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Asocian el síndrome de ovario metabólico poliendocrino con un mayor riesgo cardiovascular
Los efectos de la presencia o ausencia del antes llamado ovario poliquístico fueron observados en más de 400.000 mujeres.
Agencia EFE
Las mujeres con síndrome ovárico metabólico poliendocrino, antes llamado síndrome de ovario poliquístico, podrían tener un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, específicamente una enfermedad cardiovascular aterosclerótica, según un análisis realizado en Estados Unidos que, no obstante, no demuestra causalidad.
La conclusión se extrajo de un estudio retrospectivo con datos de 413.450 mujeres, con edades entre 18 y 50 años, quienes padecían o no este síndrome, según publicó la prestigiosa revista The Lancet, en un artículo firmado por investigadoras de las universidades Rochester y de Pensilvania. El objetivo fue determinar si el citado síndrome se vincula con un incremento de eventos cardiovasculares ateroscleróticos, independientemente de los factores de riesgo cardiovascular tradicionales.
Para ello se compararon dos grupos de mujeres, con y sin esta afección: el resultado fue que el riesgo para la mencionada enfermedad cardiovascular fue mayor en el grupo con el síndrome ovárico en comparación con el grupo control.
La propensión a una enfermedad cardíaca se mantuvo incluso después de considerar la obesidad y otros factores de riesgo, como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes.
Esto sugiere que otros factores biológicos relacionados con el síndrome podrían contribuir a las enfermedades del corazón.
"Nuestros hallazgos, que muestran que las mujeres con este síndrome presentaron una mayor incidencia de eventos cardiovasculares ateroscleróticos, subrayan la necesidad de educar a los profesionales de la salud y concienciar a las pacientes sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular para mejorar la implementación de intervenciones preventivas tempranas", señalaron las autoras.
Comida y ejercicio
Esta detección temprana tiene que ir acompañada de otras medidas, como la alimentación saludable y la actividad física regular para ayudar a reducir el riesgo a largo plazo, apuntaron las investigadoras.
Estas dietas y rutinas deportivas deben ser siempre asesoradas por un profesional de la salud.
Las autoras del estudio reconocieron, además, algunas limitaciones de su trabajo, basado en datos de registros administrativos de entre los años 2000 y 2022.
Esto puede provocar, por ejemplo, errores de clasificación y recopilación incompleta de detalles clínicos.
Pluvio Coronado, profesor de Obstetricia en la U. Complutense de Madrid, señaló que, pese a las observaciones, el análisis de las académicas en EE.UU. aporta evidencia sólida con un tamaño relevante. Science Media Centre, plataforma de recursos científicos, dijo que evidencia una vinculación previamente documentada, por su asociación con la diabetes, obesidad o trastorno hormonal.
"(Hay que) educar a los profesionales de la salud y concienciar a las pacientes sobre el riesgo.
investigadoras, a cargo del estudio"
síndrome de ovario poliquístico ahora es metabólico poliendocrino: va más allá de la ginecología.
menstruación irregular es una de las señales para consultar al médico por este síndrome.
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Asocian el síndrome de ovario metabólico poliendocrino con un mayor riesgo cardiovascular
Los efectos de la presencia o ausencia del antes llamado ovario poliquístico fueron observados en más de 400.000 mujeres.
Agencia EFE
Las mujeres con síndrome ovárico metabólico poliendocrino, antes llamado síndrome de ovario poliquístico, podrían tener un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, específicamente una enfermedad cardiovascular aterosclerótica, según un análisis realizado en Estados Unidos que, no obstante, no demuestra causalidad.
La conclusión se extrajo de un estudio retrospectivo con datos de 413.450 mujeres, con edades entre 18 y 50 años, quienes padecían o no este síndrome, según publicó la prestigiosa revista The Lancet, en un artículo firmado por investigadoras de las universidades Rochester y de Pensilvania. El objetivo fue determinar si el citado síndrome se vincula con un incremento de eventos cardiovasculares ateroscleróticos, independientemente de los factores de riesgo cardiovascular tradicionales.
Para ello se compararon dos grupos de mujeres, con y sin esta afección: el resultado fue que el riesgo para la mencionada enfermedad cardiovascular fue mayor en el grupo con el síndrome ovárico en comparación con el grupo control.
La propensión a una enfermedad cardíaca se mantuvo incluso después de considerar la obesidad y otros factores de riesgo, como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes.
Esto sugiere que otros factores biológicos relacionados con el síndrome podrían contribuir a las enfermedades del corazón.
"Nuestros hallazgos, que muestran que las mujeres con este síndrome presentaron una mayor incidencia de eventos cardiovasculares ateroscleróticos, subrayan la necesidad de educar a los profesionales de la salud y concienciar a las pacientes sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular para mejorar la implementación de intervenciones preventivas tempranas", señalaron las autoras.
