• "Hay evidencia de que los virus se relacionan con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas"

    Muchas personas recuperadas de covid-19 han hablado de una "niebla mental": ahora se midió con exámenes electrónicos.

    V. Barahona

    Durante años se ha investigado si los virus o bacterias que provocan enfermedades en el ser humano son capaces, a la vez, de modificar conductas y habilidades, es decir, causar un daño neurológico e intelectual.

    La pandemia del covid-19 elevó el interés por este tipo de estudios, debido a que durante cerca de un siglo no se habló de "pestes" arrasadoras, sumado a que más de la mitad permaneció al menos algunos meses encerrada, siendo este el confinamiento con más participantes de la historia y fuente para posibles ideas conspirativas.

    Numerosos contagiados luego hablaron de ser afectados por una especie de "niebla mental", producida por el virus, lo cual disminuyó su capacidad de concentración y, a veces, el poder volver a algunos recuerdos, como si parte de la memoria se hubiese reseteado.

    La rapidez con que se llegó a la vacuna, un récord para los laboratorios, si bien protegió a millones de personas en todo el mundo, aumentó las teorías sobre la llamada biopolítica y el control mediante razones sanitarias.

    Porque uno de los primeros síntomas del también llamado coronavirus es la pérdida del olfato, al igual que algunas enfermedades neurológicas como la demencia, Alzhéimer o Parkinson.

    Con las aguas más calmadas en el terreno de las conspiraciones, investigadores del Laboratorio de Neurociencia Social y Neuromodulación de la Universidad del Desarrollo (UDD), reportaron en 2024 que pacientes recuperados de covid-19 que sufrieron de anosmia luego tuvieron cambios conductuales, funcionales y estructurales en el cerebro. Por ejemplo, "eran más impulsivos al tomar decisiones".

    Ahora, la revista Scientific Reports, del grupo Nature, publicó una actualización del estudio sobre por qué algunas personas siguen presentando problemas cognitivos después de haberse recuperado. Para ello, compararon a 70 pacientes recuperados de coronavirus, con otros 26 que tuvieron infecciones respiratorias como influenza u otros virus.

    Mediante neuroimágenes multimodales y resonancias magnéticas para ver la estructura del cerebro, junto a encefalogramas para ver su actividad eléctrica, "pudimos identificar que había una asociación entre la estructura cerebral y cómo ésta genera la actividad eléctrica para poder resolver cada una de las tareas. Había pacientes que tenían un déficit en la parte más inhibitoria y otros más en parte de la memoria y la impulsividad", explicó el director del laboratorio, Pablo Billeke.

    Quienes tuvieron covid-19 presentaron "un menor grosor en algunas zonas de la corteza cerebral y cambios en la sustancia blanca, que conecta y permite la comunicación entre distintas áreas del cerebro", agregó la casa de estudios. "De esta forma, la 'niebla cerebral' post covid-19 tiene una base biológica medible y no todos los pacientes presentan exactamente el mismo mecanismo".

    Billeke señaló que ahora "hay fuertes evidencias que muestran que los virus se relacionan con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, entonces queremos que estas investigaciones tengan implicancias reales, esto podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia o esclerosis múltiple, y a generar intervenciones, si es que encontramos los mecanismos causales, por ejemplo, para la memoria".

    "Esto podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia o esclerosis múltiple.

    pablo billeke, investigador"

  • "Hay evidencia de que los virus se relacionan con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas"

    Muchas personas recuperadas de covid-19 han hablado de una "niebla mental": ahora se midió con exámenes electrónicos.

    V. Barahona

    Durante años se ha investigado si los virus o bacterias que provocan enfermedades en el ser humano son capaces, a la vez, de modificar conductas y habilidades, es decir, causar un daño neurológico e intelectual.

    La pandemia del covid-19 elevó el interés por este tipo de estudios, debido a que durante cerca de un siglo no se habló de "pestes" arrasadoras, sumado a que más de la mitad permaneció al menos algunos meses encerrada, siendo este el confinamiento con más participantes de la historia y fuente para posibles ideas conspirativas.

