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CITUC alerta ante el aumento en cerca de 2.000% de las intoxicaciones por quetiapina y zopiclona
Especialista recordó que la venta de estos fármacos es con receta médica, por lo que no se deben comprar de manera informal.
V. Barahona
Cada vez es más frecuente el uso de medicamentos antipsicóticos para dormir. Ese sueño blanco, reparador, libre de todo cansancio. Pese a ser fármacos de venta con receta retenida, a causa de la gravedad de sus posibles efectos secundarios, por lo que necesitan la estricta supervisión de un médico, es posible encontrarlos en el comercio informal, lo que ha llevado a un aumento en las intoxicaciones, alertó el Centro de Información Toxicológica y de Medicamentos de la Universidad Católica (CITUC).
El organismo que concentra las consultas de este tipo en Chile, ya que su número de emergencia aparece en todos los productos químicos domésticos, reportó que las intoxicaciones por quetiapina aumentaron desde 88 casos en 2006 a 3.162 en 2025, lo que representa un incremento superior a 3.400%.
Con la zopiclona ocurre algo similar: los casos pasaron de 135 a 2.565 durante el mismo período, con un alza cercana a 1.900%.
La quetiapina "es un antipsicótico atípico ampliamente prescrito en Chile para el tratamiento de la esquizofrenia, trastorno bipolar y, en dosis bajas, como inductor del sueño", explicó el director del CITUC, Juan Carlos Ríos, mientras que la zopiclona es un hipnótico para el tratamiento del insomnio.
"Las cifras de aumento de intoxicaciones en ambos es muy superior a la de otros agentes", destacó el doctor en toxicología, quien hace unas semanas expuso en la Universidad de Valparaíso (UV) que la quetiapina encabeza actualmente la lista de químicos más frecuentes registrados en intoxicaciones en Chile.
Luego aparece el paracetamol, producto de desafíos virales en internet con graves consecuencias para la salud e intentos suicidas en adolescentes, a causa de su amplia disponibilidad en los hogares, por el bajo precio, las continuas ofertas y la creencia de que se trata de un medicamento inocuo.
En la lista también están el clonazepam, zopiclona y sertralina, medicamentos de venta controlada por el Instituto de Salud Pública (ISP), junto al cloro doméstico, uno de los principales y más fuertes químicos empleados en las casas para desinfectar.
Pastillas bajo llave
Una parte importante de las intoxicaciones por antipsicóticos fue asociada a intentos de suicidio en adolescentes, agregó el CITUC. Por quetiapina, en 2006 hubo 19 casos de este tipo, mientras que en 2025 la cifra llegó a 835. En el caso de la zopiclona, los casos aumentaron de 23 a 511 durante el mismo período.
Ríos señaló que "es muy importante guardar estos medicamentos bajo llave, ni dejar cajas al alcance de adolescentes", además de recordar que "estos medicamentos son de uso bajo prescripción médica: no se deben comprar nunca en la calle, no se deben acumular y, durante su uso medicado, estar atentos a cambios bruscos de ánimo o aislamiento".
"No se deben acumular y, durante su uso, hay que estar atentos a cambios de ánimo o aislamiento.
juan carlos ríos, toxicólogo"
*4141 es la línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud. Funciona las 24 horas.
+56226353800 es el teléfono del CITUC para consultas sobre posibles intoxicaciones.
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CITUC alerta ante el aumento en cerca de 2.000% de las intoxicaciones por quetiapina y zopiclona
Especialista recordó que la venta de estos fármacos es con receta médica, por lo que no se deben comprar de manera informal.
V. Barahona
Cada vez es más frecuente el uso de medicamentos antipsicóticos para dormir. Ese sueño blanco, reparador, libre de todo cansancio. Pese a ser fármacos de venta con receta retenida, a causa de la gravedad de sus posibles efectos secundarios, por lo que necesitan la estricta supervisión de un médico, es posible encontrarlos en el comercio informal, lo que ha llevado a un aumento en las intoxicaciones, alertó el Centro de Información Toxicológica y de Medicamentos de la Universidad Católica (CITUC).
El organismo que concentra las consultas de este tipo en Chile, ya que su número de emergencia aparece en todos los productos químicos domésticos, reportó que las intoxicaciones por quetiapina aumentaron desde 88 casos en 2006 a 3.162 en 2025, lo que representa un incremento superior a 3.400%.
Con la zopiclona ocurre algo similar: los casos pasaron de 135 a 2.565 durante el mismo período, con un alza cercana a 1.900%.
La quetiapina "es un antipsicótico atípico ampliamente prescrito en Chile para el tratamiento de la esquizofrenia, trastorno bipolar y, en dosis bajas, como inductor del sueño", explicó el director del CITUC, Juan Carlos Ríos, mientras que la zopiclona es un hipnótico para el tratamiento del insomnio.
