• En los cesantes se triplican los riesgos de depresión y ansiedad

    Las personas que continúan en teletrabajo se declararon más felices que quienes deben ir a un lugar como la oficina, según la Radiografía del Bienestar Laboral AChS-UC.

    V.B.V.

    El Termómetro de la Salud Mental realizado por la Asociación Chilena de Seguridad (AChS), junto al Centro de la Universidad Católica (UC) de Encuestas y Estudios Longitudinales, esta vez entregó una Radiografía del Bienestar Laboral, donde una de cada tres personas que estaba buscando empleo (30%) reportó problemas de salud mental.

    Esto es casi el doble que los trabajadores inactivos que no buscaban empleo (16,8%) al momento de la encuesta teléfonica, realizada entre abril y mayo del año pasado a 2.547 personas a lo largo de todo el país. En el caso de quienes contaban con un trabajo, este indicador sanitario bajaba a 10,8%.

    Una tendencia similar se observó al hablar de depresión, donde un 32,9% de los cesantes mostró síntomas. La cifra duplicó a quienes declararon estar en un mal momento durante su periodo de inactividad, es decir, sin trabajo, pero tampoco buscando (15,1%), y los empleados, grupo en que sólo un 10,7% dijo sentirse deprimido.

    La ansiedad siguió la misma línea: 33,1% de los desocupados evidenciaron síntomas, número que bajó a más de la mitad (12%) en personas con trabajo.

    Otro indicador de baja calidad de vida y bienestar evaluado fue el sedentarismo, donde, pese a las diferencias anteriores, empleados, cesantes e inactivos coincidieron casi a la par en un 27% de esta mala práctica.

    Los inactivos lideraron la escasa tendencia al movimiento, con 29,5%; seguidos por los desocupados, con 27,5%; y empleados, con 27,2%.

    En paralelo, los mayores problemas de sueño fueron reportados entre los desempleados en busca de trabajo, con 13,7%; y los inactivos, que marcaron un 11,4%. No obstante, esta cifra no bajó de manera radical entre quienes cuentan con un trabajo, ya que el 8,8% dijo no poder dormir bien.

    El alcoholismo fue otro factor que influyó en la vida de los trabajadores durante el año pasado, ya que el 12% admitió tener un consumo riesgoso.

    La cifra descendió en quienes atravesaban la cesantía, donde la ingesta peligrosa de alcohol marcó 9,3%, y se redujo a cerca de la mitad entre los inactivos, con 4,7%.

    Mujeres y jóvenes

    Los cuadros de depresión, soledad y ansiedad fueron más frecuentes en mujeres y jóvenes, según el estudio, ya que el 19,4% de las mujeres dijo sentirse sola, mientras que en los hombres este parámetro bajó a 17,7%.

    La depresión se manifestó en un 16,1% de las encuestadas, y apenas 6,6% de los hombres, tendencia que se reflejó en la ansiedad generalizada, que afectó al 17,7% de las mujeres y 7,7% de los consultados.

    La edad fue otro factor importante, porque según avanzó, tendieron a disminuir los problemas mentales en la población trabajadora, independiente del estado de ocupación: insomnio, ansiedad, depresión y consumo de alcohol bordearon el 16% entre quienes tenían menos de 29 años al momento del estudio. Pasados los 50 años, estas cifras rondaron el 10%.

    En el desglose territorial entre las personas ocupadas, la Macrozona Norte lideró los casos de depresión, con 14,6%, seguido por la ansiedad generalizada, que llegó al 11,6%.

    En la Macrozona Centro, el 14% dijo tener ansiedad, seguido por 9,6% con depresión. En el caso puntual de la Región Metropolitana estas cifras llegaron a 11% y 9,6%, respectivamente.

    La Macrozona Sur, en cambio, marcó 14,3% de problemas de salud mental y 12,8% de ansiedad.

    La felicidad, pese a todo, llegó con el teletrabajo: el 81,2% de quienes practican esta modalidad laboral se mostró satisfecho con todos los aspectos de su puesto de trabajo, número que bajó a 77,3% entre quienes deben salir de su casa para sus labores.

    12% de los empleados dijo tener consumo riesgoso de alcohol. En los inactivos llegó a 4,7%.

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  • En los cesantes se triplican los riesgos de depresión y ansiedad

    Las personas que continúan en teletrabajo se declararon más felices que quienes deben ir a un lugar como la oficina, según la Radiografía del Bienestar Laboral AChS-UC.

    V.B.V.

    El Termómetro de la Salud Mental realizado por la Asociación Chilena de Seguridad (AChS), junto al Centro de la Universidad Católica (UC) de Encuestas y Estudios Longitudinales, esta vez entregó una Radiografía del Bienestar Laboral, donde una de cada tres personas que estaba buscando empleo (30%) reportó problemas de salud mental.

