• "El cerebro habla a través del cuerpo, ya que no tiene voz propia"

    El órgano que dirige las funciones vitales no "duele", sino que envía señales, como el insomnio, para reportar su cansancio.

    V.B.V.

    Cansancio, falta de ánimo para hacer cosas que antes eran agradables, problemas para dormir e irritabilidad son síntomas de un cerebro agotado, explicó el académico de la Universidad Católica (UC), Ariel Lara. Estas señales son complejas de leer porque el cerebro manifiesta lo que le pasa a través de otros órganos.

    "El dolor de cabeza no viene del cerebro, sino de las membranas que lo envuelven, de sus vasos sanguíneos y de los músculos del cuello", señaló el neurocientífico, ya que el cerebro carece de terminaciones nerviosas propias que detecten el dolor.

    "El cerebro habla a través del cuerpo precisamente porque no tiene voz propia", agregó Lara, de ahí que busque informar el malestar a través de tres áreas: el pensamiento, mediante la falta de concentración y lentitud; el ánimo, que se traduce en irritabilidad y pérdida de motivación; y el cuerpo, por medio de alteraciones intestinales, tensión muscular y problemas de sueño.

    Estos síntomas, indicó Lara, no son "falta de voluntad" de quien los padece, sino que respuestas biológicas producidas por la activación sostenida del cortisol, la hormona del estrés.

    "El cerebro comanda el sistema nervioso autónomo y las glándulas que liberan cortisol. Cuando está sobrecargado, el efecto sale por las vías que él controla", sostuvo el biólogo.

    Estudiar de noche

    Esta fatiga biológica impacta directamente en la capacidad de aprendizaje. El docente advirtió que "trasnochar para estudiar es un mal negocio, se sacrifica justamente el momento en que lo estudiado se guarda en el cerebro".

    Para cuidar este órgano vital y que el sistema nervioso ande bien, Lara señaló que es necesario priorizar la regularidad del sueño, ya que el reloj biológico (del cuerpo) se ordena con la luz natural de la mañana y la consistencia en los horarios.

    Aprovechar el fin de semana para dormir "no tiene efecto", ya que la biología no sabe de calendarios ni feriados, hay que limitarse a lo que constituye a los seres humanos como mamíferos.

    Sobre lo mismo, moverse activamente ayuda a regular las hormonas del estrés y mantener el equilibrio corporal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda alrededor de 7.000 pasos diarios. Hoy la mayoría de los celulares y relojes eletrónicos traen este contador.

    Para cuidar el cerebro, el académico recomendó además fortalecer los vínculos sociales, a raíz de que la presencia de personas con las que se tiene algún grado de cercanía actúa como un "amortiguador social", que disminuye biológicamente el estrés.

    Este último síntoma no siempre es fácil de identificar, porque el mismo órgano afectado es el que lo produce y reporta al resto del cuerpo. De ahí a que cuando al desánimo o la ansiedad que se mantienen casi todos los días durante semanas o meses, se le sume dificultades para concentrarse o irritabilidad, Lara aconsejó ir a un médico general o a un profesional de la salud mental: "Consultar temprano no es exagerar, es lo que acorta el sufrimiento".

    "Trasnochar para estudiar es un mal negocio, se sacrifica el momento en que lo estudiado se guarda.

    ariel lara, biólogo"

    una rutina de sueño aconseja mantener UC Christus, con horarios regulares para dormir.

    no tomar café ni té ni alcohol en las últimas horas del día aporta a una mejor calidad del sueño.

  • "El cerebro habla a través del cuerpo, ya que no tiene voz propia"

    El órgano que dirige las funciones vitales no "duele", sino que envía señales, como el insomnio, para reportar su cansancio.

    V.B.V.

    Cansancio, falta de ánimo para hacer cosas que antes eran agradables, problemas para dormir e irritabilidad son síntomas de un cerebro agotado, explicó el académico de la Universidad Católica (UC), Ariel Lara. Estas señales son complejas de leer porque el cerebro manifiesta lo que le pasa a través de otros órganos.

    "El dolor de cabeza no viene del cerebro, sino de las membranas que lo envuelven, de sus vasos sanguíneos y de los músculos del cuello", señaló el neurocientífico, ya que el cerebro carece de terminaciones nerviosas propias que detecten el dolor.

    "El cerebro habla a través del cuerpo precisamente porque no tiene voz propia", agregó Lara, de ahí que busque informar el malestar a través de tres áreas: el pensamiento, mediante la falta de concentración y lentitud; el ánimo, que se traduce en irritabilidad y pérdida de motivación; y el cuerpo, por medio de alteraciones intestinales, tensión muscular y problemas de sueño.

    Estos síntomas, indicó Lara, no son "falta de voluntad" de quien los padece, sino que respuestas biológicas producidas por la activación sostenida del cortisol, la hormona del estrés.

    "El cerebro comanda el sistema nervioso autónomo y las glándulas que liberan cortisol. Cuando está sobrecargado, el efecto sale por las vías que él controla", sostuvo el biólogo.

