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El 65% de los estudiantes de segundo a sexto básico tiene problemas de lectura y comprensión
Sólo un 15% de los alumnos de tercero básico no mostró dificultades para decodificar y entender un texto, indicaron académicas de la Universidad de Chile en un estudio realizado con establecimientos de Santiago que consideró a 200 niños.
V.B.V. / Agencia EFE
La lectura fluida y comprensión de las ideas centrales de un texto es una habilidad que se espera lograr entre segundo y tercer año básico, para así ir avanzando en complejidad conforme a las necesidades intelectuales de cada etapa. Una destreza que parece elemental, se convierte en un desafío cuando el país no tiene una tradición lectora, es decir, adultos en cuyos hábitos los niños se reflejen, sumado al auge de las redes sociales, su estímulo constante y los reclamos por tener que leer "mucho texto".
"Que un estudiante llegue a tercero básico leyendo en voz alta sin errores no significa necesariamente que comprende lo que lee. Un niño puede reconocer palabras con precisión y fluidez y, aun así, tener dificultades para comprender el significado de un texto", indicó la investigación desarrollada por las académicas de la Universidad de Chile, Macarena Silva y Elvira Jéldrez, junto a su par de la U. de Lancaster (Inglaterra), Kate Cain.
El estudio evaluó a 200 niños que cursan entre segundo y sexto básico en escuelas públicas de Santiago, para identificar distintos perfiles de dificultades lectoras.
El 65% de los estudiantes presentó algún tipo de dificultad de comprensión lectora. Algunos tenían problemas tanto para decodificar como para comprender, otros podían leer las palabras adecuadamente, pero presentaban dificultades para entender las palabras y el texto en su conjunto.
En tercero básico, el 45% de los estudiantes presentó problemas en decodificación y comprensión. Otro 30% tuvo dificultades específicas de comprensión y un 10% presentó dificultades de decodificación. Sólo un 15% no mostró dificultades, aunque no hubo alumnos calificados como sobresalientes en ese nivel.
Lee pero no entiende
Las psicólogas y autoras del documento señalaron que "uno de los perfiles más difíciles de detectar es el de quienes leen las palabras de manera adecuada, pero tienen problemas para comprender". En el análisis, un 19% presentó este perfil.
Algunas señales de esto son "la dificultad persistente para explicar con sus propias palabras lo leído, problemas para integrar información del texto, o una brecha entre la capacidad para leer en voz alta y la capacidad para comprender", explicó Jéldrez.
"Una posible razón por la que algunas dificultades permanecen ocultas es que el sistema puede detectar que un estudiante 'lee', pero no necesariamente evalúa con suficiente precisión qué está comprendiendo y por qué está teniendo dificultades", planteó la investigadora.
Pasar de curso
El estudio no siguió longitudinalmente a los mismos estudiantes, por lo que no es posible afirmar que una dificultad en tercero básico causará problemas en los cursos posteriores, aseguraron las investigadoras.
Sin embargo, las dificultades lectoras también aparecieron en niveles superiores: en sexto básico, por ejemplo, un 36% de los niños presentó dificultades de decodificación.
"Un estudiante puede pasar de curso sin haber adquirido una habilidad básica, y enfrentarse a textos cada vez más complejos sin contar con todas las herramientas necesarias para comprenderlos", indicó Jéldrez.
"La comprensión lectora es fundamental para aprender en las distintas asignaturas. Por eso, es crucial resolver las dificultades lectoras antes de avanzar de nivel educativo", agregó la Universidad de Chile.
Motivación
La investigación detectó una relación entre la motivación de la lectura y su comprensión. La valoración de esta actividad en el entorno de los estudiantes, junto a la percepción de autoeficacia, es decir, que los niños lleguen a pensar "soy bueno en esto" o "esto es importante", se relacionaron positivamente con la comprensión de los escritos. En contraparte, la desvalorización de la lectura condujo a resultados negativos.
Los participantes del estudio con dificultades generales percibían la lectura como una tarea difícil, además de valorarla menos que quienes no presentaban problemas.
"Trabajar únicamente las habilidades lingüísticas puede ser insuficiente", señaló Jéldrez. "La intervención debe ayudar al estudiante a desarrollar sus habilidades, experimentar éxito y reconocer sus avances".
Las académicas por esto propusieron trabajar en tres ámbitos: decodificación, comprensión y motivación. Esto implica reforzar la relación entre grafemas (la letra escrita) y fonemas (la letra pronunciada), realizar pausas y preguntas durante la lectura, incorporar temas que interesen a los estudiantes y reconocer sus progresos.
