• "Hay cerros y serranías donde no se veía un verdor ni flores hace más de 30 o 40 años"

    El fenómeno del desierto florido este año se expandió geográficamente y multiplicó las plantas que brotan en la arena gracias al agua acumulada en la niebla. Esto se debe al intenso fenómeno de El Niño que ha causado hasta inundaciones en la zona.

    Agencia AP/V.B.

    Conocido como uno de los lugares más áridos de la Tierra, una vasta extensión del Desierto de Atacama se vistió con un manto de flores después de que el fenómeno de El Niño trajera fuertes lluvias a la región. La gran e inusual cantidad de agua permitió que florecieran millones de semillas y bulbos, muchos de los cuales habían permanecido latentes durante décadas.

    "Es un fenómeno único, son más de 200 especies vegetales", dijo a The Associated Press Jorge Carabantes, jefe del Departamento de Áreas Protegidas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf). "Esta es una floración que obviamente es extraordinaria e inusual, muy distinta a otras floraciones que suceden en otras partes del globo terráqueo", agregó.

    El Desierto de Atacama se extende a lo largo de unos 1.600 kilómetros, donde, aunque la floración es habitual durante la transición del invierno a la primavera, este año las dunas se transformaron en una alfombra colorida de flores silvestres.

    "Pensé que sería todo café. Esa es la imagen que tengo de un desierto", señaló Felix Banda, un chileno de 51 años que vive en Sídney (Australia) desde pequeño. "Sabía que llovió mucho, entonces esperaba alguna vegetación hermosa, pero este paisaje es increíble".

    Entre julio y agosto Chile registró un nivel récord de lluvias en varias regiones, con niveles jamás observados desde el inicio de las mediciones en los años 50. Las intensas precipitaciones estuvieron impulsadas por un súper El Niño, el fenómeno climático que genera abruptos aumentos de las temperaturas globales y que se está volviendo cada vez más fuerte.

    "Desde que existe registro de precipitaciones éstos son los registros más importantes del punto de vista de los montos: 160, 180, 190 milímetros en algunas localidades", explicó el biólogo César Pizarro, jefe de la Sección de Conservación de la Biodiversidad de Conaf Atacama.

    Las lluvias dejaron inundaciones y estragos en varias zonas del norte, pero también han permitido una floración histórica en el desierto, que este año se extenderá por una superficie estimada en unos 17.000 kilómetros cuadrados, área equivalente a la Región Metropolitana.

    Desde 1997

    Según las proyecciones de Conaf, este será el desierto florido más intenso y extenso visto desde 1997. Las altas cantidades de agua caída, agregó Pizarro, permitieron la activación de semillas, bulbos, tubérculos o huevos de distintas especies de invertebrados y reptiles que llevaban mucho tiempo en latencia.

    El resultado es un espectáculo compuesto por más de 200 especies de plantas y flores de distintos colores, formas y aspectos. Añañucas rojas y amarillas, patas de guanaco moradas, suspiros blancos, terciopelos naranjas o la guarra de león, una de las especies más emblemáticas del desierto, pasaron a colorear los cerros, llanos y quebradas de Atacama.

    "Hay cerros y serranías donde no se veía verdor ni flores hace más de 30 ó 40 años", completó Pizarro.

    Hoy, turistas nacionales y extranjeros se adentran en sectores remotos de Atacama para admirar las millones de flores que adornan vastas áreas del desierto, desde la costa hasta el horizonte.

    De acuerdo con el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), se espera que la región registre cerca de 300.000 viajes con pernoctación en la Región de Atacama hasta el fin del fenómeno natural, previsto para noviembre, y que rápidamente se ha convertido "en uno de los principales atractivos turísticos de la región durante esta temporada".

    El chef Franco Moya, de 37 años, y su pareja viajaron cerca de 1.000 kilómetros desde Santa Cruz, en O'Higgins, hasta diferentes partes del desierto para celebrar su cumpleaños.

    "Ha sido muy impactante ver cómo crece la flor en un lugar tan desértico", dijo el cocinero a agencia AP durante su caminata a través del fenómeno natural en la zona norte. "Es mi primera vez por acá, fue un momento de mucha sorpresa".

    Peak y cuidado

    El portal web Chileestuyo, de Sernatur, indica que el punto máximo de la floración será la próxima semana, es decir, la segunda de octubre.

    Para apreciar el evento en todo su explendor, se recomienda acercarse a los sectores de Huasco, Freirina, Vallenar, Caldera, Copiapó y Chañaral, ya que la ubicación y extensión de la floración pueden variar dependiendo de las condiciones climáticas y de la distribución de las precipitaciones. Sólo se debe circular por senderos establecidos y no pisar las plantas, no tocar ni cortar las flores, ni recolectar semillas o bulbos, ya que estas solo crecen en su ambiente natural.

    "Es una floración extraordinaria e inusual, muy distinta a las que suceden en otras partes del globo terráqueo.

    jorge carabantes, conaf"

    más de 200 especies de plantas se pueden apreciar en el desierto durante esta temporada.

    octubre es el momento cúlmine de la floración que podría extenderse hasta noviembre.

