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Infantino reconoció llamado de Trump por Balogun pero descartó presiones a la Comisión Disciplinaria
El presidente estadounidense reveló el llamado a Infantino cuestionando el arbitraje de Raphael Claus, mientras la Comisión de Apelaciones rechazó el reclamo de la Federación Belga. El delantero jugó, pero no pudo ayudar a EE.UU. que cayó 4-1 ante Bélgica.
Rodrigo Cantillana Matus
En horas previas al duelo de octavos de final de ayer entre Estados Unidos y Bélgica estalló una bomba en la FIFA por la escalada del caso de Folarin Balogun, luego que la Comisión Disciplinaria revirtiera su expulsión en los dieciseisavos frente a Bosnia y Herzegovina apelando al artículo 27 del Código Disciplinario.
En medio de este contexto, el presidente de EE.UU., Donald Trump, expresó su alegría luego que la comisión dejara sin efecto la roja que le permitió al goleador estadounidense ser titular en el duelo de anoche -algo nunca hecho en la historia de los Mundiales-; y confesó haberse comunicado con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pidiéndole revisar la acción.
Todo esto, mientras la Comisión de Apelación de la FIFA desestimó la apelación de la Federación Belga por no ser "parte en el procedimiento". Paralelamente, la Federación Francesa apeló las amarillas de Michael Olise, Manu Kone y Bradley Barcola contra Paraguay, y el diputado del Partido Laborista británico, Noah Law, le pidió a Infantino que retrase por un año la expulsión del inglés Jarell Quansah.
Desde la Casa Blanca, el mandatario indicó que "lo único que hice fue pedir (a Infantino) que se revisara la jugada (...) Me parece que habría sido terrible impedir que un gran jugador, quizá el mejor o uno de los mejores del equipo, no pudiera jugar", dijo.
"No creo que la decisión la tomara una sola persona; creo que fue un comité, y tomaron la decisión correcta. Primero, porque no era falta. Y, segundo, porque la gente quiere ver un partido con los mejores jugadores sobre el campo. ¿Cómo se sentirían si sacáramos a Messi porque chocó con alguien? ¿O a (Cristiano) Ronaldo porque se dio un golpe con otro jugador? O a Harry Kane: 'Harry, vas fuera porque golpeaste a alguien un poco más fuerte de la cuenta'. No se puede hacer eso", añadió.
Y de paso criticó el actuar del árbitro brasileño Raphael Claus por decretar la expulsión. "Yo ni siquiera sabía qué demonios era una tarjeta roja. Cuando me lo explicaron, dije: 'Tiene que ser una broma. Este tipo simplemente levanta la mano y, de repente, tu mejor jugador no puede jugar la semana siguiente o el próximo partido'. Luego miré su historial y, bueno, digamos que no era precisamente muy bueno", fustigó, provocando la reacción de la Confederación Brasileña de Fútbol, desde donde defendieron al réferi: "(Posee) una trayectoria marcada por excelencia técnica, conducta ética y absoluto respeto al fútbol (...) No hay, en todo su historial, cualquier elemento que lo desacredite".
Por su parte, el presidente de FIFA, Gianni Infantino, reconoció el contacto con Trump, aunque descartó haber tenido injerencia y clamó por la independencia de la entidad. "Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Operan de manera autónoma, aplican el Código Disciplinario de la FIFA", mencionó, ratificando el llamado.
"Discuto regularmente asuntos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA con el Presidente de los Estados Unidos, y en este asunto, recibí una llamada del Presidente Donald Trump, tal como recibo llamadas de jefes de estado, funcionarios gubernamentales (...) Durante nuestra conversación, expliqué que había un proceso legal en curso que involucraba a los órganos judiciales independientes de la FIFA", se excusó.
En el Comité Disciplinario, uno de sus integrantes, el ecuatoriano Leonardo Stagg, apuntó directamente contra el presidente del Comité de Apelación, el estadounidense Neil Eggleston. "Fue una decisión tomada directamente por el presidente de la comisión . El código disciplinario de FIFA le otorga facultades para tomar decisiones de forma individual", dijo.