    Esto es casi el doble que los trabajadores inactivos que no buscaban empleo (16,8%) al momento de la encuesta teléfonica, realizada entre abril y mayo del año pasado a 2.547 personas a lo largo de todo el país. En el caso de quienes contaban con un trabajo, este indicador sanitario bajaba a 10,8%.

    Una tendencia similar se observó al hablar de depresión, donde un 32,9% de los cesantes mostró síntomas. La cifra duplicó a quienes declararon estar en un mal momento durante su periodo de inactividad, es decir, sin trabajo, pero tampoco buscando (15,1%), y los empleados, grupo en que sólo un 10,7% dijo sentirse deprimido.

    La ansiedad siguió la misma línea: 33,1% de los desocupados evidenciaron síntomas, número que bajó a más de la mitad (12%) en personas con trabajo.

    Otro indicador de baja calidad de vida y bienestar evaluado fue el sedentarismo, donde, pese a las diferencias anteriores, empleados, cesantes e inactivos coincidieron casi a la par en un 27% de esta mala práctica.

    Los inactivos lideraron la escasa tendencia al movimiento, con 29,5%; seguidos por los desocupados, con 27,5%; y empleados, con 27,2%.

    En paralelo, los mayores problemas de sueño fueron reportados entre los desempleados en busca de trabajo, con 13,7%; y los inactivos, que marcaron un 11,4%. No obstante, esta cifra no bajó de manera radical entre quienes cuentan con un trabajo, ya que el 8,8% dijo no poder dormir bien.

    El alcoholismo fue otro factor que influyó en la vida de los trabajadores durante el año pasado, ya que el 12% admitió tener un consumo riesgoso.

    La cifra descendió en quienes atravesaban la cesantía, donde la ingesta peligrosa de alcohol marcó 9,3%, y se redujo a cerca de la mitad entre los inactivos, con 4,7%.

    Mujeres y jóvenes

    Los cuadros de depresión, soledad y ansiedad fueron más frecuentes en mujeres y jóvenes, según el estudio, ya que el 19,4% de las mujeres dijo sentirse sola, mientras que en los hombres este parámetro bajó a 17,7%.

    La depresión se manifestó en un 16,1% de las encuestadas, y apenas 6,6% de los hombres, tendencia que se reflejó en la ansiedad generalizada, que afectó al 17,7% de las mujeres y 7,7% de los consultados.

    La edad fue otro factor importante, porque según avanzó, tendieron a disminuir los problemas mentales en la población trabajadora, independiente del estado de ocupación: insomnio, ansiedad, depresión y consumo de alcohol bordearon el 16% entre quienes tenían menos de 29 años al momento del estudio. Pasados los 50 años, estas cifras rondaron el 10%.

    En el desglose territorial entre las personas ocupadas, la Macrozona Norte lideró los casos de depresión, con 14,6%, seguido por la ansiedad generalizada, que llegó al 11,6%.

    En la Macrozona Centro, el 14% dijo tener ansiedad, seguido por 9,6% con depresión. En el caso puntual de la Región Metropolitana estas cifras llegaron a 11% y 9,6%, respectivamente.

    La Macrozona Sur, en cambio, marcó 14,3% de problemas de salud mental y 12,8% de ansiedad.

    La felicidad, pese a todo, llegó con el teletrabajo: el 81,2% de quienes practican esta modalidad laboral se mostró satisfecho con todos los aspectos de su puesto de trabajo, número que bajó a 77,3% entre quienes deben salir de su casa para sus labores.

    12% de los empleados dijo tener consumo riesgoso de alcohol. En los inactivos llegó a 4,7%.

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  • En los cesantes se triplican los riesgos de depresión y ansiedad

    Las personas que continúan en teletrabajo se declararon más felices que quienes deben ir a un lugar como la oficina, según la Radiografía del Bienestar Laboral AChS-UC.

    V.B.V.

    El Termómetro de la Salud Mental realizado por la Asociación Chilena de Seguridad (AChS), junto al Centro de la Universidad Católica (UC) de Encuestas y Estudios Longitudinales, esta vez entregó una Radiografía del Bienestar Laboral, donde una de cada tres personas que estaba buscando empleo (30%) reportó problemas de salud mental.

    Esto es casi el doble que los trabajadores inactivos que no buscaban empleo (16,8%) al momento de la encuesta teléfonica, realizada entre abril y mayo del año pasado a 2.547 personas a lo largo de todo el país. En el caso de quienes contaban con un trabajo, este indicador sanitario bajaba a 10,8%.