    Numerosos contagiados luego hablaron de ser afectados por una especie de "niebla mental", producida por el virus, lo cual disminuyó su capacidad de concentración y, a veces, el poder volver a algunos recuerdos, como si parte de la memoria se hubiese reseteado.

    La rapidez con que se llegó a la vacuna, un récord para los laboratorios, si bien protegió a millones de personas en todo el mundo, aumentó las teorías sobre la llamada biopolítica y el control mediante razones sanitarias.

    Porque uno de los primeros síntomas del también llamado coronavirus es la pérdida del olfato, al igual que algunas enfermedades neurológicas como la demencia, Alzhéimer o Parkinson.

    Con las aguas más calmadas en el terreno de las conspiraciones, investigadores del Laboratorio de Neurociencia Social y Neuromodulación de la Universidad del Desarrollo (UDD), reportaron en 2024 que pacientes recuperados de covid-19 que sufrieron de anosmia luego tuvieron cambios conductuales, funcionales y estructurales en el cerebro. Por ejemplo, "eran más impulsivos al tomar decisiones".

    Ahora, la revista Scientific Reports, del grupo Nature, publicó una actualización del estudio sobre por qué algunas personas siguen presentando problemas cognitivos después de haberse recuperado. Para ello, compararon a 70 pacientes recuperados de coronavirus, con otros 26 que tuvieron infecciones respiratorias como influenza u otros virus.

    Mediante neuroimágenes multimodales y resonancias magnéticas para ver la estructura del cerebro, junto a encefalogramas para ver su actividad eléctrica, "pudimos identificar que había una asociación entre la estructura cerebral y cómo ésta genera la actividad eléctrica para poder resolver cada una de las tareas. Había pacientes que tenían un déficit en la parte más inhibitoria y otros más en parte de la memoria y la impulsividad", explicó el director del laboratorio, Pablo Billeke.

    Quienes tuvieron covid-19 presentaron "un menor grosor en algunas zonas de la corteza cerebral y cambios en la sustancia blanca, que conecta y permite la comunicación entre distintas áreas del cerebro", agregó la casa de estudios. "De esta forma, la 'niebla cerebral' post covid-19 tiene una base biológica medible y no todos los pacientes presentan exactamente el mismo mecanismo".

    Billeke señaló que ahora "hay fuertes evidencias que muestran que los virus se relacionan con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, entonces queremos que estas investigaciones tengan implicancias reales, esto podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia o esclerosis múltiple, y a generar intervenciones, si es que encontramos los mecanismos causales, por ejemplo, para la memoria".

    "Esto podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia o esclerosis múltiple.

    pablo billeke, investigador"

  • "Hay evidencia de que los virus se relacionan con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas"

    Muchas personas recuperadas de covid-19 han hablado de una "niebla mental": ahora se midió con exámenes electrónicos.

    V. Barahona

    Durante años se ha investigado si los virus o bacterias que provocan enfermedades en el ser humano son capaces, a la vez, de modificar conductas y habilidades, es decir, causar un daño neurológico e intelectual.

    La pandemia del covid-19 elevó el interés por este tipo de estudios, debido a que durante cerca de un siglo no se habló de "pestes" arrasadoras, sumado a que más de la mitad permaneció al menos algunos meses encerrada, siendo este el confinamiento con más participantes de la historia y fuente para posibles ideas conspirativas.

    Numerosos contagiados luego hablaron de ser afectados por una especie de "niebla mental", producida por el virus, lo cual disminuyó su capacidad de concentración y, a veces, el poder volver a algunos recuerdos, como si parte de la memoria se hubiese reseteado.

    La rapidez con que se llegó a la vacuna, un récord para los laboratorios, si bien protegió a millones de personas en todo el mundo, aumentó las teorías sobre la llamada biopolítica y el control mediante razones sanitarias.