Mientras, la UEFA expresó su "incredulidad ante una decisión tan insólita, incomprensible e injustificable" y advirtió que la FIFA "traspasó una línea roja", precisando que "a veces, las reglas son susceptibles de interpretación. En este caso, no. Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un organismo competente para su aplicación", acusó, advirtiendo que, "cuando quienes velan por el cumplimiento de las reglas ya no lo garantizan, la integridad del juego se ve comprometida y la credibilidad de la competición se ve socavada", cuestionaron.
El Comité de Apelaciones desestimó la solicitud de la Federación Belga. "La solicitud fue declarada inadmisible por considerar que la RBFA no es parte en el procedimiento y, por lo tanto, carece de legitimación para recurrir la decisión", expresó FIFA. Tras la la desestimación, la Federación Belga podría acudir al TAS, pero el caso recién se estudiaría después del Mundial. De todas formas, el organismo le informó a la federación estadounidense "que impugna la elegibilidad del jugador".
Incluso el expresidente de FIFA, Joseph Blatter, cuestionó la decisión y dijo que "las cartulinas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas", y que "si un presidente de Estados Unidos interviene ante el presidente de la FIFA y un jugador queda de repente absuelto antes de un partido de eliminación directa de un Mundial, la pregunta es inevitable: 'Quo vadis, FIFA?'" (¿A dónde vas, FIFA?)".
Ee.uu. fue eliminado
Pese a toda la polémica, Pocchetino alineó a Folarin Balogun como titular y jugó 91 minutos, aunque pasó desapercibido y no pudo hacer nada para evitar el 4-1 ante Bélgica y la eliminación.
Nicolas Raskin aprovechó un mal despeje a los 9' y centró dejando solo a Charles De Ketelaere para el 1-0. Los locales igualaron en el 31' con un tiro libre de Malik Tillman. Los europeos desnivelaron solo dos minutos después, cuando Leandro Trossard se mandó por izquierda, centró y De Ketelaere se impuso a sus marcadores por arriba. En los 57' Hans Vanaken puso el tercero tras aprovechar un error del meta Matt Freese. Por último, Romelu Lukaku puso el 4-1 en el 90+3'. Tras la goleada, los belgas enfrentarán a España en cuartos de final.
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Infantino reconoció llamado de Trump por Balogun pero descartó presiones a la Comisión Disciplinaria
El presidente estadounidense reveló el llamado a Infantino cuestionando el arbitraje de Raphael Claus, mientras la Comisión de Apelaciones rechazó el reclamo de la Federación Belga. El delantero jugó, pero no pudo ayudar a EE.UU. que cayó 4-1 ante Bélgica.
Rodrigo Cantillana Matus
En horas previas al duelo de octavos de final de ayer entre Estados Unidos y Bélgica estalló una bomba en la FIFA por la escalada del caso de Folarin Balogun, luego que la Comisión Disciplinaria revirtiera su expulsión en los dieciseisavos frente a Bosnia y Herzegovina apelando al artículo 27 del Código Disciplinario.
En medio de este contexto, el presidente de EE.UU., Donald Trump, expresó su alegría luego que la comisión dejara sin efecto la roja que le permitió al goleador estadounidense ser titular en el duelo de anoche -algo nunca hecho en la historia de los Mundiales-; y confesó haberse comunicado con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pidiéndole revisar la acción.
Todo esto, mientras la Comisión de Apelación de la FIFA desestimó la apelación de la Federación Belga por no ser "parte en el procedimiento". Paralelamente, la Federación Francesa apeló las amarillas de Michael Olise, Manu Kone y Bradley Barcola contra Paraguay, y el diputado del Partido Laborista británico, Noah Law, le pidió a Infantino que retrase por un año la expulsión del inglés Jarell Quansah.
Desde la Casa Blanca, el mandatario indicó que "lo único que hice fue pedir (a Infantino) que se revisara la jugada (...) Me parece que habría sido terrible impedir que un gran jugador, quizá el mejor o uno de los mejores del equipo, no pudiera jugar", dijo.
"No creo que la decisión la tomara una sola persona; creo que fue un comité, y tomaron la decisión correcta. Primero, porque no era falta. Y, segundo, porque la gente quiere ver un partido con los mejores jugadores sobre el campo. ¿Cómo se sentirían si sacáramos a Messi porque chocó con alguien? ¿O a (Cristiano) Ronaldo porque se dio un golpe con otro jugador? O a Harry Kane: 'Harry, vas fuera porque golpeaste a alguien un poco más fuerte de la cuenta'. No se puede hacer eso", añadió.
