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"Lo que antes absorbía el humedal termina inundando las calles"
Ante las inundaciones y el debate sobre expandir las áreas de construcción, académicos defendieron los humedales.
V. Barahona
Tras la alerta meteorológica que afectó a gran parte del país durante los últimos días a causa de las lluvias, la mirada volvió hacia la íntima relación de las ciudades con sus ríos y zonas de absorción de aguas, es decir, jardines, parques y humedales, más cuando sobre estos últimos existe el debate sobre expandir la ciudad encima de ellos.
La capital de la Región de Los Ríos, Valdivia, fue el lugar donde se inició la discusión, ya que cuenta con 77 humedales urbanos y 10 periurbanos que, en conjunto, representan aproximadamente el 14,6% de la superficie de la ciudad, en tiempos de escasez de suelo para edificar.
Frente a los grandes ríos atmosféricos que ha enfrentado casi todo Chile durante los últimos inviernos, "en comunas sin humedales, un temporal de esta magnitud habría sido desastroso. Valdivia resistió porque sus suelos absorben, frenan la velocidad del agua y la canalizan de forma segura hacia las napas", explicó el director ejecutivo del Centro de Humedales Río Cruces (Cehum) de la Universidad Austral (UACh), Ignacio Rodríguez.
La vegetación de estos ecosistemas actúa como un filtro biológico que reduce la fuerza de la corriente y limpia el agua de sedimentos. Por razones como estas, China ha impulsado la construcción de "ciudades esponja", integradas a sus fuentes de agua, ya que además una buena ejecución, como la del arquitecto del paisaje Kongjian Yu, permite el desarrollo de jardines que mejoran la calidad de vida de los ciudadanos.
Rodríguez se refirió a los tradicionales colectores y alcantarillados de hormigón como "la infraestructura gris", que "tiene un límite de diseño rígido. Cuando se supera, colapsa y mezcla las aguas lluvias con las aguas servidas, provocando emergencias sanitarias graves. Los humedales, en cambio, se adaptan dinámicamente a los flujos variables".
Pavimentar y rellenar zonas inundables es "una receta para la catástrofe", agregó el académico, por lo que llamó a las autoridades a replantear los planes de ordenamiento territorial.
Por su parte, la directora del Centro de Investigación de Suelos y Funciones Ecosistémicas de Chile (CISFECh), Susana Valle, explicó que los suelos del país "son muy diversos y cada uno tiene una capacidad para infiltrar y almacenar agua. En el sur, predominan los suelos de origen volcánico, que destacan por su gran capacidad de absorber y retener agua, lo que los hace naturalmente más resilientes frente a eventos de lluvia intensa. Sin embargo, esa ventaja se pierde cuando el uso del territorio no considera estas características y se intervienen zonas sensibles o se elimina la cobertura vegetal que protege el suelo de la erosión".
Por esto, destacó la experta, "construir en zonas de captación de agua, en laderas o cerca de cauces de ríos, sin considerar la función natural de estos suelos, aumenta la vulnerabilidad frente a inundaciones, erosión y remociones en masa".
El director del Instituto de Arquitectura y Urbanismo UACh, Antonio Zumelzu, se adhirió a las ideas de Yu y sus "esponjas" urbanas: "Para aprovechar este potencial que tiene la ciudad es fundamental dejar de considerarlos como terrenos disponibles para la expansión urbana, e integrarlos explícitamente como infraestructura verde y azul en los instrumentos de planificación y de gestión y control del suelo".
"Para ello, los humedales no deben entenderse únicamente como áreas de protección ambiental, tal como los reconoce la legislación vigente", dijo el académico, sino que "permitan orientar el crecimiento de la ciudad, reducir la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos, generar espacios de contemplación, recreación y contacto con la naturaleza para las personas".
"Si alcanzamos ese desafío en el mediano plazo, podremos avanzar hacia un modelo de desarrollo urbano más resiliente y adaptado al cambio climático no sólo en Valdivia, sino que también en otras ciudades del país", destacó Zumelzu.
Costos para la ciudad
El director de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la UACh, Andrés García, señaló que cuando los humedales se fragmentan "sus funciones no desaparecen, sino que se trasladan como costos a la ciudad: lo que antes absorbía el humedal termina inundando calles, viviendas, colectores y presupuestos públicos".
El investigador ha descubierto a lo largo de su trabajo que Los Ríos "posee una geomorfología particularmente sensible, con suelos volcánicos y zonas de vegas con aptitud constructiva calificada como 'muy mala', debido a su baja estabilidad y alto peligro de desprendimientos ante procesos de saturación o hundimiento. En una ciudad donde el agua estructura el paisaje, construir rellenos no es sólo una decisión de ingeniería: es una decisión territorial, social y ética".