    Estudiar de noche

    Esta fatiga biológica impacta directamente en la capacidad de aprendizaje. El docente advirtió que "trasnochar para estudiar es un mal negocio, se sacrifica justamente el momento en que lo estudiado se guarda en el cerebro".

    Para cuidar este órgano vital y que el sistema nervioso ande bien, Lara señaló que es necesario priorizar la regularidad del sueño, ya que el reloj biológico (del cuerpo) se ordena con la luz natural de la mañana y la consistencia en los horarios.

    Aprovechar el fin de semana para dormir "no tiene efecto", ya que la biología no sabe de calendarios ni feriados, hay que limitarse a lo que constituye a los seres humanos como mamíferos.

    Sobre lo mismo, moverse activamente ayuda a regular las hormonas del estrés y mantener el equilibrio corporal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda alrededor de 7.000 pasos diarios. Hoy la mayoría de los celulares y relojes eletrónicos traen este contador.

    Para cuidar el cerebro, el académico recomendó además fortalecer los vínculos sociales, a raíz de que la presencia de personas con las que se tiene algún grado de cercanía actúa como un "amortiguador social", que disminuye biológicamente el estrés.

    Este último síntoma no siempre es fácil de identificar, porque el mismo órgano afectado es el que lo produce y reporta al resto del cuerpo. De ahí a que cuando al desánimo o la ansiedad que se mantienen casi todos los días durante semanas o meses, se le sume dificultades para concentrarse o irritabilidad, Lara aconsejó ir a un médico general o a un profesional de la salud mental: "Consultar temprano no es exagerar, es lo que acorta el sufrimiento".

    "Trasnochar para estudiar es un mal negocio, se sacrifica el momento en que lo estudiado se guarda.

    ariel lara, biólogo"

    una rutina de sueño aconseja mantener UC Christus, con horarios regulares para dormir.

    no tomar café ni té ni alcohol en las últimas horas del día aporta a una mejor calidad del sueño.

  • "El cerebro habla a través del cuerpo, ya que no tiene voz propia"

    El órgano que dirige las funciones vitales no "duele", sino que envía señales, como el insomnio, para reportar su cansancio.

    V.B.V.

    Cansancio, falta de ánimo para hacer cosas que antes eran agradables, problemas para dormir e irritabilidad son síntomas de un cerebro agotado, explicó el académico de la Universidad Católica (UC), Ariel Lara. Estas señales son complejas de leer porque el cerebro manifiesta lo que le pasa a través de otros órganos.

    "El dolor de cabeza no viene del cerebro, sino de las membranas que lo envuelven, de sus vasos sanguíneos y de los músculos del cuello", señaló el neurocientífico, ya que el cerebro carece de terminaciones nerviosas propias que detecten el dolor.

    "El cerebro habla a través del cuerpo precisamente porque no tiene voz propia", agregó Lara, de ahí que busque informar el malestar a través de tres áreas: el pensamiento, mediante la falta de concentración y lentitud; el ánimo, que se traduce en irritabilidad y pérdida de motivación; y el cuerpo, por medio de alteraciones intestinales, tensión muscular y problemas de sueño.

    Estos síntomas, indicó Lara, no son "falta de voluntad" de quien los padece, sino que respuestas biológicas producidas por la activación sostenida del cortisol, la hormona del estrés.

    "El cerebro comanda el sistema nervioso autónomo y las glándulas que liberan cortisol. Cuando está sobrecargado, el efecto sale por las vías que él controla", sostuvo el biólogo.

    Estudiar de noche

    Esta fatiga biológica impacta directamente en la capacidad de aprendizaje. El docente advirtió que "trasnochar para estudiar es un mal negocio, se sacrifica justamente el momento en que lo estudiado se guarda en el cerebro".

    Para cuidar este órgano vital y que el sistema nervioso ande bien, Lara señaló que es necesario priorizar la regularidad del sueño, ya que el reloj biológico (del cuerpo) se ordena con la luz natural de la mañana y la consistencia en los horarios.

    Aprovechar el fin de semana para dormir "no tiene efecto", ya que la biología no sabe de calendarios ni feriados, hay que limitarse a lo que constituye a los seres humanos como mamíferos.

    Sobre lo mismo, moverse activamente ayuda a regular las hormonas del estrés y mantener el equilibrio corporal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda alrededor de 7.000 pasos diarios. Hoy la mayoría de los celulares y relojes eletrónicos traen este contador.

    Para cuidar el cerebro, el académico recomendó además fortalecer los vínculos sociales, a raíz de que la presencia de personas con las que se tiene algún grado de cercanía actúa como un "amortiguador social", que disminuye biológicamente el estrés.

    Este último síntoma no siempre es fácil de identificar, porque el mismo órgano afectado es el que lo produce y reporta al resto del cuerpo. De ahí a que cuando al desánimo o la ansiedad que se mantienen casi todos los días durante semanas o meses, se le sume dificultades para concentrarse o irritabilidad, Lara aconsejó ir a un médico general o a un profesional de la salud mental: "Consultar temprano no es exagerar, es lo que acorta el sufrimiento".