Y de paso criticó el actuar del árbitro brasileño Raphael Claus por decretar la expulsión. "Yo ni siquiera sabía qué demonios era una tarjeta roja. Cuando me lo explicaron, dije: 'Tiene que ser una broma. Este tipo simplemente levanta la mano y, de repente, tu mejor jugador no puede jugar la semana siguiente o el próximo partido'. Luego miré su historial y, bueno, digamos que no era precisamente muy bueno", fustigó, provocando la reacción de la Confederación Brasileña de Fútbol, desde donde defendieron al réferi: "(Posee) una trayectoria marcada por excelencia técnica, conducta ética y absoluto respeto al fútbol (...) No hay, en todo su historial, cualquier elemento que lo desacredite".
Por su parte, el presidente de FIFA, Gianni Infantino, reconoció el contacto con Trump, aunque descartó haber tenido injerencia y clamó por la independencia de la entidad. "Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Operan de manera autónoma, aplican el Código Disciplinario de la FIFA", mencionó, ratificando el llamado.
"Discuto regularmente asuntos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA con el Presidente de los Estados Unidos, y en este asunto, recibí una llamada del Presidente Donald Trump, tal como recibo llamadas de jefes de estado, funcionarios gubernamentales (...) Durante nuestra conversación, expliqué que había un proceso legal en curso que involucraba a los órganos judiciales independientes de la FIFA", se excusó.
En el Comité Disciplinario, uno de sus integrantes, el ecuatoriano Leonardo Stagg, apuntó directamente contra el presidente del Comité de Apelación, el estadounidense Neil Eggleston. "Fue una decisión tomada directamente por el presidente de la comisión . El código disciplinario de FIFA le otorga facultades para tomar decisiones de forma individual", dijo.
Mientras, la UEFA expresó su "incredulidad ante una decisión tan insólita, incomprensible e injustificable" y advirtió que la FIFA "traspasó una línea roja", precisando que "a veces, las reglas son susceptibles de interpretación. En este caso, no. Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un organismo competente para su aplicación", acusó, advirtiendo que, "cuando quienes velan por el cumplimiento de las reglas ya no lo garantizan, la integridad del juego se ve comprometida y la credibilidad de la competición se ve socavada", cuestionaron.
El Comité de Apelaciones desestimó la solicitud de la Federación Belga. "La solicitud fue declarada inadmisible por considerar que la RBFA no es parte en el procedimiento y, por lo tanto, carece de legitimación para recurrir la decisión", expresó FIFA. Tras la la desestimación, la Federación Belga podría acudir al TAS, pero el caso recién se estudiaría después del Mundial. De todas formas, el organismo le informó a la federación estadounidense "que impugna la elegibilidad del jugador".
Incluso el expresidente de FIFA, Joseph Blatter, cuestionó la decisión y dijo que "las cartulinas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas", y que "si un presidente de Estados Unidos interviene ante el presidente de la FIFA y un jugador queda de repente absuelto antes de un partido de eliminación directa de un Mundial, la pregunta es inevitable: 'Quo vadis, FIFA?'" (¿A dónde vas, FIFA?)".
Ee.uu. fue eliminado
Pese a toda la polémica, Pocchetino alineó a Folarin Balogun como titular y jugó 91 minutos, aunque pasó desapercibido y no pudo hacer nada para evitar el 4-1 ante Bélgica y la eliminación.
Nicolas Raskin aprovechó un mal despeje a los 9' y centró dejando solo a Charles De Ketelaere para el 1-0. Los locales igualaron en el 31' con un tiro libre de Malik Tillman. Los europeos desnivelaron solo dos minutos después, cuando Leandro Trossard se mandó por izquierda, centró y De Ketelaere se impuso a sus marcadores por arriba. En los 57' Hans Vanaken puso el tercero tras aprovechar un error del meta Matt Freese. Por último, Romelu Lukaku puso el 4-1 en el 90+3'. Tras la goleada, los belgas enfrentarán a España en cuartos de final.