    Una tendencia similar se observó al hablar de depresión, donde un 32,9% de los cesantes mostró síntomas. La cifra duplicó a quienes declararon estar en un mal momento durante su periodo de inactividad, es decir, sin trabajo, pero tampoco buscando (15,1%), y los empleados, grupo en que sólo un 10,7% dijo sentirse deprimido.

    La ansiedad siguió la misma línea: 33,1% de los desocupados evidenciaron síntomas, número que bajó a más de la mitad (12%) en personas con trabajo.

    Otro indicador de baja calidad de vida y bienestar evaluado fue el sedentarismo, donde, pese a las diferencias anteriores, empleados, cesantes e inactivos coincidieron casi a la par en un 27% de esta mala práctica.

    Los inactivos lideraron la escasa tendencia al movimiento, con 29,5%; seguidos por los desocupados, con 27,5%; y empleados, con 27,2%.

    En paralelo, los mayores problemas de sueño fueron reportados entre los desempleados en busca de trabajo, con 13,7%; y los inactivos, que marcaron un 11,4%. No obstante, esta cifra no bajó de manera radical entre quienes cuentan con un trabajo, ya que el 8,8% dijo no poder dormir bien.

    El alcoholismo fue otro factor que influyó en la vida de los trabajadores durante el año pasado, ya que el 12% admitió tener un consumo riesgoso.

    La cifra descendió en quienes atravesaban la cesantía, donde la ingesta peligrosa de alcohol marcó 9,3%, y se redujo a cerca de la mitad entre los inactivos, con 4,7%.

    Mujeres y jóvenes

    Los cuadros de depresión, soledad y ansiedad fueron más frecuentes en mujeres y jóvenes, según el estudio, ya que el 19,4% de las mujeres dijo sentirse sola, mientras que en los hombres este parámetro bajó a 17,7%.

    La depresión se manifestó en un 16,1% de las encuestadas, y apenas 6,6% de los hombres, tendencia que se reflejó en la ansiedad generalizada, que afectó al 17,7% de las mujeres y 7,7% de los consultados.

    La edad fue otro factor importante, porque según avanzó, tendieron a disminuir los problemas mentales en la población trabajadora, independiente del estado de ocupación: insomnio, ansiedad, depresión y consumo de alcohol bordearon el 16% entre quienes tenían menos de 29 años al momento del estudio. Pasados los 50 años, estas cifras rondaron el 10%.

    En el desglose territorial entre las personas ocupadas, la Macrozona Norte lideró los casos de depresión, con 14,6%, seguido por la ansiedad generalizada, que llegó al 11,6%.

    En la Macrozona Centro, el 14% dijo tener ansiedad, seguido por 9,6% con depresión. En el caso puntual de la Región Metropolitana estas cifras llegaron a 11% y 9,6%, respectivamente.

    La Macrozona Sur, en cambio, marcó 14,3% de problemas de salud mental y 12,8% de ansiedad.

    La felicidad, pese a todo, llegó con el teletrabajo: el 81,2% de quienes practican esta modalidad laboral se mostró satisfecho con todos los aspectos de su puesto de trabajo, número que bajó a 77,3% entre quienes deben salir de su casa para sus labores.

    12% de los empleados dijo tener consumo riesgoso de alcohol. En los inactivos llegó a 4,7%.

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  • Las vacas son capaces de reconocer rostros humanos

    El estudio fue realizado con la raza Prim' Holstein, pariente de las vacas chilenas.

    En el campo muchos, sobre todo niños, han intuido que las vacas son capaces de reconocer los rostros humanos que ven con cierta frecuencia, idea que ahora confirmó el Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medioambiente de Francia, luego de estudiar a 32 vacas Prim' Holstein, de pelaje blanco y negro, parientes de las que abundan en Chile.

    Los animales fueron expuestos a videos sin sonido de rostros masculinos conocidos y desconocidos, mientras los científicos medían por cuánto tiempo las vacas los miraban.

    Los autores también buscaron indicios de reconocimiento intermodal, reproduciendo videos de rostros de hombres conocidos y desconocidos, con el audio correspondiente a uno de los dos, en el que cada uno pronunciaba la misma frase.

    Además, midieron la frecuencia cardíaca de los rumiantes cuando miraban las imágenes, para comprobar si respondían emocionalmente.

    Los videos sin sonido no produjeron ninguna reacción en las vacas, que miraron fijamente durante más tiempo las caras de personas desconocidas, lo que demostró que podían distinguir si un rostro les era familiar, señaló el artículo.

    Cuando las imágenes se acompañaban de sonido, los animales pasaban más tiempo mirando fijamente el video, sobre todo si la voz coincidía con el rostro, lo que demostró que las vacas podían asociar ambos parámetros.