    Porque uno de los primeros síntomas del también llamado coronavirus es la pérdida del olfato, al igual que algunas enfermedades neurológicas como la demencia, Alzhéimer o Parkinson.

    Con las aguas más calmadas en el terreno de las conspiraciones, investigadores del Laboratorio de Neurociencia Social y Neuromodulación de la Universidad del Desarrollo (UDD), reportaron en 2024 que pacientes recuperados de covid-19 que sufrieron de anosmia luego tuvieron cambios conductuales, funcionales y estructurales en el cerebro. Por ejemplo, "eran más impulsivos al tomar decisiones".

    Ahora, la revista Scientific Reports, del grupo Nature, publicó una actualización del estudio sobre por qué algunas personas siguen presentando problemas cognitivos después de haberse recuperado. Para ello, compararon a 70 pacientes recuperados de coronavirus, con otros 26 que tuvieron infecciones respiratorias como influenza u otros virus.

    Mediante neuroimágenes multimodales y resonancias magnéticas para ver la estructura del cerebro, junto a encefalogramas para ver su actividad eléctrica, "pudimos identificar que había una asociación entre la estructura cerebral y cómo ésta genera la actividad eléctrica para poder resolver cada una de las tareas. Había pacientes que tenían un déficit en la parte más inhibitoria y otros más en parte de la memoria y la impulsividad", explicó el director del laboratorio, Pablo Billeke.

    Quienes tuvieron covid-19 presentaron "un menor grosor en algunas zonas de la corteza cerebral y cambios en la sustancia blanca, que conecta y permite la comunicación entre distintas áreas del cerebro", agregó la casa de estudios. "De esta forma, la 'niebla cerebral' post covid-19 tiene una base biológica medible y no todos los pacientes presentan exactamente el mismo mecanismo".

    Billeke señaló que ahora "hay fuertes evidencias que muestran que los virus se relacionan con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, entonces queremos que estas investigaciones tengan implicancias reales, esto podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia o esclerosis múltiple, y a generar intervenciones, si es que encontramos los mecanismos causales, por ejemplo, para la memoria".

    "Esto podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia o esclerosis múltiple.

    pablo billeke, investigador"

  • "Hay evidencia de que los virus se relacionan con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas"

    Muchas personas recuperadas de covid-19 han hablado de una "niebla mental": ahora se midió con exámenes electrónicos.

    V. Barahona

    Durante años se ha investigado si los virus o bacterias que provocan enfermedades en el ser humano son capaces, a la vez, de modificar conductas y habilidades, es decir, causar un daño neurológico e intelectual.

    La pandemia del covid-19 elevó el interés por este tipo de estudios, debido a que durante cerca de un siglo no se habló de "pestes" arrasadoras, sumado a que más de la mitad permaneció al menos algunos meses encerrada, siendo este el confinamiento con más participantes de la historia y fuente para posibles ideas conspirativas.

    Numerosos contagiados luego hablaron de ser afectados por una especie de "niebla mental", producida por el virus, lo cual disminuyó su capacidad de concentración y, a veces, el poder volver a algunos recuerdos, como si parte de la memoria se hubiese reseteado.

    La rapidez con que se llegó a la vacuna, un récord para los laboratorios, si bien protegió a millones de personas en todo el mundo, aumentó las teorías sobre la llamada biopolítica y el control mediante razones sanitarias.

    Porque uno de los primeros síntomas del también llamado coronavirus es la pérdida del olfato, al igual que algunas enfermedades neurológicas como la demencia, Alzhéimer o Parkinson.

    Con las aguas más calmadas en el terreno de las conspiraciones, investigadores del Laboratorio de Neurociencia Social y Neuromodulación de la Universidad del Desarrollo (UDD), reportaron en 2024 que pacientes recuperados de covid-19 que sufrieron de anosmia luego tuvieron cambios conductuales, funcionales y estructurales en el cerebro. Por ejemplo, "eran más impulsivos al tomar decisiones".

