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Identifican a un reptil prehistórico que vivió en Calama: el Gondwananectes osvaldoi
Es el primer plesiosaurio chileno, es decir, un animal marino jurásico que habitó el país, ya que las especies encontradas antes son todas terrestres. Sus vértebras, intactas desde hace 170 millones de años, marcan el futuro de investigaciones a nivel mundial.
V.B.V.
Un indicio de una posible criatura prehistórica fue hallada por el director del Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto de Atacama, Osvaldo Rojas, en la localidad de Ojo Pache, durante 2014. El arqueólogo autodidacta avisó a los científicos, ya que por su propia afición y el gran interés de los niños por este tipo de criaturas, el museo que lidera cuenta con una amplia colección de fósiles.
Rojas conoce la zona desde muy pequeño, gracias a exploraciones escolares lideradas por el sacerdote belga Gustavo Le Paige, indica el sitio web Ciencia y Arte. El religioso inculcó a sus estudiantes la curiosidad científica, ya que junto a su trabajo pastoral, estudió y buscó restos de la historia precolombina.
En su memoria, hoy existe el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo R.P. Gustavo Le Paige s.j., en San Pedro de Atacama.
Bajo esta concepción, Rojas guió a científicos de la Universidad de Chile, quienes recuperaron bloques de roca con restos óseos a la vista, pero sólo entre 2024 y 2025 fue posible realizar una preparación en profundidad del material y exponer gran parte del esqueleto.
De esta forma, se identificó un esqueleto parcial articulado de un pequeño plesiosaurio de entre 1,5 y 2 metros de largo, que habría habitado antiguas cuencas marinas en el actual Desierto de Atacama.
El animal convivió en este ecosistema con ammonites (moluscos redondos que dominaron los mares hace unos 416 millones de años, cuyos restos se pueden ver en numerosos museos), ictiosaurios (mezcla de delfines y peces espada), peces óseos y, posiblemente, cocodrilos marinos.
"Este espécimen (encontrado en las cercanías de Calama) nos permitió reconocer que se trataba de una forma nueva para la ciencia, un género y una especie nuevos que fueron bautizados como Gondwananectes osvaldoi", explicó el investigador Rodrigo Otero.
El nombre alude a Gondwana, el antiguo supercontinente que incluía a Sudamérica, mientras que el epíteto de la especie homenajea a su descubridor, Osvaldo Rojas, quien se ha dedicado a buscar y difundir el pasado de la zona, mediante la publicación de libros como "El pleistoceno de la Cuenca de Calama", "Prehistoria de Calama", "El arte rupestre en el Valle de Lasana", "Ecología y conservación en los Telmatobius altoandinos de Chile: El caso de la ranita del Loa" y "Macrauchenia, un enigmático animal extinto de la cuenca Calama".
Desde 2020, sin embargo, la escritura del investigador dio un vuelco tras su hallazgo en 2014 de los primeros indicios del animal prehistórico que ahora lleva su nombre, por lo que editó los volúmenes "Primer registro de un plesiosauro del Jurásico medio de 'Ojo de Opache', en Calama, norte de Chile", que incluye comentarios sobre registros similares en la Región de Atacama, además de "Los pterosaurios de Chile, su descubrimiento y estado actual" y "Vertebrados del Mesozoico del Desierto de Atacama".
170 millones de años
El artículo "Un nuevo reptil marino del Jurásico Medio procedente de Gondwana aclara el origen de los Cryptoclidia, el grupo de plesiosaurios más exitoso", publicado hace unos días en la revista Papers on Palaeontology, señala que el pequeño fósil descubierto en el norte posee una antigüedad cercana a los 170 millones de años, correspondiente al período Jurásico Medio.
Este ejemplar es la primera especie de plesiosaurio identificada con claridad para ese período en Chile y una de las escasas conocidas en Latinoamérica y el Hemisferio Sur.
En el país se han encontrado los dinosaurios Chilesaurus diegosuarezi (raro híbrido del Jurásico), Stegouros elengassen (anquilosaurio con cola tipo helecho), Gonkoken nanoi (pico de pato antiguo) Arackar licanantay (titanosaurio) y el acorazado Orretherium tzen, junto a los mamíferos Magallanodon baikashkenke y, el año pasado, una especie de "lauchita" patagónica, el Yeutherium pressor.
Chile en el mapa
Durante el Jurásico, los plesiosaurios alcanzaron una gran diversidad, señaló la U. de Chile. Sin embargo, sólo algunos linajes lograron persistir durante el Cretácico, entre ellos el Cryptoclidia, grupo al que pertenece Gondwananectes osvaldoi, cuya extinción ocurrió hace 66 millones de años.
Hasta ahora, evidencias previas sugerían un posible origen europeo para este linaje. No obstante, la nueva investigación muestra que Gondwananectes osvaldoi es el representante más antiguo conocido del grupo.
Una de las claves estuvo en la anatomía de sus vértebras: "La presencia de una única articulación para la costilla en cada una de las vértebras del cuerpo es tremendamente relevante", señaló el investigador Rodrigo Otero.