  • "Hay cerros y serranías donde no se veía un verdor ni flores hace más de 30 o 40 años"

    El fenómeno del desierto florido este año se expandió geográficamente y multiplicó las plantas que brotan en la arena gracias al agua acumulada en la niebla. Esto se debe al intenso fenómeno de El Niño que ha causado hasta inundaciones en la zona.

    Agencia AP/V.B.

    Conocido como uno de los lugares más áridos de la Tierra, una vasta extensión del Desierto de Atacama se vistió con un manto de flores después de que el fenómeno de El Niño trajera fuertes lluvias a la región. La gran e inusual cantidad de agua permitió que florecieran millones de semillas y bulbos, muchos de los cuales habían permanecido latentes durante décadas.

    "Es un fenómeno único, son más de 200 especies vegetales", dijo a The Associated Press Jorge Carabantes, jefe del Departamento de Áreas Protegidas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf). "Esta es una floración que obviamente es extraordinaria e inusual, muy distinta a otras floraciones que suceden en otras partes del globo terráqueo", agregó.

    El Desierto de Atacama se extende a lo largo de unos 1.600 kilómetros, donde, aunque la floración es habitual durante la transición del invierno a la primavera, este año las dunas se transformaron en una alfombra colorida de flores silvestres.

    "Pensé que sería todo café. Esa es la imagen que tengo de un desierto", señaló Felix Banda, un chileno de 51 años que vive en Sídney (Australia) desde pequeño. "Sabía que llovió mucho, entonces esperaba alguna vegetación hermosa, pero este paisaje es increíble".

    Entre julio y agosto Chile registró un nivel récord de lluvias en varias regiones, con niveles jamás observados desde el inicio de las mediciones en los años 50. Las intensas precipitaciones estuvieron impulsadas por un súper El Niño, el fenómeno climático que genera abruptos aumentos de las temperaturas globales y que se está volviendo cada vez más fuerte.

    "Desde que existe registro de precipitaciones éstos son los registros más importantes del punto de vista de los montos: 160, 180, 190 milímetros en algunas localidades", explicó el biólogo César Pizarro, jefe de la Sección de Conservación de la Biodiversidad de Conaf Atacama.

    Las lluvias dejaron inundaciones y estragos en varias zonas del norte, pero también han permitido una floración histórica en el desierto, que este año se extenderá por una superficie estimada en unos 17.000 kilómetros cuadrados, área equivalente a la Región Metropolitana.

    Desde 1997

    Según las proyecciones de Conaf, este será el desierto florido más intenso y extenso visto desde 1997. Las altas cantidades de agua caída, agregó Pizarro, permitieron la activación de semillas, bulbos, tubérculos o huevos de distintas especies de invertebrados y reptiles que llevaban mucho tiempo en latencia.

    El resultado es un espectáculo compuesto por más de 200 especies de plantas y flores de distintos colores, formas y aspectos. Añañucas rojas y amarillas, patas de guanaco moradas, suspiros blancos, terciopelos naranjas o la guarra de león, una de las especies más emblemáticas del desierto, pasaron a colorear los cerros, llanos y quebradas de Atacama.

    "Hay cerros y serranías donde no se veía verdor ni flores hace más de 30 ó 40 años", completó Pizarro.

    Hoy, turistas nacionales y extranjeros se adentran en sectores remotos de Atacama para admirar las millones de flores que adornan vastas áreas del desierto, desde la costa hasta el horizonte.

    De acuerdo con el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), se espera que la región registre cerca de 300.000 viajes con pernoctación en la Región de Atacama hasta el fin del fenómeno natural, previsto para noviembre, y que rápidamente se ha convertido "en uno de los principales atractivos turísticos de la región durante esta temporada".

    El chef Franco Moya, de 37 años, y su pareja viajaron cerca de 1.000 kilómetros desde Santa Cruz, en O'Higgins, hasta diferentes partes del desierto para celebrar su cumpleaños.

    "Ha sido muy impactante ver cómo crece la flor en un lugar tan desértico", dijo el cocinero a agencia AP durante su caminata a través del fenómeno natural en la zona norte. "Es mi primera vez por acá, fue un momento de mucha sorpresa".

    Peak y cuidado

    El portal web Chileestuyo, de Sernatur, indica que el punto máximo de la floración será la próxima semana, es decir, la segunda de octubre.

    Para apreciar el evento en todo su explendor, se recomienda acercarse a los sectores de Huasco, Freirina, Vallenar, Caldera, Copiapó y Chañaral, ya que la ubicación y extensión de la floración pueden variar dependiendo de las condiciones climáticas y de la distribución de las precipitaciones. Sólo se debe circular por senderos establecidos y no pisar las plantas, no tocar ni cortar las flores, ni recolectar semillas o bulbos, ya que estas solo crecen en su ambiente natural.

    "Es una floración extraordinaria e inusual, muy distinta a las que suceden en otras partes del globo terráqueo.

    jorge carabantes, conaf"

    más de 200 especies de plantas se pueden apreciar en el desierto durante esta temporada.

    octubre es el momento cúlmine de la floración que podría extenderse hasta noviembre.

