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El domo más grande del continente está en Valdivia y se mimetiza con los colores de Los Ríos
La paleta utilizada fue hecha midiendo las luces y tonos del islote Haverbeck, además de los cambios del cielo lluvioso.
V.B.V.
Un domo es una estructura arquitectónica formada por la repetición de otras, como triángulos o hexágonos, de fácil ensamblaje, estabilidad y que pueden abarcar extensas áreas. El domo más grande desde Canadá hasta la Patagonia está en Valdivia, Región de los Ríos, cuyos colores fueron intervenidos para integrarlo al paisaje.
La académica de la Universidad Austral de Chile (UACh), Elisa Cordero Jahr, desarrolló esta propuesta basada en el estudio riguroso del color, la percepción visual y la identidad territorial.
La construcción perteneciente a la empresa Portuaria Corral S.A., que embarca principalmente productos forestales, como madera de eucaliptus, de ahí el interés en lo verde.
Revestir la obra constituyó un desafío técnico y un intento por comprender el color como un lenguaje capaz de dialogar con el entorno natural. A través de observaciones del paisaje, análisis de la luz y exploración de soluciones visuales, la docente transformó esta gran infraestructura en un elemento que se integra armónicamente al ecosistema fluvial y urbano.
Cordero para esto realizó mediciones y registros desde el Puente Cruces, el sector Torobayo y recorridos por el río en kayak, desde 2024. Esto le permitió comprender las variaciones cromáticas del entorno en diferentes momentos del día y el año, considerando la humedad ambiental, luminosidad y la presencia constante del agua y la vegetación.
"El resultado fue un enfoque de diseño que entiende el color no como un elemento decorativo, sino como una herramienta de integración paisajística y percepción visual", explicó la casa de estudios.
"montes"
Mediante el desarrollo de bocetos a mano y simulaciones digitales 3D, la diseñadora gráfica llegó a cinco propuestas que se presentaron a la comunidad, en un proceso participativo que permitió recoger percepciones sobre el impacto visual de la estructura.
La idea seleccionada fue "Montes", que se basa en una paleta cromática cuatripartita inspirada en el entorno natural del domo ubicado en el sector de Miraflores: verde, en sintonía con la vegetación del islote Haverbeck, atractivo turístico que está frente a la construcción; junto al gris azulado, celeste y blanco, que evocan la atmósfera cambiante de los cielos valdivianos.
Estos tonos dieron el efecto de una perspectiva aérea, logrando que el domo parezca elevarse o alejarse según el ángulo del observador, emulando la silueta de los montes a la distancia y disminuyendo su impacto visual en el paisaje.
La académica señaló que "tengo bastante experiencia en el diseño de color para arquitectura, tanto de fachadas como de interiores, pero este domo gigante superó todo lo que había hecho hasta ahora. Justamente fue eso lo que me atrajo del encargo".
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El domo más grande del continente está en Valdivia y se mimetiza con los colores de Los Ríos
La paleta utilizada fue hecha midiendo las luces y tonos del islote Haverbeck, además de los cambios del cielo lluvioso.
V.B.V.
Un domo es una estructura arquitectónica formada por la repetición de otras, como triángulos o hexágonos, de fácil ensamblaje, estabilidad y que pueden abarcar extensas áreas. El domo más grande desde Canadá hasta la Patagonia está en Valdivia, Región de los Ríos, cuyos colores fueron intervenidos para integrarlo al paisaje.
La académica de la Universidad Austral de Chile (UACh), Elisa Cordero Jahr, desarrolló esta propuesta basada en el estudio riguroso del color, la percepción visual y la identidad territorial.
La construcción perteneciente a la empresa Portuaria Corral S.A., que embarca principalmente productos forestales, como madera de eucaliptus, de ahí el interés en lo verde.
Revestir la obra constituyó un desafío técnico y un intento por comprender el color como un lenguaje capaz de dialogar con el entorno natural. A través de observaciones del paisaje, análisis de la luz y exploración de soluciones visuales, la docente transformó esta gran infraestructura en un elemento que se integra armónicamente al ecosistema fluvial y urbano.
Cordero para esto realizó mediciones y registros desde el Puente Cruces, el sector Torobayo y recorridos por el río en kayak, desde 2024. Esto le permitió comprender las variaciones cromáticas del entorno en diferentes momentos del día y el año, considerando la humedad ambiental, luminosidad y la presencia constante del agua y la vegetación.