    Ahora, la revista Scientific Reports, del grupo Nature, publicó una actualización del estudio sobre por qué algunas personas siguen presentando problemas cognitivos después de haberse recuperado. Para ello, compararon a 70 pacientes recuperados de coronavirus, con otros 26 que tuvieron infecciones respiratorias como influenza u otros virus.

    Mediante neuroimágenes multimodales y resonancias magnéticas para ver la estructura del cerebro, junto a encefalogramas para ver su actividad eléctrica, "pudimos identificar que había una asociación entre la estructura cerebral y cómo ésta genera la actividad eléctrica para poder resolver cada una de las tareas. Había pacientes que tenían un déficit en la parte más inhibitoria y otros más en parte de la memoria y la impulsividad", explicó el director del laboratorio, Pablo Billeke.

    Quienes tuvieron covid-19 presentaron "un menor grosor en algunas zonas de la corteza cerebral y cambios en la sustancia blanca, que conecta y permite la comunicación entre distintas áreas del cerebro", agregó la casa de estudios. "De esta forma, la 'niebla cerebral' post covid-19 tiene una base biológica medible y no todos los pacientes presentan exactamente el mismo mecanismo".

    Billeke señaló que ahora "hay fuertes evidencias que muestran que los virus se relacionan con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, entonces queremos que estas investigaciones tengan implicancias reales, esto podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia o esclerosis múltiple, y a generar intervenciones, si es que encontramos los mecanismos causales, por ejemplo, para la memoria".

    "Esto podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo de demencia o esclerosis múltiple.

    pablo billeke, investigador"

  • Crean manual en lengua de señas para explicar el dolor

    Ir al médico es una dificultad más para las personas que no pueden hablar.

    La evaluación clínica inicial, donde el paciente debe explicar al personal médico qué le duele, se transforma en una barrera para quienes no pueden hablar y también para los facultativos, ya que se vuelve más largo el camino para encontrar la patología y su tratamiento.

    A raíz de esto, la Universidad de la Frontera (UFRO), el Colegio de Cirujanos Dentistas de Chile y Lense Sur, una agrupación dedicada a la enseñanza e interpretación de lengua de señas chilena, publicaron el "Manual interactivo de Lengua de Señas Chilena para la evaluación del dolor en Trastornos Temporomandibulares", en una plataforma donde se explica con videos cómo informar cada dolencia.

    El material ya está disponible gratis y con subtítulos en ttmensenas.cl, donde los traductores muestran emergencias en la zona orofacial, es decir, cabeza, cuello, mandíbula y cara, junto a los músculos que la controlan.

    Entre los principales beneficiarios están las personas sordas o con discapacidad auditiva, quienes ahora podrán acceder a una evaluación del dolor más clara, respetuosa y efectiva.

    También los profesionales de la salud, como odontólogos, fonoaudiólogos, kinesiólogos, médicos y otros profesionales atingentes, quienes contarán con herramientas concretas para comunicarse mejor y realizar diagnósticos más precisos, sumado a instituciones de salud y educación, que podrán incorporar el manual como recurso formativo y de atención inclusiva. Esto sin dejar a un lado a las familias y cuidadores.

  • Crean manual en lengua de señas para explicar el dolor

    Ir al médico es una dificultad más para las personas que no pueden hablar.

    La evaluación clínica inicial, donde el paciente debe explicar al personal médico qué le duele, se transforma en una barrera para quienes no pueden hablar y también para los facultativos, ya que se vuelve más largo el camino para encontrar la patología y su tratamiento.

    A raíz de esto, la Universidad de la Frontera (UFRO), el Colegio de Cirujanos Dentistas de Chile y Lense Sur, una agrupación dedicada a la enseñanza e interpretación de lengua de señas chilena, publicaron el "Manual interactivo de Lengua de Señas Chilena para la evaluación del dolor en Trastornos Temporomandibulares", en una plataforma donde se explica con videos cómo informar cada dolencia.

