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Estudiantes aprenderán a evitar el bullying con técnica del Dalai Lama
Colegio de La Reina será pionero en Latinoamérica al aplicar un sistema de aprendizaje gestado por el líder budista, que inculca la empatía para formar niños más amables.
Diego Gotelli C.
Cuando los alumnos del Colegio Francisco Varela llegan a sus aulas, durante media hora se olvidan de las tareas para sumergirse en el mundo de la meditación y el yoga. Cada día, todos los cursos dedican tiempo para reflexionar en una actividad llamada "el círculo", donde fortalecen el concepto de comunidad y de relajación. Pero este espacio íntimo está ad portas de potenciarse con un sistema creado en Estados Unidos, que es inédito para Latinoamérica, y que apunta a erradicar cualquier atisbo de violencia para generar niños más amables.
La escuela de La Reina está afinando los detalles para implementar este año el aprendizaje Social, Emocional y Ético (SEE), un sistema de aprendizaje desarrollado en la Universidad Emory por encargo del Dalai Lama, y que en sus bases educacionales se centra en los lineamientos que impulsa el líder budista.
"Como dice el Dalai Lama, nos encontramos en una sociedad enfocada en el éxito material y ese camino nos ha llevado a tener mucha violencia, agresividad y emociones negativas. Entonces, la intención del programa es ayudar a construir un mundo más compasivo, amable y feliz", comentó Fernando Williams, encargado del área de espiritualidad del colegio y quien lidera en Chile la aplicación de este plan, el que ya ha sido implementado en India, Alemania y Estados Unidos.
El programa consta de varias áreas, pero principalmente de actividades individuales y grupales que se realizarán durante el tiempo de meditación. Allí se planean aplicar dinámicas que inculquen los valores de la compasión, conciencia y compromiso en los estudiantes. Por ejemplo, se analizarán las sensaciones que los alumnos experimentan al jugar, para que conozcan bien sus emociones y puedan detectar tempranamente posibles sentimientos negativos; y también deberán pensar como si fueran cierto personaje de cuento para desarrollar su empatía y habilidad de ponerse en el lugar de otro.
Pero además el plan se enfocará en trabajar la convivencia escolar, buscando evitar episodios de bullying. Para ello, el equipo que diseñó el programa en Norteamérica contó con expertos en prevención de violencia, quienes postularon que entre las actividades haya proyectos a trabajar en comunidad durante el ciclo, en los que se evalúen problemáticas que se dan en el colegio o en el entorno, para que puedan ser analizadas e idealmente resueltas por los alumnos pensando en el bien común y la interdependencia.
"Parte importante del programa se centra en un enfoque de educación para la paz, que previene la violencia, la agresión, el bullying, el acoso y el abuso", señaló Williams.
En paralelo, los profesores tendrán un rol clave, ya que fueron capacitados para ser un "modelo a seguir" de los niños en materia emocional, y para impulsar los valores en las actividades de sus ramos.
Plantean expansión
La implementación de la iniciativa está avalada por las bases curriculares del Ministerio de Educación, en las que se promueve la dimensión espiritual y la reflexión en los alumnos. "Nuestras bases permiten esto, pero además nosotros queremos fomentarlo, porque estamos convencidos de que el autoconocimiento y la educación emocional es uno de los caminos para bajar la violencia", dijo la seremi de Educación Metropolitana, Bárbara Soto, quien celebró el proyecto y mostró su interés de expandirlo en la capital.
Según la autoridad, está comprobado que el desarrollo emocional y la buena convivencia escolar suben los resultados académicos, pero además beneficia al formar ciudadanos "integrales", que es uno de los roles que deben potenciar los colegios junto a los padres. "En un escenario donde la violencia pareciera ser una herramienta para algunos, esto viene a ayudarnos a encontrar el camino", valoró.
junto a la reina hay colegios de Arica, Puerto Montt, Brasil y Colombia que planean aplicar el programa.
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El día de mañana no nos pertenece
Por Paulina Flores
Mónica. Vive en Cerro Navia y trabaja como vendedora de aromaterapia y medicina mapuche: "Este negocio es de un amigo, es él el emprendedor. Estoy en este rubro hace dos meses, pero trabajamos juntos hace cuatro años. Antes vendíamos ropa y zapatos en Franklin".
"En hartos mall están dándole un lugar e incentivando las pymes. Lo único malo es que el horario es bien largo, de las 10 de la mañana hasta las 9 de la noche, o sea 11 horas. Pero el negocio va bien. Llega todo tipo de público. La mayoría vuelve por la crema de cannabis, que está libre de THC y sirve para todo tipo de dolores. Es similar al aloe vera. La recomiendo al 100%, hasta para el dolor de cabeza sirve. Yo creo que la marihuana siempre debió haber sido legal, pero la planta, sólo en casos medicinales. Porque cuando tiene la semilla o los cogollos, eso ya es otra cosa. Con eso no estoy de acuerdo, cuando se usa por los efectos alucinógenos".
"A mí no me interesa independizarme, porque son muchos problemas: los pagos, las cuentas, esas cuestiones no me llaman. Que me paguen mi sueldo y con eso quedo conforme. Ya mis hijos están grandes, cada uno es independiente y hasta tengo nietos. Yo vivo con mi mamá, pero soy independiente también. Además, el día de mañana no nos pertenece. Ya he cumplido hartos de los sueños que tenía. Si trabajo ahora es para mí y para mis gastos. Y hasta cuando Dios quiera, porque él nos da la vida. Mi hobby es dormir y el Facebook. No me gusta mucho el WhatsApp, porque me gusta la comunicación directa".
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