"El resultado fue un enfoque de diseño que entiende el color no como un elemento decorativo, sino como una herramienta de integración paisajística y percepción visual", explicó la casa de estudios.
"montes"
Mediante el desarrollo de bocetos a mano y simulaciones digitales 3D, la diseñadora gráfica llegó a cinco propuestas que se presentaron a la comunidad, en un proceso participativo que permitió recoger percepciones sobre el impacto visual de la estructura.
La idea seleccionada fue "Montes", que se basa en una paleta cromática cuatripartita inspirada en el entorno natural del domo ubicado en el sector de Miraflores: verde, en sintonía con la vegetación del islote Haverbeck, atractivo turístico que está frente a la construcción; junto al gris azulado, celeste y blanco, que evocan la atmósfera cambiante de los cielos valdivianos.
Estos tonos dieron el efecto de una perspectiva aérea, logrando que el domo parezca elevarse o alejarse según el ángulo del observador, emulando la silueta de los montes a la distancia y disminuyendo su impacto visual en el paisaje.
La académica señaló que "tengo bastante experiencia en el diseño de color para arquitectura, tanto de fachadas como de interiores, pero este domo gigante superó todo lo que había hecho hasta ahora. Justamente fue eso lo que me atrajo del encargo".
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El domo más grande del continente está en Valdivia y se mimetiza con los colores de Los Ríos
La paleta utilizada fue hecha midiendo las luces y tonos del islote Haverbeck, además de los cambios del cielo lluvioso.
V.B.V.
Un domo es una estructura arquitectónica formada por la repetición de otras, como triángulos o hexágonos, de fácil ensamblaje, estabilidad y que pueden abarcar extensas áreas. El domo más grande desde Canadá hasta la Patagonia está en Valdivia, Región de los Ríos, cuyos colores fueron intervenidos para integrarlo al paisaje.
La académica de la Universidad Austral de Chile (UACh), Elisa Cordero Jahr, desarrolló esta propuesta basada en el estudio riguroso del color, la percepción visual y la identidad territorial.
La construcción perteneciente a la empresa Portuaria Corral S.A., que embarca principalmente productos forestales, como madera de eucaliptus, de ahí el interés en lo verde.
Revestir la obra constituyó un desafío técnico y un intento por comprender el color como un lenguaje capaz de dialogar con el entorno natural. A través de observaciones del paisaje, análisis de la luz y exploración de soluciones visuales, la docente transformó esta gran infraestructura en un elemento que se integra armónicamente al ecosistema fluvial y urbano.
Cordero para esto realizó mediciones y registros desde el Puente Cruces, el sector Torobayo y recorridos por el río en kayak, desde 2024. Esto le permitió comprender las variaciones cromáticas del entorno en diferentes momentos del día y el año, considerando la humedad ambiental, luminosidad y la presencia constante del agua y la vegetación.
"El resultado fue un enfoque de diseño que entiende el color no como un elemento decorativo, sino como una herramienta de integración paisajística y percepción visual", explicó la casa de estudios.
"montes"
Mediante el desarrollo de bocetos a mano y simulaciones digitales 3D, la diseñadora gráfica llegó a cinco propuestas que se presentaron a la comunidad, en un proceso participativo que permitió recoger percepciones sobre el impacto visual de la estructura.
La idea seleccionada fue "Montes", que se basa en una paleta cromática cuatripartita inspirada en el entorno natural del domo ubicado en el sector de Miraflores: verde, en sintonía con la vegetación del islote Haverbeck, atractivo turístico que está frente a la construcción; junto al gris azulado, celeste y blanco, que evocan la atmósfera cambiante de los cielos valdivianos.
Estos tonos dieron el efecto de una perspectiva aérea, logrando que el domo parezca elevarse o alejarse según el ángulo del observador, emulando la silueta de los montes a la distancia y disminuyendo su impacto visual en el paisaje.
La académica señaló que "tengo bastante experiencia en el diseño de color para arquitectura, tanto de fachadas como de interiores, pero este domo gigante superó todo lo que había hecho hasta ahora. Justamente fue eso lo que me atrajo del encargo".
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Consumo de electricidad en centros de datos subió 17%
El desarrollo de inteligencia artificial (IA) ha elevado las necesidades energéticas.