"No basta con decirle a un niño que lea más. Hay que identificar qué tipo de dificultad presenta e intervenir de manera específica", sostuvo la investigadora.
Nueva york prohíbe la ia para hacer tareas
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció la política más estricta de Estados Unidos en inteligencia artificial (IA): desde el próximo año estará prohibida para estudiantes desde preescolar hasta octavo grado, entre 13 y 14 años. La medida afectará a unos 600.000 alumnos, lo que representa cerca de dos tercios del total de estudiantes del sistema de escuelas públicas más grande del país. Además de la restricción a la IA, los estudiantes no podrán usar pantallas individuales antes del tercer grado, cuando tienen alrededor de 8 o 9 años. Asimismo, se recomendará un límite de 30 minutos diarios de tiempo de pantalla para los de tercero a quinto grado -entre 10 y 11 años-, y 45 minutos para los de sexto a octavo grado. Los profesores tampoco podrán utilizar IA para calificar las tareas de los alumnos, sólo para la planificación de clases.
Bibliotecas públicas
Chile cuenta con una red de más de 450 bibliotecas públicas, según el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. En muchas de ellas, además del préstamo de libros hay cuentacuentos, talleres de lectura o conversaciones con escritores. Muchos de estos libros también están en la Biblioteca Pública Digital (bpdigital.cl), sistema gratuito al que se accede con el rut.
más de 405.000 personas en Chile afirmaron que no saben leer ni escribir, según el Censo 2024.
81.000 niños de entre siete y 14 años en el país no están alfabetizados, de acuerdo al INE.
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El 65% de los estudiantes de segundo a sexto básico tiene problemas de lectura y comprensión
Sólo un 15% de los alumnos de tercero básico no mostró dificultades para decodificar y entender un texto, indicaron académicas de la Universidad de Chile en un estudio realizado con establecimientos de Santiago que consideró a 200 niños.
V.B.V. / Agencia EFE
La lectura fluida y comprensión de las ideas centrales de un texto es una habilidad que se espera lograr entre segundo y tercer año básico, para así ir avanzando en complejidad conforme a las necesidades intelectuales de cada etapa. Una destreza que parece elemental, se convierte en un desafío cuando el país no tiene una tradición lectora, es decir, adultos en cuyos hábitos los niños se reflejen, sumado al auge de las redes sociales, su estímulo constante y los reclamos por tener que leer "mucho texto".
"Que un estudiante llegue a tercero básico leyendo en voz alta sin errores no significa necesariamente que comprende lo que lee. Un niño puede reconocer palabras con precisión y fluidez y, aun así, tener dificultades para comprender el significado de un texto", indicó la investigación desarrollada por las académicas de la Universidad de Chile, Macarena Silva y Elvira Jéldrez, junto a su par de la U. de Lancaster (Inglaterra), Kate Cain.
El estudio evaluó a 200 niños que cursan entre segundo y sexto básico en escuelas públicas de Santiago, para identificar distintos perfiles de dificultades lectoras.
El 65% de los estudiantes presentó algún tipo de dificultad de comprensión lectora. Algunos tenían problemas tanto para decodificar como para comprender, otros podían leer las palabras adecuadamente, pero presentaban dificultades para entender las palabras y el texto en su conjunto.
En tercero básico, el 45% de los estudiantes presentó problemas en decodificación y comprensión. Otro 30% tuvo dificultades específicas de comprensión y un 10% presentó dificultades de decodificación. Sólo un 15% no mostró dificultades, aunque no hubo alumnos calificados como sobresalientes en ese nivel.
Lee pero no entiende
Las psicólogas y autoras del documento señalaron que "uno de los perfiles más difíciles de detectar es el de quienes leen las palabras de manera adecuada, pero tienen problemas para comprender". En el análisis, un 19% presentó este perfil.
Algunas señales de esto son "la dificultad persistente para explicar con sus propias palabras lo leído, problemas para integrar información del texto, o una brecha entre la capacidad para leer en voz alta y la capacidad para comprender", explicó Jéldrez.
"Una posible razón por la que algunas dificultades permanecen ocultas es que el sistema puede detectar que un estudiante 'lee', pero no necesariamente evalúa con suficiente precisión qué está comprendiendo y por qué está teniendo dificultades", planteó la investigadora.
Pasar de curso
El estudio no siguió longitudinalmente a los mismos estudiantes, por lo que no es posible afirmar que una dificultad en tercero básico causará problemas en los cursos posteriores, aseguraron las investigadoras.
Sin embargo, las dificultades lectoras también aparecieron en niveles superiores: en sexto básico, por ejemplo, un 36% de los niños presentó dificultades de decodificación.