Comida y ejercicio
Esta detección temprana tiene que ir acompañada de otras medidas, como la alimentación saludable y la actividad física regular para ayudar a reducir el riesgo a largo plazo, apuntaron las investigadoras.
Estas dietas y rutinas deportivas deben ser siempre asesoradas por un profesional de la salud.
Las autoras del estudio reconocieron, además, algunas limitaciones de su trabajo, basado en datos de registros administrativos de entre los años 2000 y 2022.
Esto puede provocar, por ejemplo, errores de clasificación y recopilación incompleta de detalles clínicos.
Pluvio Coronado, profesor de Obstetricia en la U. Complutense de Madrid, señaló que, pese a las observaciones, el análisis de las académicas en EE.UU. aporta evidencia sólida con un tamaño relevante. Science Media Centre, plataforma de recursos científicos, dijo que evidencia una vinculación previamente documentada, por su asociación con la diabetes, obesidad o trastorno hormonal.
"(Hay que) educar a los profesionales de la salud y concienciar a las pacientes sobre el riesgo.
investigadoras, a cargo del estudio"
síndrome de ovario poliquístico ahora es metabólico poliendocrino: va más allá de la ginecología.
menstruación irregular es una de las señales para consultar al médico por este síndrome.
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Asocian el síndrome de ovario metabólico poliendocrino con un mayor riesgo cardiovascular
Los efectos de la presencia o ausencia del antes llamado ovario poliquístico fueron observados en más de 400.000 mujeres.
Agencia EFE
Las mujeres con síndrome ovárico metabólico poliendocrino, antes llamado síndrome de ovario poliquístico, podrían tener un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, específicamente una enfermedad cardiovascular aterosclerótica, según un análisis realizado en Estados Unidos que, no obstante, no demuestra causalidad.
La conclusión se extrajo de un estudio retrospectivo con datos de 413.450 mujeres, con edades entre 18 y 50 años, quienes padecían o no este síndrome, según publicó la prestigiosa revista The Lancet, en un artículo firmado por investigadoras de las universidades Rochester y de Pensilvania. El objetivo fue determinar si el citado síndrome se vincula con un incremento de eventos cardiovasculares ateroscleróticos, independientemente de los factores de riesgo cardiovascular tradicionales.
Para ello se compararon dos grupos de mujeres, con y sin esta afección: el resultado fue que el riesgo para la mencionada enfermedad cardiovascular fue mayor en el grupo con el síndrome ovárico en comparación con el grupo control.
La propensión a una enfermedad cardíaca se mantuvo incluso después de considerar la obesidad y otros factores de riesgo, como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes.
Esto sugiere que otros factores biológicos relacionados con el síndrome podrían contribuir a las enfermedades del corazón.
"Nuestros hallazgos, que muestran que las mujeres con este síndrome presentaron una mayor incidencia de eventos cardiovasculares ateroscleróticos, subrayan la necesidad de educar a los profesionales de la salud y concienciar a las pacientes sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular para mejorar la implementación de intervenciones preventivas tempranas", señalaron las autoras.
Comida y ejercicio
Esta detección temprana tiene que ir acompañada de otras medidas, como la alimentación saludable y la actividad física regular para ayudar a reducir el riesgo a largo plazo, apuntaron las investigadoras.
Estas dietas y rutinas deportivas deben ser siempre asesoradas por un profesional de la salud.
Las autoras del estudio reconocieron, además, algunas limitaciones de su trabajo, basado en datos de registros administrativos de entre los años 2000 y 2022.
Esto puede provocar, por ejemplo, errores de clasificación y recopilación incompleta de detalles clínicos.
Pluvio Coronado, profesor de Obstetricia en la U. Complutense de Madrid, señaló que, pese a las observaciones, el análisis de las académicas en EE.UU. aporta evidencia sólida con un tamaño relevante. Science Media Centre, plataforma de recursos científicos, dijo que evidencia una vinculación previamente documentada, por su asociación con la diabetes, obesidad o trastorno hormonal.
"(Hay que) educar a los profesionales de la salud y concienciar a las pacientes sobre el riesgo.
investigadoras, a cargo del estudio"
síndrome de ovario poliquístico ahora es metabólico poliendocrino: va más allá de la ginecología.
menstruación irregular es una de las señales para consultar al médico por este síndrome.
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Un iceberg perjudicó a pingüinos en isla antártica
Interrumpió el paso de los adultos hacia las zonas con alimentos y crías bajaron en 69%.
El número de polluelos de pingüinos emperador en la Isla Coulman, en la Antártica, ubicada frente a Australia, disminuyó aproximadamente un 69% en 2025 en comparación con 2024, según un estudio publicado en la revista Communications Earth & Environment.