La propuesta de "ingeniería adaptativa" sobre el debate de edificar o no en estas zonas "debe evaluarse a la luz de la realidad climática de 2026. Modelaciones hidrodinámicas y escenarios de cambio climático proyectan que el aumento del nivel del mar y la subsidencia sísmica incrementarán el riesgo de inundaciones", destacó García.
"Construir viviendas sociales sobre rellenos saturados, sin considerar estas proyecciones, implica generar una vulnerabilidad social inaceptable para los sectores de menores ingresos", apuntó el docente, ya que se trataría de viviendas sociales.
"un nuevo arte"
El arquitecto de las "ciudades esponja", Kongjian Yu, falleció hace menos de un año en un accidente aéreo en Brasil, tras ver durante la última década el florecimiento de su idea al ser implementada públicamente en China.
La Universidad de Harvard, en Estados Unidos, donde Yu cursó un postgrado, publicó un obituario afirmando que "fue un incansable defensor del 'nuevo arte' de la arquitectura paisajística como medio para mejorar la vida de las personas, de forma tangible y material".
"No considerar la función natural de estos suelos aumenta la vulnerabilidad ante inundaciones.
susana valle, agrónoma"
77 humedales urbanos tiene la capital de la Región de Los Ríos. Con los de las cercanías, suma más de 80.
1997 el creador de las "ciudades esponja", Kongjian Yu, publicó "Consejos para alcaldes".
turenscape se llama la oficina de arquitectura creada por Yu, enfocada en el paisajismo.
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"Lo que antes absorbía el humedal termina inundando las calles"
Ante las inundaciones y el debate sobre expandir las áreas de construcción, académicos defendieron los humedales.
V. Barahona
Tras la alerta meteorológica que afectó a gran parte del país durante los últimos días a causa de las lluvias, la mirada volvió hacia la íntima relación de las ciudades con sus ríos y zonas de absorción de aguas, es decir, jardines, parques y humedales, más cuando sobre estos últimos existe el debate sobre expandir la ciudad encima de ellos.
La capital de la Región de Los Ríos, Valdivia, fue el lugar donde se inició la discusión, ya que cuenta con 77 humedales urbanos y 10 periurbanos que, en conjunto, representan aproximadamente el 14,6% de la superficie de la ciudad, en tiempos de escasez de suelo para edificar.
Frente a los grandes ríos atmosféricos que ha enfrentado casi todo Chile durante los últimos inviernos, "en comunas sin humedales, un temporal de esta magnitud habría sido desastroso. Valdivia resistió porque sus suelos absorben, frenan la velocidad del agua y la canalizan de forma segura hacia las napas", explicó el director ejecutivo del Centro de Humedales Río Cruces (Cehum) de la Universidad Austral (UACh), Ignacio Rodríguez.
La vegetación de estos ecosistemas actúa como un filtro biológico que reduce la fuerza de la corriente y limpia el agua de sedimentos. Por razones como estas, China ha impulsado la construcción de "ciudades esponja", integradas a sus fuentes de agua, ya que además una buena ejecución, como la del arquitecto del paisaje Kongjian Yu, permite el desarrollo de jardines que mejoran la calidad de vida de los ciudadanos.
Rodríguez se refirió a los tradicionales colectores y alcantarillados de hormigón como "la infraestructura gris", que "tiene un límite de diseño rígido. Cuando se supera, colapsa y mezcla las aguas lluvias con las aguas servidas, provocando emergencias sanitarias graves. Los humedales, en cambio, se adaptan dinámicamente a los flujos variables".
Pavimentar y rellenar zonas inundables es "una receta para la catástrofe", agregó el académico, por lo que llamó a las autoridades a replantear los planes de ordenamiento territorial.
Por su parte, la directora del Centro de Investigación de Suelos y Funciones Ecosistémicas de Chile (CISFECh), Susana Valle, explicó que los suelos del país "son muy diversos y cada uno tiene una capacidad para infiltrar y almacenar agua. En el sur, predominan los suelos de origen volcánico, que destacan por su gran capacidad de absorber y retener agua, lo que los hace naturalmente más resilientes frente a eventos de lluvia intensa. Sin embargo, esa ventaja se pierde cuando el uso del territorio no considera estas características y se intervienen zonas sensibles o se elimina la cobertura vegetal que protege el suelo de la erosión".
Por esto, destacó la experta, "construir en zonas de captación de agua, en laderas o cerca de cauces de ríos, sin considerar la función natural de estos suelos, aumenta la vulnerabilidad frente a inundaciones, erosión y remociones en masa".