  • "Hay cerros y serranías donde no se veía un verdor ni flores hace más de 30 o 40 años"

    El fenómeno del desierto florido este año se expandió geográficamente y multiplicó las plantas que brotan en la arena gracias al agua acumulada en la niebla. Esto se debe al intenso fenómeno de El Niño que ha causado hasta inundaciones en la zona.

    Agencia AP/V.B.

    Conocido como uno de los lugares más áridos de la Tierra, una vasta extensión del Desierto de Atacama se vistió con un manto de flores después de que el fenómeno de El Niño trajera fuertes lluvias a la región. La gran e inusual cantidad de agua permitió que florecieran millones de semillas y bulbos, muchos de los cuales habían permanecido latentes durante décadas.

    "Es un fenómeno único, son más de 200 especies vegetales", dijo a The Associated Press Jorge Carabantes, jefe del Departamento de Áreas Protegidas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf). "Esta es una floración que obviamente es extraordinaria e inusual, muy distinta a otras floraciones que suceden en otras partes del globo terráqueo", agregó.

    El Desierto de Atacama se extende a lo largo de unos 1.600 kilómetros, donde, aunque la floración es habitual durante la transición del invierno a la primavera, este año las dunas se transformaron en una alfombra colorida de flores silvestres.

    "Pensé que sería todo café. Esa es la imagen que tengo de un desierto", señaló Felix Banda, un chileno de 51 años que vive en Sídney (Australia) desde pequeño. "Sabía que llovió mucho, entonces esperaba alguna vegetación hermosa, pero este paisaje es increíble".

    Entre julio y agosto Chile registró un nivel récord de lluvias en varias regiones, con niveles jamás observados desde el inicio de las mediciones en los años 50. Las intensas precipitaciones estuvieron impulsadas por un súper El Niño, el fenómeno climático que genera abruptos aumentos de las temperaturas globales y que se está volviendo cada vez más fuerte.

    "Desde que existe registro de precipitaciones éstos son los registros más importantes del punto de vista de los montos: 160, 180, 190 milímetros en algunas localidades", explicó el biólogo César Pizarro, jefe de la Sección de Conservación de la Biodiversidad de Conaf Atacama.

    Las lluvias dejaron inundaciones y estragos en varias zonas del norte, pero también han permitido una floración histórica en el desierto, que este año se extenderá por una superficie estimada en unos 17.000 kilómetros cuadrados, área equivalente a la Región Metropolitana.

    Desde 1997

    Según las proyecciones de Conaf, este será el desierto florido más intenso y extenso visto desde 1997. Las altas cantidades de agua caída, agregó Pizarro, permitieron la activación de semillas, bulbos, tubérculos o huevos de distintas especies de invertebrados y reptiles que llevaban mucho tiempo en latencia.

    El resultado es un espectáculo compuesto por más de 200 especies de plantas y flores de distintos colores, formas y aspectos. Añañucas rojas y amarillas, patas de guanaco moradas, suspiros blancos, terciopelos naranjas o la guarra de león, una de las especies más emblemáticas del desierto, pasaron a colorear los cerros, llanos y quebradas de Atacama.

    "Hay cerros y serranías donde no se veía verdor ni flores hace más de 30 ó 40 años", completó Pizarro.

    Hoy, turistas nacionales y extranjeros se adentran en sectores remotos de Atacama para admirar las millones de flores que adornan vastas áreas del desierto, desde la costa hasta el horizonte.

    De acuerdo con el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), se espera que la región registre cerca de 300.000 viajes con pernoctación en la Región de Atacama hasta el fin del fenómeno natural, previsto para noviembre, y que rápidamente se ha convertido "en uno de los principales atractivos turísticos de la región durante esta temporada".

    El chef Franco Moya, de 37 años, y su pareja viajaron cerca de 1.000 kilómetros desde Santa Cruz, en O'Higgins, hasta diferentes partes del desierto para celebrar su cumpleaños.

    "Ha sido muy impactante ver cómo crece la flor en un lugar tan desértico", dijo el cocinero a agencia AP durante su caminata a través del fenómeno natural en la zona norte. "Es mi primera vez por acá, fue un momento de mucha sorpresa".

    Peak y cuidado

    El portal web Chileestuyo, de Sernatur, indica que el punto máximo de la floración será la próxima semana, es decir, la segunda de octubre.

    Para apreciar el evento en todo su explendor, se recomienda acercarse a los sectores de Huasco, Freirina, Vallenar, Caldera, Copiapó y Chañaral, ya que la ubicación y extensión de la floración pueden variar dependiendo de las condiciones climáticas y de la distribución de las precipitaciones. Sólo se debe circular por senderos establecidos y no pisar las plantas, no tocar ni cortar las flores, ni recolectar semillas o bulbos, ya que estas solo crecen en su ambiente natural.

    "Es una floración extraordinaria e inusual, muy distinta a las que suceden en otras partes del globo terráqueo.

    jorge carabantes, conaf"

    más de 200 especies de plantas se pueden apreciar en el desierto durante esta temporada.

    octubre es el momento cúlmine de la floración que podría extenderse hasta noviembre.

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