    Sin embargo, a juzgar por sus frecuencias cardíacas, ni los rostros ni las voces, ya fueran familiares o desconocidos, parecieron influir en la respuesta emocional de las vacas.

    Los autores reconocieron, sin embargo, que un video y una grabación de audio no constituyen una interacción completa con un ser humano, pero los resultados sugirieron que las vacas pueden distinguir entre personas conocidas y desconocidas, y que son capaces de identificarlas mediante el rostro y la voz.

    32 vacas fueron estudiadas por científicos de una oficina estatal de Francia.

    audios y videos se emplearon en el análisis: los animales asociaron las caras con voces.

  • Las vacas son capaces de reconocer rostros humanos

    El estudio fue realizado con la raza Prim' Holstein, pariente de las vacas chilenas.

    En el campo muchos, sobre todo niños, han intuido que las vacas son capaces de reconocer los rostros humanos que ven con cierta frecuencia, idea que ahora confirmó el Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medioambiente de Francia, luego de estudiar a 32 vacas Prim' Holstein, de pelaje blanco y negro, parientes de las que abundan en Chile.

    Los animales fueron expuestos a videos sin sonido de rostros masculinos conocidos y desconocidos, mientras los científicos medían por cuánto tiempo las vacas los miraban.

    Los autores también buscaron indicios de reconocimiento intermodal, reproduciendo videos de rostros de hombres conocidos y desconocidos, con el audio correspondiente a uno de los dos, en el que cada uno pronunciaba la misma frase.

    Además, midieron la frecuencia cardíaca de los rumiantes cuando miraban las imágenes, para comprobar si respondían emocionalmente.

    Los videos sin sonido no produjeron ninguna reacción en las vacas, que miraron fijamente durante más tiempo las caras de personas desconocidas, lo que demostró que podían distinguir si un rostro les era familiar, señaló el artículo.

    Cuando las imágenes se acompañaban de sonido, los animales pasaban más tiempo mirando fijamente el video, sobre todo si la voz coincidía con el rostro, lo que demostró que las vacas podían asociar ambos parámetros.

    Sin embargo, a juzgar por sus frecuencias cardíacas, ni los rostros ni las voces, ya fueran familiares o desconocidos, parecieron influir en la respuesta emocional de las vacas.

    Los autores reconocieron, sin embargo, que un video y una grabación de audio no constituyen una interacción completa con un ser humano, pero los resultados sugirieron que las vacas pueden distinguir entre personas conocidas y desconocidas, y que son capaces de identificarlas mediante el rostro y la voz.

    32 vacas fueron estudiadas por científicos de una oficina estatal de Francia.

    audios y videos se emplearon en el análisis: los animales asociaron las caras con voces.

  • Las vacas son capaces de reconocer rostros humanos

    El estudio fue realizado con la raza Prim' Holstein, pariente de las vacas chilenas.

    En el campo muchos, sobre todo niños, han intuido que las vacas son capaces de reconocer los rostros humanos que ven con cierta frecuencia, idea que ahora confirmó el Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medioambiente de Francia, luego de estudiar a 32 vacas Prim' Holstein, de pelaje blanco y negro, parientes de las que abundan en Chile.

    Los animales fueron expuestos a videos sin sonido de rostros masculinos conocidos y desconocidos, mientras los científicos medían por cuánto tiempo las vacas los miraban.

    Los autores también buscaron indicios de reconocimiento intermodal, reproduciendo videos de rostros de hombres conocidos y desconocidos, con el audio correspondiente a uno de los dos, en el que cada uno pronunciaba la misma frase.

    Además, midieron la frecuencia cardíaca de los rumiantes cuando miraban las imágenes, para comprobar si respondían emocionalmente.

    Los videos sin sonido no produjeron ninguna reacción en las vacas, que miraron fijamente durante más tiempo las caras de personas desconocidas, lo que demostró que podían distinguir si un rostro les era familiar, señaló el artículo.

    Cuando las imágenes se acompañaban de sonido, los animales pasaban más tiempo mirando fijamente el video, sobre todo si la voz coincidía con el rostro, lo que demostró que las vacas podían asociar ambos parámetros.

    Sin embargo, a juzgar por sus frecuencias cardíacas, ni los rostros ni las voces, ya fueran familiares o desconocidos, parecieron influir en la respuesta emocional de las vacas.

    Los autores reconocieron, sin embargo, que un video y una grabación de audio no constituyen una interacción completa con un ser humano, pero los resultados sugirieron que las vacas pueden distinguir entre personas conocidas y desconocidas, y que son capaces de identificarlas mediante el rostro y la voz.

    32 vacas fueron estudiadas por científicos de una oficina estatal de Francia.

    audios y videos se emplearon en el análisis: los animales asociaron las caras con voces.

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