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Gobierno supedita flexibilidad de tiempos en la megarreforma a "voluntad" para llegar a acuerdo
Biministro Alvarado dijo que "daremos los espacios", pero que si no hay alto apoyo a la idea de legislar avanzarán según la planificación original. "Los acuerdos no se construyen con ultimátum", dijeron desde la oposición, aunque valoraron la apertura al diálogo.
Matías Gatica Lindsay
El biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado, reiteró ayer que si en el Senado existe disposición para llegar a acuerdos sobre la megarreforma del Gobierno se van a dar los tiempos necesarios para su tramitación. No obstante, dijo que la iniciativa ingresará con suma urgencia.
El domingo Alvarado comentó a Canal13 que no tiene "ningún problema en que se alargue el tiempo de discusión" del plan de Reconstrucción, que comenzará a ser tratado en el Senado el 2 de junio, si es que existe "disposición y voluntad de acuerdo".
En esa línea, ayer aseguró que "en la medida que exista" esa "voluntad y propuestas de la oposición para buscar consensos, daremos los espacios, y los tiempos para una tramitación razonable en el Congreso", pero si hay un "rechazo categórico, por ejemplo a la idea de legislar", seguirán avanzando con la planificación original.
Además, señaló que tal como se hizo en la Cámara, ingresarán una suma urgencia para una discusión de 15 días, que "se extenderá en función del diálogo y debate que se genere en el Congreso".
La senadora PS Danisa Astudillo dijo que "los acuerdos no se construyen con ultimátum. Si de verdad el Gobierno quiere avanzar en este proyecto tiene que sentarse a dialogar a escuchar y no puede venir a ponerle presión en los tiempos al Senado".
La presidenta del PS, Paulina Vodanovic, matizó estos dichos y valoró la apertura. "Yo espero que esta ocasión también se hagan audiencias, que también nos permitan escuchar a otros, mejorar el proyecto y finalmente introducirle todas esas modificaciones que también el ministro Alvarado dijo que estaba disponible a escuchar", señaló. Aunque recordó que "hemos tomado una decisión política que es rechazar la idea de legislar, ahora bien, eso no quiere decir que no estemos disponibles para acoger ese llamado al diálogo. Pero también hay que ponerle bordes".
"Es una actitud prepotente que concentrando todo en un proyecto de ley. Además lo quieran aprobar de manera exprés", criticó por su parte el senador del PL Vlado Mirosevic.
El presidente del PC, Lautaro Carmona, invitó al Gobierno a que "sin poner prevenciones y obligaciones por adelantado" "pruebe" y "demuestre a la oposición que está en condiciones de ir a una conversación. Pero de todos los temas en debate". En ese sentido aseguró que el proyecto sería "más eficaz, eficiente, más claro, más directo si tuviera un debate" por separado de los temas.
La presidenta del FA, Constanza Martínez, planteó que "es el Gobierno el que tiene que dar las garantías para poder dar un diálogo que escuche y enmiende el rumbo".
Por otra parte, ayer senadores de RN se reunieron con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para plantearle propuestas, entre ellas que el impuesto corporativo se rebaje a 22% en lugar de 23%; el perfeccionamiento de la franquicia Sence; y que se emule un mecanismo usado en Europa para el derecho de propiedad intelectual.
Tras la cita el senador Rojo Edwards (Ind-RN) dijo que "si la centroizquierda no da apertura (a aprobar), quizás la opción va a ser hacerlo lo más rápido posible".
El también Ind-RN, Alejandro Kusanovic, quien antes dijo que rechazaría la megarreforma porque el Gobierno no había dialogado con él pero sí con la izquierda, aseguró ayer a Emol que el Ejecutivo tiene que ofrecerle "disculpas" por no apoyar a un candidato suyo y que le aclare "qué compensaciones me van a dar para Magallanes (...) Yo estoy dispuesto a conversar, pero quiero que me planteen cosas concretas".
"Quiroz va a tener que ceder, si no, no va a tener los votos", dijo a radio Cooperativa el senador Matías Walker (Dem), que pidió un acuerdo amplio como se hizo con la reforma de pensiones.
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Gobierno supedita flexibilidad de tiempos en la megarreforma a "voluntad" para llegar a acuerdo
Biministro Alvarado dijo que "daremos los espacios", pero que si no hay alto apoyo a la idea de legislar avanzarán según la planificación original. "Los acuerdos no se construyen con ultimátum", dijeron desde la oposición, aunque valoraron la apertura al diálogo.