El director del Instituto de Arquitectura y Urbanismo UACh, Antonio Zumelzu, se adhirió a las ideas de Yu y sus "esponjas" urbanas: "Para aprovechar este potencial que tiene la ciudad es fundamental dejar de considerarlos como terrenos disponibles para la expansión urbana, e integrarlos explícitamente como infraestructura verde y azul en los instrumentos de planificación y de gestión y control del suelo".
"Para ello, los humedales no deben entenderse únicamente como áreas de protección ambiental, tal como los reconoce la legislación vigente", dijo el académico, sino que "permitan orientar el crecimiento de la ciudad, reducir la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos, generar espacios de contemplación, recreación y contacto con la naturaleza para las personas".
"Si alcanzamos ese desafío en el mediano plazo, podremos avanzar hacia un modelo de desarrollo urbano más resiliente y adaptado al cambio climático no sólo en Valdivia, sino que también en otras ciudades del país", destacó Zumelzu.
Costos para la ciudad
El director de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la UACh, Andrés García, señaló que cuando los humedales se fragmentan "sus funciones no desaparecen, sino que se trasladan como costos a la ciudad: lo que antes absorbía el humedal termina inundando calles, viviendas, colectores y presupuestos públicos".
El investigador ha descubierto a lo largo de su trabajo que Los Ríos "posee una geomorfología particularmente sensible, con suelos volcánicos y zonas de vegas con aptitud constructiva calificada como 'muy mala', debido a su baja estabilidad y alto peligro de desprendimientos ante procesos de saturación o hundimiento. En una ciudad donde el agua estructura el paisaje, construir rellenos no es sólo una decisión de ingeniería: es una decisión territorial, social y ética".
La propuesta de "ingeniería adaptativa" sobre el debate de edificar o no en estas zonas "debe evaluarse a la luz de la realidad climática de 2026. Modelaciones hidrodinámicas y escenarios de cambio climático proyectan que el aumento del nivel del mar y la subsidencia sísmica incrementarán el riesgo de inundaciones", destacó García.
"Construir viviendas sociales sobre rellenos saturados, sin considerar estas proyecciones, implica generar una vulnerabilidad social inaceptable para los sectores de menores ingresos", apuntó el docente, ya que se trataría de viviendas sociales.
"un nuevo arte"
El arquitecto de las "ciudades esponja", Kongjian Yu, falleció hace menos de un año en un accidente aéreo en Brasil, tras ver durante la última década el florecimiento de su idea al ser implementada públicamente en China.
La Universidad de Harvard, en Estados Unidos, donde Yu cursó un postgrado, publicó un obituario afirmando que "fue un incansable defensor del 'nuevo arte' de la arquitectura paisajística como medio para mejorar la vida de las personas, de forma tangible y material".
"No considerar la función natural de estos suelos aumenta la vulnerabilidad ante inundaciones.
susana valle, agrónoma"
77 humedales urbanos tiene la capital de la Región de Los Ríos. Con los de las cercanías, suma más de 80.
1997 el creador de las "ciudades esponja", Kongjian Yu, publicó "Consejos para alcaldes".
turenscape se llama la oficina de arquitectura creada por Yu, enfocada en el paisajismo.
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"Lo que antes absorbía el humedal termina inundando las calles"
Ante las inundaciones y el debate sobre expandir las áreas de construcción, académicos defendieron los humedales.
V. Barahona
Tras la alerta meteorológica que afectó a gran parte del país durante los últimos días a causa de las lluvias, la mirada volvió hacia la íntima relación de las ciudades con sus ríos y zonas de absorción de aguas, es decir, jardines, parques y humedales, más cuando sobre estos últimos existe el debate sobre expandir la ciudad encima de ellos.
La capital de la Región de Los Ríos, Valdivia, fue el lugar donde se inició la discusión, ya que cuenta con 77 humedales urbanos y 10 periurbanos que, en conjunto, representan aproximadamente el 14,6% de la superficie de la ciudad, en tiempos de escasez de suelo para edificar.
Frente a los grandes ríos atmosféricos que ha enfrentado casi todo Chile durante los últimos inviernos, "en comunas sin humedales, un temporal de esta magnitud habría sido desastroso. Valdivia resistió porque sus suelos absorben, frenan la velocidad del agua y la canalizan de forma segura hacia las napas", explicó el director ejecutivo del Centro de Humedales Río Cruces (Cehum) de la Universidad Austral (UACh), Ignacio Rodríguez.
La vegetación de estos ecosistemas actúa como un filtro biológico que reduce la fuerza de la corriente y limpia el agua de sedimentos. Por razones como estas, China ha impulsado la construcción de "ciudades esponja", integradas a sus fuentes de agua, ya que además una buena ejecución, como la del arquitecto del paisaje Kongjian Yu, permite el desarrollo de jardines que mejoran la calidad de vida de los ciudadanos.