    El material ya está disponible gratis y con subtítulos en ttmensenas.cl, donde los traductores muestran emergencias en la zona orofacial, es decir, cabeza, cuello, mandíbula y cara, junto a los músculos que la controlan.

    Entre los principales beneficiarios están las personas sordas o con discapacidad auditiva, quienes ahora podrán acceder a una evaluación del dolor más clara, respetuosa y efectiva.

    También los profesionales de la salud, como odontólogos, fonoaudiólogos, kinesiólogos, médicos y otros profesionales atingentes, quienes contarán con herramientas concretas para comunicarse mejor y realizar diagnósticos más precisos, sumado a instituciones de salud y educación, que podrán incorporar el manual como recurso formativo y de atención inclusiva. Esto sin dejar a un lado a las familias y cuidadores.

  • Crean manual en lengua de señas para explicar el dolor

    Ir al médico es una dificultad más para las personas que no pueden hablar.

    La evaluación clínica inicial, donde el paciente debe explicar al personal médico qué le duele, se transforma en una barrera para quienes no pueden hablar y también para los facultativos, ya que se vuelve más largo el camino para encontrar la patología y su tratamiento.

    A raíz de esto, la Universidad de la Frontera (UFRO), el Colegio de Cirujanos Dentistas de Chile y Lense Sur, una agrupación dedicada a la enseñanza e interpretación de lengua de señas chilena, publicaron el "Manual interactivo de Lengua de Señas Chilena para la evaluación del dolor en Trastornos Temporomandibulares", en una plataforma donde se explica con videos cómo informar cada dolencia.

    El material ya está disponible gratis y con subtítulos en ttmensenas.cl, donde los traductores muestran emergencias en la zona orofacial, es decir, cabeza, cuello, mandíbula y cara, junto a los músculos que la controlan.

    Entre los principales beneficiarios están las personas sordas o con discapacidad auditiva, quienes ahora podrán acceder a una evaluación del dolor más clara, respetuosa y efectiva.

    También los profesionales de la salud, como odontólogos, fonoaudiólogos, kinesiólogos, médicos y otros profesionales atingentes, quienes contarán con herramientas concretas para comunicarse mejor y realizar diagnósticos más precisos, sumado a instituciones de salud y educación, que podrán incorporar el manual como recurso formativo y de atención inclusiva. Esto sin dejar a un lado a las familias y cuidadores.

  • Crean manual en lengua de señas para explicar el dolor

    Ir al médico es una dificultad más para las personas que no pueden hablar.

    La evaluación clínica inicial, donde el paciente debe explicar al personal médico qué le duele, se transforma en una barrera para quienes no pueden hablar y también para los facultativos, ya que se vuelve más largo el camino para encontrar la patología y su tratamiento.

    A raíz de esto, la Universidad de la Frontera (UFRO), el Colegio de Cirujanos Dentistas de Chile y Lense Sur, una agrupación dedicada a la enseñanza e interpretación de lengua de señas chilena, publicaron el "Manual interactivo de Lengua de Señas Chilena para la evaluación del dolor en Trastornos Temporomandibulares", en una plataforma donde se explica con videos cómo informar cada dolencia.

    El material ya está disponible gratis y con subtítulos en ttmensenas.cl, donde los traductores muestran emergencias en la zona orofacial, es decir, cabeza, cuello, mandíbula y cara, junto a los músculos que la controlan.

    Entre los principales beneficiarios están las personas sordas o con discapacidad auditiva, quienes ahora podrán acceder a una evaluación del dolor más clara, respetuosa y efectiva.

    También los profesionales de la salud, como odontólogos, fonoaudiólogos, kinesiólogos, médicos y otros profesionales atingentes, quienes contarán con herramientas concretas para comunicarse mejor y realizar diagnósticos más precisos, sumado a instituciones de salud y educación, que podrán incorporar el manual como recurso formativo y de atención inclusiva. Esto sin dejar a un lado a las familias y cuidadores.

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