"Las cifras de aumento de intoxicaciones en ambos es muy superior a la de otros agentes", destacó el doctor en toxicología, quien hace unas semanas expuso en la Universidad de Valparaíso (UV) que la quetiapina encabeza actualmente la lista de químicos más frecuentes registrados en intoxicaciones en Chile.
Luego aparece el paracetamol, producto de desafíos virales en internet con graves consecuencias para la salud e intentos suicidas en adolescentes, a causa de su amplia disponibilidad en los hogares, por el bajo precio, las continuas ofertas y la creencia de que se trata de un medicamento inocuo.
En la lista también están el clonazepam, zopiclona y sertralina, medicamentos de venta controlada por el Instituto de Salud Pública (ISP), junto al cloro doméstico, uno de los principales y más fuertes químicos empleados en las casas para desinfectar.
Pastillas bajo llave
Una parte importante de las intoxicaciones por antipsicóticos fue asociada a intentos de suicidio en adolescentes, agregó el CITUC. Por quetiapina, en 2006 hubo 19 casos de este tipo, mientras que en 2025 la cifra llegó a 835. En el caso de la zopiclona, los casos aumentaron de 23 a 511 durante el mismo período.
Ríos señaló que "es muy importante guardar estos medicamentos bajo llave, ni dejar cajas al alcance de adolescentes", además de recordar que "estos medicamentos son de uso bajo prescripción médica: no se deben comprar nunca en la calle, no se deben acumular y, durante su uso medicado, estar atentos a cambios bruscos de ánimo o aislamiento".
"No se deben acumular y, durante su uso, hay que estar atentos a cambios de ánimo o aislamiento.
juan carlos ríos, toxicólogo"
*4141 es la línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud. Funciona las 24 horas.
+56226353800 es el teléfono del CITUC para consultas sobre posibles intoxicaciones.
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CITUC alerta ante el aumento en cerca de 2.000% de las intoxicaciones por quetiapina y zopiclona
Especialista recordó que la venta de estos fármacos es con receta médica, por lo que no se deben comprar de manera informal.
V. Barahona
Cada vez es más frecuente el uso de medicamentos antipsicóticos para dormir. Ese sueño blanco, reparador, libre de todo cansancio. Pese a ser fármacos de venta con receta retenida, a causa de la gravedad de sus posibles efectos secundarios, por lo que necesitan la estricta supervisión de un médico, es posible encontrarlos en el comercio informal, lo que ha llevado a un aumento en las intoxicaciones, alertó el Centro de Información Toxicológica y de Medicamentos de la Universidad Católica (CITUC).
El organismo que concentra las consultas de este tipo en Chile, ya que su número de emergencia aparece en todos los productos químicos domésticos, reportó que las intoxicaciones por quetiapina aumentaron desde 88 casos en 2006 a 3.162 en 2025, lo que representa un incremento superior a 3.400%.
Con la zopiclona ocurre algo similar: los casos pasaron de 135 a 2.565 durante el mismo período, con un alza cercana a 1.900%.
La quetiapina "es un antipsicótico atípico ampliamente prescrito en Chile para el tratamiento de la esquizofrenia, trastorno bipolar y, en dosis bajas, como inductor del sueño", explicó el director del CITUC, Juan Carlos Ríos, mientras que la zopiclona es un hipnótico para el tratamiento del insomnio.
"Las cifras de aumento de intoxicaciones en ambos es muy superior a la de otros agentes", destacó el doctor en toxicología, quien hace unas semanas expuso en la Universidad de Valparaíso (UV) que la quetiapina encabeza actualmente la lista de químicos más frecuentes registrados en intoxicaciones en Chile.
Luego aparece el paracetamol, producto de desafíos virales en internet con graves consecuencias para la salud e intentos suicidas en adolescentes, a causa de su amplia disponibilidad en los hogares, por el bajo precio, las continuas ofertas y la creencia de que se trata de un medicamento inocuo.
En la lista también están el clonazepam, zopiclona y sertralina, medicamentos de venta controlada por el Instituto de Salud Pública (ISP), junto al cloro doméstico, uno de los principales y más fuertes químicos empleados en las casas para desinfectar.
Pastillas bajo llave
Una parte importante de las intoxicaciones por antipsicóticos fue asociada a intentos de suicidio en adolescentes, agregó el CITUC. Por quetiapina, en 2006 hubo 19 casos de este tipo, mientras que en 2025 la cifra llegó a 835. En el caso de la zopiclona, los casos aumentaron de 23 a 511 durante el mismo período.
Ríos señaló que "es muy importante guardar estos medicamentos bajo llave, ni dejar cajas al alcance de adolescentes", además de recordar que "estos medicamentos son de uso bajo prescripción médica: no se deben comprar nunca en la calle, no se deben acumular y, durante su uso medicado, estar atentos a cambios bruscos de ánimo o aislamiento".