El gasto eléctrico de los centros de datos de todo el mundo se disparó un 17% durante el año pasado, lo que quintuplica la progresión del mercado eléctrico, de 3%, indicó ayer la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El incremento en términos relativos fue todavía mayor si sólo se tienen en cuenta los centros de datos enfocados en inteligencia artificial (IA), agregaron los analistas, quienes prevén nuevas subidas.
Los autores del estudio calcularon que el consumo de electricidad de los centros de datos se va a duplicar en 2030 y, en el caso de los dedicados a la IA, se va a triplicar.
Sin embargo, también destacaron que la eficiencia energética de estos sistemas está mejorando "a un ritmo sin precedentes en la historia", con lo que el consumo por unidad de tarea disminuye rápidamente, aunque, al mismo tiempo, el sector está viviendo una expansión vertiginosa.
Las cinco grandes compañías tecnológicas únicamente durante el pasado año realizaron inversiones de más de US$400.000 millones, en gran medida en centros de datos, y esa cifra se prevé que aumente un 75% en 2026, hasta cerca de US$700.000 millones.
El despliegue de la IA se enfrenta en cualquier caso a cada vez más obstáculos que pueden limitar a corto plazo algunos de los centros de datos programados, y uno de los cuellos de botella viene por las cadenas de suministro de tecnologías energéticas, como turbinas de gas y transformadores, pero también chips avanzados y diferentes componentes energéticos.
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Consumo de electricidad en centros de datos subió 17%
El desarrollo de inteligencia artificial (IA) ha elevado las necesidades energéticas.
El gasto eléctrico de los centros de datos de todo el mundo se disparó un 17% durante el año pasado, lo que quintuplica la progresión del mercado eléctrico, de 3%, indicó ayer la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El incremento en términos relativos fue todavía mayor si sólo se tienen en cuenta los centros de datos enfocados en inteligencia artificial (IA), agregaron los analistas, quienes prevén nuevas subidas.
Los autores del estudio calcularon que el consumo de electricidad de los centros de datos se va a duplicar en 2030 y, en el caso de los dedicados a la IA, se va a triplicar.
Sin embargo, también destacaron que la eficiencia energética de estos sistemas está mejorando "a un ritmo sin precedentes en la historia", con lo que el consumo por unidad de tarea disminuye rápidamente, aunque, al mismo tiempo, el sector está viviendo una expansión vertiginosa.
Las cinco grandes compañías tecnológicas únicamente durante el pasado año realizaron inversiones de más de US$400.000 millones, en gran medida en centros de datos, y esa cifra se prevé que aumente un 75% en 2026, hasta cerca de US$700.000 millones.
El despliegue de la IA se enfrenta en cualquier caso a cada vez más obstáculos que pueden limitar a corto plazo algunos de los centros de datos programados, y uno de los cuellos de botella viene por las cadenas de suministro de tecnologías energéticas, como turbinas de gas y transformadores, pero también chips avanzados y diferentes componentes energéticos.
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Consumo de electricidad en centros de datos subió 17%
El desarrollo de inteligencia artificial (IA) ha elevado las necesidades energéticas.
El gasto eléctrico de los centros de datos de todo el mundo se disparó un 17% durante el año pasado, lo que quintuplica la progresión del mercado eléctrico, de 3%, indicó ayer la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El incremento en términos relativos fue todavía mayor si sólo se tienen en cuenta los centros de datos enfocados en inteligencia artificial (IA), agregaron los analistas, quienes prevén nuevas subidas.
Los autores del estudio calcularon que el consumo de electricidad de los centros de datos se va a duplicar en 2030 y, en el caso de los dedicados a la IA, se va a triplicar.
Sin embargo, también destacaron que la eficiencia energética de estos sistemas está mejorando "a un ritmo sin precedentes en la historia", con lo que el consumo por unidad de tarea disminuye rápidamente, aunque, al mismo tiempo, el sector está viviendo una expansión vertiginosa.
Las cinco grandes compañías tecnológicas únicamente durante el pasado año realizaron inversiones de más de US$400.000 millones, en gran medida en centros de datos, y esa cifra se prevé que aumente un 75% en 2026, hasta cerca de US$700.000 millones.
El despliegue de la IA se enfrenta en cualquier caso a cada vez más obstáculos que pueden limitar a corto plazo algunos de los centros de datos programados, y uno de los cuellos de botella viene por las cadenas de suministro de tecnologías energéticas, como turbinas de gas y transformadores, pero también chips avanzados y diferentes componentes energéticos.