Matías Gatica Lindsay
El biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado, reiteró ayer que si en el Senado existe disposición para llegar a acuerdos sobre la megarreforma del Gobierno se van a dar los tiempos necesarios para su tramitación. No obstante, dijo que la iniciativa ingresará con suma urgencia.
El domingo Alvarado comentó a Canal13 que no tiene "ningún problema en que se alargue el tiempo de discusión" del plan de Reconstrucción, que comenzará a ser tratado en el Senado el 2 de junio, si es que existe "disposición y voluntad de acuerdo".
En esa línea, ayer aseguró que "en la medida que exista" esa "voluntad y propuestas de la oposición para buscar consensos, daremos los espacios, y los tiempos para una tramitación razonable en el Congreso", pero si hay un "rechazo categórico, por ejemplo a la idea de legislar", seguirán avanzando con la planificación original.
Además, señaló que tal como se hizo en la Cámara, ingresarán una suma urgencia para una discusión de 15 días, que "se extenderá en función del diálogo y debate que se genere en el Congreso".
La senadora PS Danisa Astudillo dijo que "los acuerdos no se construyen con ultimátum. Si de verdad el Gobierno quiere avanzar en este proyecto tiene que sentarse a dialogar a escuchar y no puede venir a ponerle presión en los tiempos al Senado".
La presidenta del PS, Paulina Vodanovic, matizó estos dichos y valoró la apertura. "Yo espero que esta ocasión también se hagan audiencias, que también nos permitan escuchar a otros, mejorar el proyecto y finalmente introducirle todas esas modificaciones que también el ministro Alvarado dijo que estaba disponible a escuchar", señaló. Aunque recordó que "hemos tomado una decisión política que es rechazar la idea de legislar, ahora bien, eso no quiere decir que no estemos disponibles para acoger ese llamado al diálogo. Pero también hay que ponerle bordes".
"Es una actitud prepotente que concentrando todo en un proyecto de ley. Además lo quieran aprobar de manera exprés", criticó por su parte el senador del PL Vlado Mirosevic.
El presidente del PC, Lautaro Carmona, invitó al Gobierno a que "sin poner prevenciones y obligaciones por adelantado" "pruebe" y "demuestre a la oposición que está en condiciones de ir a una conversación. Pero de todos los temas en debate". En ese sentido aseguró que el proyecto sería "más eficaz, eficiente, más claro, más directo si tuviera un debate" por separado de los temas.
La presidenta del FA, Constanza Martínez, planteó que "es el Gobierno el que tiene que dar las garantías para poder dar un diálogo que escuche y enmiende el rumbo".
Por otra parte, ayer senadores de RN se reunieron con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para plantearle propuestas, entre ellas que el impuesto corporativo se rebaje a 22% en lugar de 23%; el perfeccionamiento de la franquicia Sence; y que se emule un mecanismo usado en Europa para el derecho de propiedad intelectual.
Tras la cita el senador Rojo Edwards (Ind-RN) dijo que "si la centroizquierda no da apertura (a aprobar), quizás la opción va a ser hacerlo lo más rápido posible".
El también Ind-RN, Alejandro Kusanovic, quien antes dijo que rechazaría la megarreforma porque el Gobierno no había dialogado con él pero sí con la izquierda, aseguró ayer a Emol que el Ejecutivo tiene que ofrecerle "disculpas" por no apoyar a un candidato suyo y que le aclare "qué compensaciones me van a dar para Magallanes (...) Yo estoy dispuesto a conversar, pero quiero que me planteen cosas concretas".
"Quiroz va a tener que ceder, si no, no va a tener los votos", dijo a radio Cooperativa el senador Matías Walker (Dem), que pidió un acuerdo amplio como se hizo con la reforma de pensiones.
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Gobierno supedita flexibilidad de tiempos en la megarreforma a "voluntad" para llegar a acuerdo
Biministro Alvarado dijo que "daremos los espacios", pero que si no hay alto apoyo a la idea de legislar avanzarán según la planificación original. "Los acuerdos no se construyen con ultimátum", dijeron desde la oposición, aunque valoraron la apertura al diálogo.