"Un estudiante puede pasar de curso sin haber adquirido una habilidad básica, y enfrentarse a textos cada vez más complejos sin contar con todas las herramientas necesarias para comprenderlos", indicó Jéldrez.
"La comprensión lectora es fundamental para aprender en las distintas asignaturas. Por eso, es crucial resolver las dificultades lectoras antes de avanzar de nivel educativo", agregó la Universidad de Chile.
Motivación
La investigación detectó una relación entre la motivación de la lectura y su comprensión. La valoración de esta actividad en el entorno de los estudiantes, junto a la percepción de autoeficacia, es decir, que los niños lleguen a pensar "soy bueno en esto" o "esto es importante", se relacionaron positivamente con la comprensión de los escritos. En contraparte, la desvalorización de la lectura condujo a resultados negativos.
Los participantes del estudio con dificultades generales percibían la lectura como una tarea difícil, además de valorarla menos que quienes no presentaban problemas.
"Trabajar únicamente las habilidades lingüísticas puede ser insuficiente", señaló Jéldrez. "La intervención debe ayudar al estudiante a desarrollar sus habilidades, experimentar éxito y reconocer sus avances".
Las académicas por esto propusieron trabajar en tres ámbitos: decodificación, comprensión y motivación. Esto implica reforzar la relación entre grafemas (la letra escrita) y fonemas (la letra pronunciada), realizar pausas y preguntas durante la lectura, incorporar temas que interesen a los estudiantes y reconocer sus progresos.
"No basta con decirle a un niño que lea más. Hay que identificar qué tipo de dificultad presenta e intervenir de manera específica", sostuvo la investigadora.
Nueva york prohíbe la ia para hacer tareas
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció la política más estricta de Estados Unidos en inteligencia artificial (IA): desde el próximo año estará prohibida para estudiantes desde preescolar hasta octavo grado, entre 13 y 14 años. La medida afectará a unos 600.000 alumnos, lo que representa cerca de dos tercios del total de estudiantes del sistema de escuelas públicas más grande del país. Además de la restricción a la IA, los estudiantes no podrán usar pantallas individuales antes del tercer grado, cuando tienen alrededor de 8 o 9 años. Asimismo, se recomendará un límite de 30 minutos diarios de tiempo de pantalla para los de tercero a quinto grado -entre 10 y 11 años-, y 45 minutos para los de sexto a octavo grado. Los profesores tampoco podrán utilizar IA para calificar las tareas de los alumnos, sólo para la planificación de clases.
Bibliotecas públicas
Chile cuenta con una red de más de 450 bibliotecas públicas, según el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. En muchas de ellas, además del préstamo de libros hay cuentacuentos, talleres de lectura o conversaciones con escritores. Muchos de estos libros también están en la Biblioteca Pública Digital (bpdigital.cl), sistema gratuito al que se accede con el rut.
más de 405.000 personas en Chile afirmaron que no saben leer ni escribir, según el Censo 2024.
81.000 niños de entre siete y 14 años en el país no están alfabetizados, de acuerdo al INE.
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El 65% de los estudiantes de segundo a sexto básico tiene problemas de lectura y comprensión
Sólo un 15% de los alumnos de tercero básico no mostró dificultades para decodificar y entender un texto, indicaron académicas de la Universidad de Chile en un estudio realizado con establecimientos de Santiago que consideró a 200 niños.
V.B.V. / Agencia EFE
La lectura fluida y comprensión de las ideas centrales de un texto es una habilidad que se espera lograr entre segundo y tercer año básico, para así ir avanzando en complejidad conforme a las necesidades intelectuales de cada etapa. Una destreza que parece elemental, se convierte en un desafío cuando el país no tiene una tradición lectora, es decir, adultos en cuyos hábitos los niños se reflejen, sumado al auge de las redes sociales, su estímulo constante y los reclamos por tener que leer "mucho texto".
"Que un estudiante llegue a tercero básico leyendo en voz alta sin errores no significa necesariamente que comprende lo que lee. Un niño puede reconocer palabras con precisión y fluidez y, aun así, tener dificultades para comprender el significado de un texto", indicó la investigación desarrollada por las académicas de la Universidad de Chile, Macarena Silva y Elvira Jéldrez, junto a su par de la U. de Lancaster (Inglaterra), Kate Cain.
El estudio evaluó a 200 niños que cursan entre segundo y sexto básico en escuelas públicas de Santiago, para identificar distintos perfiles de dificultades lectoras.