"No se deben acumular y, durante su uso, hay que estar atentos a cambios de ánimo o aislamiento.
juan carlos ríos, toxicólogo"
*4141 es la línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud. Funciona las 24 horas.
+56226353800 es el teléfono del CITUC para consultas sobre posibles intoxicaciones.
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Oír zumbidos "de la nada" podría anunciar una sordera
La sensación de tener uno o ambos oídos tapados sería otra señal.
Escuchar música con audífonos a alto volumen para aislarse mientras se estudia, trabaja o hace ejercicio es un hábito compartido por miles de personas, sobre todo jóvenes. Sin embargo, las advertencias de "vas a quedar sordo", pronunciadas mayoritariamente por padres, podrían ser reales y, los primeros indicios de una patología, sutiles y repentinos.
"La audición generalmente no se pierde de un día para otro. Lo preocupante es que las primeras señales suelen pasar inadvertidas o se consideran normales, cuando en realidad son una advertencia de que el sistema auditivo está siendo sobreexigido", dice el académico de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Cristian Poblete.
Entre los síntomas más frecuentes está la aparición de zumbidos o silbidos en uno o ambos oídos (tinnitus), la sensación de tener uno o ambos oídos tapados, cierta dificultad para seguir conversaciones, especialmente cuando hay ruido alrededor; y la necesidad de aumentar cada vez más el volumen del aparato, ya sea audífonos o auricular, para escuchar con nitidez.
A esto también puede sumarse la llamada fatiga auditiva, es decir, aquella sensación de cansancio después de utilizar los audífonos durante largos períodos.
Según el especialista, el problema no depende solo del volumen, sino también del tiempo de exposición. Mientras más horas se permanece escuchando sonidos intensos, mayor será el riesgo de afectar las estructuras del oído interno encargadas de transformar las vibraciones en señales que llegan al cerebro.
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Oír zumbidos "de la nada" podría anunciar una sordera
La sensación de tener uno o ambos oídos tapados sería otra señal.
Escuchar música con audífonos a alto volumen para aislarse mientras se estudia, trabaja o hace ejercicio es un hábito compartido por miles de personas, sobre todo jóvenes. Sin embargo, las advertencias de "vas a quedar sordo", pronunciadas mayoritariamente por padres, podrían ser reales y, los primeros indicios de una patología, sutiles y repentinos.
"La audición generalmente no se pierde de un día para otro. Lo preocupante es que las primeras señales suelen pasar inadvertidas o se consideran normales, cuando en realidad son una advertencia de que el sistema auditivo está siendo sobreexigido", dice el académico de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Cristian Poblete.
Entre los síntomas más frecuentes está la aparición de zumbidos o silbidos en uno o ambos oídos (tinnitus), la sensación de tener uno o ambos oídos tapados, cierta dificultad para seguir conversaciones, especialmente cuando hay ruido alrededor; y la necesidad de aumentar cada vez más el volumen del aparato, ya sea audífonos o auricular, para escuchar con nitidez.
A esto también puede sumarse la llamada fatiga auditiva, es decir, aquella sensación de cansancio después de utilizar los audífonos durante largos períodos.
Según el especialista, el problema no depende solo del volumen, sino también del tiempo de exposición. Mientras más horas se permanece escuchando sonidos intensos, mayor será el riesgo de afectar las estructuras del oído interno encargadas de transformar las vibraciones en señales que llegan al cerebro.
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Oír zumbidos "de la nada" podría anunciar una sordera
La sensación de tener uno o ambos oídos tapados sería otra señal.
Escuchar música con audífonos a alto volumen para aislarse mientras se estudia, trabaja o hace ejercicio es un hábito compartido por miles de personas, sobre todo jóvenes. Sin embargo, las advertencias de "vas a quedar sordo", pronunciadas mayoritariamente por padres, podrían ser reales y, los primeros indicios de una patología, sutiles y repentinos.
"La audición generalmente no se pierde de un día para otro. Lo preocupante es que las primeras señales suelen pasar inadvertidas o se consideran normales, cuando en realidad son una advertencia de que el sistema auditivo está siendo sobreexigido", dice el académico de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Cristian Poblete.
Entre los síntomas más frecuentes está la aparición de zumbidos o silbidos en uno o ambos oídos (tinnitus), la sensación de tener uno o ambos oídos tapados, cierta dificultad para seguir conversaciones, especialmente cuando hay ruido alrededor; y la necesidad de aumentar cada vez más el volumen del aparato, ya sea audífonos o auricular, para escuchar con nitidez.
A esto también puede sumarse la llamada fatiga auditiva, es decir, aquella sensación de cansancio después de utilizar los audífonos durante largos períodos.
Según el especialista, el problema no depende solo del volumen, sino también del tiempo de exposición. Mientras más horas se permanece escuchando sonidos intensos, mayor será el riesgo de afectar las estructuras del oído interno encargadas de transformar las vibraciones en señales que llegan al cerebro.