    "Trasnochar para estudiar es un mal negocio, se sacrifica el momento en que lo estudiado se guarda.

    ariel lara, biólogo"

    una rutina de sueño aconseja mantener UC Christus, con horarios regulares para dormir.

    no tomar café ni té ni alcohol en las últimas horas del día aporta a una mejor calidad del sueño.

  • Falleció el creador de las exposiciones de cadáveres humanos "plastinados"

    La muestra de Von Hagens ha recorrido el mundo acercando los cuerpos al público.

    El artista y científico alemán Gunther von Hagens, creador de los cadáveres humanos "plastinados" que han dado la vuelta al mundo en numerosas exposiciones, incluso en Chile, murió el pasado 24 de julio a los 81 años, informó este lunes su Instituto para la Plastinación.

    Von Hagens "transformó fundamentalmente el campo de la anatomía" gracias a la técnica de preservación que inventó en 1977, mediante la cual "creó una perspectiva totalmente nueva del cuerpo humano", tanto para la ciencia como para una audiencia más amplia, destacó la organización.

    Nacido en 1945 en Alt-Skalden, en la actual Polonia, Von Hagens estuvo encarcelado en la República Federal Alemana (RFA) por intentar huir a Alemania occidental, donde finalmente estudió Medicina y, en 1993, fundó el Instituto para la Plastinación en Heidelberg.

    "Hizo que la complejidad, vulnerabilidad y belleza del cuerpo humano -anteriormente exclusivas de la sala de disección y de los libros de anatomía- fueran accesibles directamente a un público más amplio", destacó la entidad sobre su legado.

    Su muestra Body Worlds ha sido visitada por más de 58 millones de personas en todo el mundo, aseguró el Instituto. En línea con el espíritu de su exhibición, cuyos ejemplares procedían de personas que habían donado sus cuerpos tras su muerte, Von Hagens pidió hacer lo mismo, un deseo que será respetado por su familia.

  • Falleció el creador de las exposiciones de cadáveres humanos "plastinados"

    La muestra de Von Hagens ha recorrido el mundo acercando los cuerpos al público.

    El artista y científico alemán Gunther von Hagens, creador de los cadáveres humanos "plastinados" que han dado la vuelta al mundo en numerosas exposiciones, incluso en Chile, murió el pasado 24 de julio a los 81 años, informó este lunes su Instituto para la Plastinación.

    Von Hagens "transformó fundamentalmente el campo de la anatomía" gracias a la técnica de preservación que inventó en 1977, mediante la cual "creó una perspectiva totalmente nueva del cuerpo humano", tanto para la ciencia como para una audiencia más amplia, destacó la organización.

    Nacido en 1945 en Alt-Skalden, en la actual Polonia, Von Hagens estuvo encarcelado en la República Federal Alemana (RFA) por intentar huir a Alemania occidental, donde finalmente estudió Medicina y, en 1993, fundó el Instituto para la Plastinación en Heidelberg.

    "Hizo que la complejidad, vulnerabilidad y belleza del cuerpo humano -anteriormente exclusivas de la sala de disección y de los libros de anatomía- fueran accesibles directamente a un público más amplio", destacó la entidad sobre su legado.

    Su muestra Body Worlds ha sido visitada por más de 58 millones de personas en todo el mundo, aseguró el Instituto. En línea con el espíritu de su exhibición, cuyos ejemplares procedían de personas que habían donado sus cuerpos tras su muerte, Von Hagens pidió hacer lo mismo, un deseo que será respetado por su familia.

  • Falleció el creador de las exposiciones de cadáveres humanos "plastinados"

    La muestra de Von Hagens ha recorrido el mundo acercando los cuerpos al público.

    El artista y científico alemán Gunther von Hagens, creador de los cadáveres humanos "plastinados" que han dado la vuelta al mundo en numerosas exposiciones, incluso en Chile, murió el pasado 24 de julio a los 81 años, informó este lunes su Instituto para la Plastinación.

    Von Hagens "transformó fundamentalmente el campo de la anatomía" gracias a la técnica de preservación que inventó en 1977, mediante la cual "creó una perspectiva totalmente nueva del cuerpo humano", tanto para la ciencia como para una audiencia más amplia, destacó la organización.

    Nacido en 1945 en Alt-Skalden, en la actual Polonia, Von Hagens estuvo encarcelado en la República Federal Alemana (RFA) por intentar huir a Alemania occidental, donde finalmente estudió Medicina y, en 1993, fundó el Instituto para la Plastinación en Heidelberg.

    "Hizo que la complejidad, vulnerabilidad y belleza del cuerpo humano -anteriormente exclusivas de la sala de disección y de los libros de anatomía- fueran accesibles directamente a un público más amplio", destacó la entidad sobre su legado.

    Su muestra Body Worlds ha sido visitada por más de 58 millones de personas en todo el mundo, aseguró el Instituto. En línea con el espíritu de su exhibición, cuyos ejemplares procedían de personas que habían donado sus cuerpos tras su muerte, Von Hagens pidió hacer lo mismo, un deseo que será respetado por su familia.

1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12