Los autores sugirieron que un gran iceberg, que encalló frente a la isla entre julio de 2025 y enero de 2026, probablemente restringió el acceso de la colonia a importantes zonas de alimentación, lo que demuestra que el movimiento de estos bloques de hielo puede afectar el éxito reproductivo.
Durante la temporada de cría (entre junio y enero), los pingüinos emperador (Aptenodytes forsteri) necesitan hielo marino estable y acceso confiable a fuentes de alimento en aguas abiertas, para que los adultos puedan nutrir a sus polluelos.
Jeong-Hoon Kim, del Instituto coreano de investigación polar, y su equipo realizaron dos censos aéreos de los pingüinos emperador en la isla, entre noviembre y diciembre del año pasado. Allí contaron 6.658 polluelos vivos, aproximadamente un 69% menos que el censo de 2024 y el promedio del período 2017-2024.
Durante las observaciones de campo, los científicos identificaron un iceberg varado entre 3 y 5 kilómetros al norte de la colonia.
Las imágenes satelitales mostraron que esta masa de hielo, de unos 13,9 kilómetros de largo y cuatro km de ancho, se desprendió en marzo de 2025, se acercó a la colonia en julio y finalmente encalló el 28 de ese mes, durante la temporada de nacimientos.
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Un iceberg perjudicó a pingüinos en isla antártica
Interrumpió el paso de los adultos hacia las zonas con alimentos y crías bajaron en 69%.
El número de polluelos de pingüinos emperador en la Isla Coulman, en la Antártica, ubicada frente a Australia, disminuyó aproximadamente un 69% en 2025 en comparación con 2024, según un estudio publicado en la revista Communications Earth & Environment.
Los autores sugirieron que un gran iceberg, que encalló frente a la isla entre julio de 2025 y enero de 2026, probablemente restringió el acceso de la colonia a importantes zonas de alimentación, lo que demuestra que el movimiento de estos bloques de hielo puede afectar el éxito reproductivo.
Durante la temporada de cría (entre junio y enero), los pingüinos emperador (Aptenodytes forsteri) necesitan hielo marino estable y acceso confiable a fuentes de alimento en aguas abiertas, para que los adultos puedan nutrir a sus polluelos.
Jeong-Hoon Kim, del Instituto coreano de investigación polar, y su equipo realizaron dos censos aéreos de los pingüinos emperador en la isla, entre noviembre y diciembre del año pasado. Allí contaron 6.658 polluelos vivos, aproximadamente un 69% menos que el censo de 2024 y el promedio del período 2017-2024.
Durante las observaciones de campo, los científicos identificaron un iceberg varado entre 3 y 5 kilómetros al norte de la colonia.
Las imágenes satelitales mostraron que esta masa de hielo, de unos 13,9 kilómetros de largo y cuatro km de ancho, se desprendió en marzo de 2025, se acercó a la colonia en julio y finalmente encalló el 28 de ese mes, durante la temporada de nacimientos.
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Un iceberg perjudicó a pingüinos en isla antártica
Interrumpió el paso de los adultos hacia las zonas con alimentos y crías bajaron en 69%.
El número de polluelos de pingüinos emperador en la Isla Coulman, en la Antártica, ubicada frente a Australia, disminuyó aproximadamente un 69% en 2025 en comparación con 2024, según un estudio publicado en la revista Communications Earth & Environment.
Los autores sugirieron que un gran iceberg, que encalló frente a la isla entre julio de 2025 y enero de 2026, probablemente restringió el acceso de la colonia a importantes zonas de alimentación, lo que demuestra que el movimiento de estos bloques de hielo puede afectar el éxito reproductivo.
Durante la temporada de cría (entre junio y enero), los pingüinos emperador (Aptenodytes forsteri) necesitan hielo marino estable y acceso confiable a fuentes de alimento en aguas abiertas, para que los adultos puedan nutrir a sus polluelos.
Jeong-Hoon Kim, del Instituto coreano de investigación polar, y su equipo realizaron dos censos aéreos de los pingüinos emperador en la isla, entre noviembre y diciembre del año pasado. Allí contaron 6.658 polluelos vivos, aproximadamente un 69% menos que el censo de 2024 y el promedio del período 2017-2024.
Durante las observaciones de campo, los científicos identificaron un iceberg varado entre 3 y 5 kilómetros al norte de la colonia.
Las imágenes satelitales mostraron que esta masa de hielo, de unos 13,9 kilómetros de largo y cuatro km de ancho, se desprendió en marzo de 2025, se acercó a la colonia en julio y finalmente encalló el 28 de ese mes, durante la temporada de nacimientos.