Matías Gatica Lindsay
El biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado, reiteró ayer que si en el Senado existe disposición para llegar a acuerdos sobre la megarreforma del Gobierno se van a dar los tiempos necesarios para su tramitación. No obstante, dijo que la iniciativa ingresará con suma urgencia.
El domingo Alvarado comentó a Canal13 que no tiene "ningún problema en que se alargue el tiempo de discusión" del plan de Reconstrucción, que comenzará a ser tratado en el Senado el 2 de junio, si es que existe "disposición y voluntad de acuerdo".
En esa línea, ayer aseguró que "en la medida que exista" esa "voluntad y propuestas de la oposición para buscar consensos, daremos los espacios, y los tiempos para una tramitación razonable en el Congreso", pero si hay un "rechazo categórico, por ejemplo a la idea de legislar", seguirán avanzando con la planificación original.
Además, señaló que tal como se hizo en la Cámara, ingresarán una suma urgencia para una discusión de 15 días, que "se extenderá en función del diálogo y debate que se genere en el Congreso".
La senadora PS Danisa Astudillo dijo que "los acuerdos no se construyen con ultimátum. Si de verdad el Gobierno quiere avanzar en este proyecto tiene que sentarse a dialogar a escuchar y no puede venir a ponerle presión en los tiempos al Senado".
La presidenta del PS, Paulina Vodanovic, matizó estos dichos y valoró la apertura. "Yo espero que esta ocasión también se hagan audiencias, que también nos permitan escuchar a otros, mejorar el proyecto y finalmente introducirle todas esas modificaciones que también el ministro Alvarado dijo que estaba disponible a escuchar", señaló. Aunque recordó que "hemos tomado una decisión política que es rechazar la idea de legislar, ahora bien, eso no quiere decir que no estemos disponibles para acoger ese llamado al diálogo. Pero también hay que ponerle bordes".
"Es una actitud prepotente que concentrando todo en un proyecto de ley. Además lo quieran aprobar de manera exprés", criticó por su parte el senador del PL Vlado Mirosevic.
El presidente del PC, Lautaro Carmona, invitó al Gobierno a que "sin poner prevenciones y obligaciones por adelantado" "pruebe" y "demuestre a la oposición que está en condiciones de ir a una conversación. Pero de todos los temas en debate". En ese sentido aseguró que el proyecto sería "más eficaz, eficiente, más claro, más directo si tuviera un debate" por separado de los temas.
La presidenta del FA, Constanza Martínez, planteó que "es el Gobierno el que tiene que dar las garantías para poder dar un diálogo que escuche y enmiende el rumbo".
Por otra parte, ayer senadores de RN se reunieron con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para plantearle propuestas, entre ellas que el impuesto corporativo se rebaje a 22% en lugar de 23%; el perfeccionamiento de la franquicia Sence; y que se emule un mecanismo usado en Europa para el derecho de propiedad intelectual.
Tras la cita el senador Rojo Edwards (Ind-RN) dijo que "si la centroizquierda no da apertura (a aprobar), quizás la opción va a ser hacerlo lo más rápido posible".
El también Ind-RN, Alejandro Kusanovic, quien antes dijo que rechazaría la megarreforma porque el Gobierno no había dialogado con él pero sí con la izquierda, aseguró ayer a Emol que el Ejecutivo tiene que ofrecerle "disculpas" por no apoyar a un candidato suyo y que le aclare "qué compensaciones me van a dar para Magallanes (...) Yo estoy dispuesto a conversar, pero quiero que me planteen cosas concretas".
"Quiroz va a tener que ceder, si no, no va a tener los votos", dijo a radio Cooperativa el senador Matías Walker (Dem), que pidió un acuerdo amplio como se hizo con la reforma de pensiones.
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Máximo Pacheco renuncia al directorio de Nova Andino
Diputado oficialistas habían pedidido su salida luego de polémica por auditoría.
Máximo Pacheco, quien cumplió ayer su último día como presidente de Codelco, anunció su renuncia al directorio de Nova Andino, la sociedad de Codelco y SQM para extraer el litio en el país.
La decisión la tomó ante las críticas a su gestión tras una auditoría interna que reveló sobreestimaciones de la de producción en 27 mil toneladas de cobre en 2025, lo que favoreció el pago de bonos.