El 65% de los estudiantes presentó algún tipo de dificultad de comprensión lectora. Algunos tenían problemas tanto para decodificar como para comprender, otros podían leer las palabras adecuadamente, pero presentaban dificultades para entender las palabras y el texto en su conjunto.
En tercero básico, el 45% de los estudiantes presentó problemas en decodificación y comprensión. Otro 30% tuvo dificultades específicas de comprensión y un 10% presentó dificultades de decodificación. Sólo un 15% no mostró dificultades, aunque no hubo alumnos calificados como sobresalientes en ese nivel.
Lee pero no entiende
Las psicólogas y autoras del documento señalaron que "uno de los perfiles más difíciles de detectar es el de quienes leen las palabras de manera adecuada, pero tienen problemas para comprender". En el análisis, un 19% presentó este perfil.
Algunas señales de esto son "la dificultad persistente para explicar con sus propias palabras lo leído, problemas para integrar información del texto, o una brecha entre la capacidad para leer en voz alta y la capacidad para comprender", explicó Jéldrez.
"Una posible razón por la que algunas dificultades permanecen ocultas es que el sistema puede detectar que un estudiante 'lee', pero no necesariamente evalúa con suficiente precisión qué está comprendiendo y por qué está teniendo dificultades", planteó la investigadora.
Pasar de curso
El estudio no siguió longitudinalmente a los mismos estudiantes, por lo que no es posible afirmar que una dificultad en tercero básico causará problemas en los cursos posteriores, aseguraron las investigadoras.
Sin embargo, las dificultades lectoras también aparecieron en niveles superiores: en sexto básico, por ejemplo, un 36% de los niños presentó dificultades de decodificación.
"Un estudiante puede pasar de curso sin haber adquirido una habilidad básica, y enfrentarse a textos cada vez más complejos sin contar con todas las herramientas necesarias para comprenderlos", indicó Jéldrez.
"La comprensión lectora es fundamental para aprender en las distintas asignaturas. Por eso, es crucial resolver las dificultades lectoras antes de avanzar de nivel educativo", agregó la Universidad de Chile.
Motivación
La investigación detectó una relación entre la motivación de la lectura y su comprensión. La valoración de esta actividad en el entorno de los estudiantes, junto a la percepción de autoeficacia, es decir, que los niños lleguen a pensar "soy bueno en esto" o "esto es importante", se relacionaron positivamente con la comprensión de los escritos. En contraparte, la desvalorización de la lectura condujo a resultados negativos.
Los participantes del estudio con dificultades generales percibían la lectura como una tarea difícil, además de valorarla menos que quienes no presentaban problemas.
"Trabajar únicamente las habilidades lingüísticas puede ser insuficiente", señaló Jéldrez. "La intervención debe ayudar al estudiante a desarrollar sus habilidades, experimentar éxito y reconocer sus avances".
Las académicas por esto propusieron trabajar en tres ámbitos: decodificación, comprensión y motivación. Esto implica reforzar la relación entre grafemas (la letra escrita) y fonemas (la letra pronunciada), realizar pausas y preguntas durante la lectura, incorporar temas que interesen a los estudiantes y reconocer sus progresos.
"No basta con decirle a un niño que lea más. Hay que identificar qué tipo de dificultad presenta e intervenir de manera específica", sostuvo la investigadora.
Nueva york prohíbe la ia para hacer tareas
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció la política más estricta de Estados Unidos en inteligencia artificial (IA): desde el próximo año estará prohibida para estudiantes desde preescolar hasta octavo grado, entre 13 y 14 años. La medida afectará a unos 600.000 alumnos, lo que representa cerca de dos tercios del total de estudiantes del sistema de escuelas públicas más grande del país. Además de la restricción a la IA, los estudiantes no podrán usar pantallas individuales antes del tercer grado, cuando tienen alrededor de 8 o 9 años. Asimismo, se recomendará un límite de 30 minutos diarios de tiempo de pantalla para los de tercero a quinto grado -entre 10 y 11 años-, y 45 minutos para los de sexto a octavo grado. Los profesores tampoco podrán utilizar IA para calificar las tareas de los alumnos, sólo para la planificación de clases.
Bibliotecas públicas
Chile cuenta con una red de más de 450 bibliotecas públicas, según el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. En muchas de ellas, además del préstamo de libros hay cuentacuentos, talleres de lectura o conversaciones con escritores. Muchos de estos libros también están en la Biblioteca Pública Digital (bpdigital.cl), sistema gratuito al que se accede con el rut.
más de 405.000 personas en Chile afirmaron que no saben leer ni escribir, según el Censo 2024.
81.000 niños de entre siete y 14 años en el país no están alfabetizados, de acuerdo al INE.