Rodríguez se refirió a los tradicionales colectores y alcantarillados de hormigón como "la infraestructura gris", que "tiene un límite de diseño rígido. Cuando se supera, colapsa y mezcla las aguas lluvias con las aguas servidas, provocando emergencias sanitarias graves. Los humedales, en cambio, se adaptan dinámicamente a los flujos variables".
Pavimentar y rellenar zonas inundables es "una receta para la catástrofe", agregó el académico, por lo que llamó a las autoridades a replantear los planes de ordenamiento territorial.
Por su parte, la directora del Centro de Investigación de Suelos y Funciones Ecosistémicas de Chile (CISFECh), Susana Valle, explicó que los suelos del país "son muy diversos y cada uno tiene una capacidad para infiltrar y almacenar agua. En el sur, predominan los suelos de origen volcánico, que destacan por su gran capacidad de absorber y retener agua, lo que los hace naturalmente más resilientes frente a eventos de lluvia intensa. Sin embargo, esa ventaja se pierde cuando el uso del territorio no considera estas características y se intervienen zonas sensibles o se elimina la cobertura vegetal que protege el suelo de la erosión".
Por esto, destacó la experta, "construir en zonas de captación de agua, en laderas o cerca de cauces de ríos, sin considerar la función natural de estos suelos, aumenta la vulnerabilidad frente a inundaciones, erosión y remociones en masa".
El director del Instituto de Arquitectura y Urbanismo UACh, Antonio Zumelzu, se adhirió a las ideas de Yu y sus "esponjas" urbanas: "Para aprovechar este potencial que tiene la ciudad es fundamental dejar de considerarlos como terrenos disponibles para la expansión urbana, e integrarlos explícitamente como infraestructura verde y azul en los instrumentos de planificación y de gestión y control del suelo".
"Para ello, los humedales no deben entenderse únicamente como áreas de protección ambiental, tal como los reconoce la legislación vigente", dijo el académico, sino que "permitan orientar el crecimiento de la ciudad, reducir la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos, generar espacios de contemplación, recreación y contacto con la naturaleza para las personas".
"Si alcanzamos ese desafío en el mediano plazo, podremos avanzar hacia un modelo de desarrollo urbano más resiliente y adaptado al cambio climático no sólo en Valdivia, sino que también en otras ciudades del país", destacó Zumelzu.
Costos para la ciudad
El director de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la UACh, Andrés García, señaló que cuando los humedales se fragmentan "sus funciones no desaparecen, sino que se trasladan como costos a la ciudad: lo que antes absorbía el humedal termina inundando calles, viviendas, colectores y presupuestos públicos".
El investigador ha descubierto a lo largo de su trabajo que Los Ríos "posee una geomorfología particularmente sensible, con suelos volcánicos y zonas de vegas con aptitud constructiva calificada como 'muy mala', debido a su baja estabilidad y alto peligro de desprendimientos ante procesos de saturación o hundimiento. En una ciudad donde el agua estructura el paisaje, construir rellenos no es sólo una decisión de ingeniería: es una decisión territorial, social y ética".
La propuesta de "ingeniería adaptativa" sobre el debate de edificar o no en estas zonas "debe evaluarse a la luz de la realidad climática de 2026. Modelaciones hidrodinámicas y escenarios de cambio climático proyectan que el aumento del nivel del mar y la subsidencia sísmica incrementarán el riesgo de inundaciones", destacó García.
"Construir viviendas sociales sobre rellenos saturados, sin considerar estas proyecciones, implica generar una vulnerabilidad social inaceptable para los sectores de menores ingresos", apuntó el docente, ya que se trataría de viviendas sociales.
"un nuevo arte"
El arquitecto de las "ciudades esponja", Kongjian Yu, falleció hace menos de un año en un accidente aéreo en Brasil, tras ver durante la última década el florecimiento de su idea al ser implementada públicamente en China.
La Universidad de Harvard, en Estados Unidos, donde Yu cursó un postgrado, publicó un obituario afirmando que "fue un incansable defensor del 'nuevo arte' de la arquitectura paisajística como medio para mejorar la vida de las personas, de forma tangible y material".
"No considerar la función natural de estos suelos aumenta la vulnerabilidad ante inundaciones.
susana valle, agrónoma"
77 humedales urbanos tiene la capital de la Región de Los Ríos. Con los de las cercanías, suma más de 80.
1997 el creador de las "ciudades esponja", Kongjian Yu, publicó "Consejos para alcaldes".
turenscape se llama la oficina de arquitectura creada por Yu, enfocada en el paisajismo.