En una carta al nuevo presidente de Codelco, Bernardo Fontaine, Pacheco dijo que "como no quiero motivar una odiosa controversia, por el bien del país, de nuestro querido Codelco y de todo el valor que representa la magnífica empresa que hemos creado, he decidido presentarle mi renuncia indeclinable al cargo de director de Nova Andino Litio SpA" . Destacó que desde el segundo gobierno de Sebastián Piñera se construyeron más de 500 mil viviendas con aporte del cobre.
Antes, diputados de Republicano le pidieron renunciar. "No resulta prudente ni responsable que (...) continúe ocupando un rol directivo en un proyecto estratégico vinculado al desarrollo del litio (...) Nova Andino debe estar protegida de cualquier duda, costo reputacional o conflicto asociado a la administración anterior de Codelco", dijeron Stephanie Jéldrez, Ignacio Urcullú y Carlos Arqueros.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, valoró la decisión de Pacheco. "Se inicia una nueva etapa que debe estar marcada por la excelencia en la gestión, la seguridad de los trabajadores, la transparencia y el buen uso de los recursos públicos", dijo en X.
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Máximo Pacheco renuncia al directorio de Nova Andino
Diputado oficialistas habían pedidido su salida luego de polémica por auditoría.
Máximo Pacheco, quien cumplió ayer su último día como presidente de Codelco, anunció su renuncia al directorio de Nova Andino, la sociedad de Codelco y SQM para extraer el litio en el país.
La decisión la tomó ante las críticas a su gestión tras una auditoría interna que reveló sobreestimaciones de la de producción en 27 mil toneladas de cobre en 2025, lo que favoreció el pago de bonos.
En una carta al nuevo presidente de Codelco, Bernardo Fontaine, Pacheco dijo que "como no quiero motivar una odiosa controversia, por el bien del país, de nuestro querido Codelco y de todo el valor que representa la magnífica empresa que hemos creado, he decidido presentarle mi renuncia indeclinable al cargo de director de Nova Andino Litio SpA" . Destacó que desde el segundo gobierno de Sebastián Piñera se construyeron más de 500 mil viviendas con aporte del cobre.
Antes, diputados de Republicano le pidieron renunciar. "No resulta prudente ni responsable que (...) continúe ocupando un rol directivo en un proyecto estratégico vinculado al desarrollo del litio (...) Nova Andino debe estar protegida de cualquier duda, costo reputacional o conflicto asociado a la administración anterior de Codelco", dijeron Stephanie Jéldrez, Ignacio Urcullú y Carlos Arqueros.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, valoró la decisión de Pacheco. "Se inicia una nueva etapa que debe estar marcada por la excelencia en la gestión, la seguridad de los trabajadores, la transparencia y el buen uso de los recursos públicos", dijo en X.
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Máximo Pacheco renuncia al directorio de Nova Andino
Diputado oficialistas habían pedidido su salida luego de polémica por auditoría.
Máximo Pacheco, quien cumplió ayer su último día como presidente de Codelco, anunció su renuncia al directorio de Nova Andino, la sociedad de Codelco y SQM para extraer el litio en el país.
La decisión la tomó ante las críticas a su gestión tras una auditoría interna que reveló sobreestimaciones de la de producción en 27 mil toneladas de cobre en 2025, lo que favoreció el pago de bonos.
En una carta al nuevo presidente de Codelco, Bernardo Fontaine, Pacheco dijo que "como no quiero motivar una odiosa controversia, por el bien del país, de nuestro querido Codelco y de todo el valor que representa la magnífica empresa que hemos creado, he decidido presentarle mi renuncia indeclinable al cargo de director de Nova Andino Litio SpA" . Destacó que desde el segundo gobierno de Sebastián Piñera se construyeron más de 500 mil viviendas con aporte del cobre.
Antes, diputados de Republicano le pidieron renunciar. "No resulta prudente ni responsable que (...) continúe ocupando un rol directivo en un proyecto estratégico vinculado al desarrollo del litio (...) Nova Andino debe estar protegida de cualquier duda, costo reputacional o conflicto asociado a la administración anterior de Codelco", dijeron Stephanie Jéldrez, Ignacio Urcullú y Carlos Arqueros.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, valoró la decisión de Pacheco. "Se inicia una nueva etapa que debe estar marcada por la excelencia en la gestión, la seguridad de los trabajadores, la transparencia y el buen uso de los recursos públicos", dijo en X.