de comunicación de voz a distancia, en 1854, que se llamó 'teletrófono' y luego evolucionó al teléfono. Graham Bell lo patentó en 1876.

    Después de la llamada

    El impacto de la conversación de Graham Bell y Watson fue tal, que dos años después se abrieron las primeras centrales telefónicas y, más tarde, redes locales de comunicación, lo que para Pérez tiene valor documental, pues, "ha pasado muchas veces en la historia que inventos que empiezan como experimentos terminan convirtiéndose en elementos de consumo masivo".

    A medida que las redes se extendían también en zonas rurales, aseguró el docente, "surgió una economía relacionada con la industria de la telefonía y dedicada al desarrollo de terminales telefónicas y cableado", dejando así de depender de la industria eléctrica y evolucionando "a lo que conocemos como las telecomunicaciones".

    El telégrafo, pese a esto, no perdió relevancia en la actividad empresarial y el comercio, ya que "permitía conservar una prueba documental de la comunicación".

    A fines del siglo XIX, la expansión telefónica evidenció cambios sociales en las centrales, que "fueron atendidas exclusivamente por mujeres: eso supuso una incorporación importante al mercado laboral", apuntó Pérez.

    Décadas más tarde, después de que el teléfono lograra conectar Europa con América durante la Segunda Guerra Mundial, la transformación llegaría con la telefonía móvil y la digitalización.

    Este proceso se aceleró con las redes 3G y los teléfonos inteligentes, impulsado por dispositivos como iPhone y sistemas operativos como Android, lo que Pérez consideró como "el momento clave que transformó absolutamente a toda la sociedad".

    El dispositivo fijo dejó de ser un aparato asociado a un lugar para convertirse en personal, con redes que "superan en penetración a la telefonía fija en gran parte del mundo, y transportan principalmente datos en lugar de voz", agregó el docente.

    Para Pérez, con siglo y medio de perspectiva, la llamada de Bell "fue el disparador que dio origen a lo que hoy llamamos sociedad digital. (...) El teléfono fue para la sociedad de la información lo que la máquina de vapor fue para la sociedad industrial".

    marzo de 1876 ocurrió la llamada entre Alexander Graham Bell y su ayudante, Thomas Watson.

    28 de abril de 1880 ocurrió la primera llamada telefónica en Chile, desde Valparaíso.

  • Estudios relacionan el uso de pantallas con problemas mentales y sociales

    Un seguimiento de 20 años a niños y adolescentes mostró su comportamiento.

    Niños y adolescentes que dedican más tiempo a las pantallas, especialmente a las redes sociales, son más propensos a tener problemas de salud mental, conducta y académicos más adelante, según una revisión publicada en la revista JAMA Pediatrics.

    El análisis a 153 estudios realizados con personas de entre dos y 19 años, con un seguimiento de dos décadas, lo lideró la U. James Cook, en Australia, cuyos investigadores hallaron que un mayor uso de medios digitales se relacionaba sistemáticamente con más síntomas depresivos y problemas de comportamiento, mayor riesgo de autolesiones y adicciones, y peor rendimiento escolar.

    "Los jóvenes que usaban las redes sociales con mayor frecuencia eran más propensos a tener síntomas de depresión, dificultades de comportamiento, consumo de sustancias, autolesiones y un peor rendimiento académico más adelante", agregó el académico Sam Teague.

    Los videojuegos, aunque se relacionaron con mayores niveles de agresividad y problemas de conducta fomentados por contenidos violentos, también se asociaron, aunque modestamente, con mayor capacidad de funcionamiento ejecutivo y atención, lo que posiblemente refleja algunas exigencias cognitivas.

    Los autores llamaron a los padres a mantener una comunicación abierta sobre el tiempo conectados, establecer límites coherentes y dar prioridad al sueño y a actividades no relacionadas con el mundo digital.

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