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Un estudio demuestra que cinco hábitos cotidianos mejoran la salud cognitiva en mayores
Trabajo que consideró a Chile concluye la necesidad de mezclar actividad física, alimentación y entrenamiento cognitivo.
Agencia EFE
Un estudio realizado en Latinoamérica y difundido ayer concluyó que una intervención multidominio basada en actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización logró mejoras cognitivas un 55% superiores a las observadas con recomendaciones generales de salud en adultos mayores en riesgo de deterioro cognitivo.
El estudio LatAm-FINGERS, desarrollado durante dos años en 11 países de América Latina y que se publica en 'The Lancet', demostró que actuar "de manera combinada y sostenida sobre cinco factores modificables del estilo de vida puede mejorar la cognición global en adultos mayores en riesgo de demencia", según un comunicado.
La investigación, que supone el primer ensayo clínico aleatorizado multicéntrico realizado en la región latinoamericana sobre prevención del deterioro cognitivo, se presentará en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer 2026 -AAIC 2026-, que se celebra hasta el miércoles en Londres.
Durante dos años, LatAm-FINGERS evaluó esa intervención multidominio basada en los cinco pilares anteriormente mencionados. A diferencia de una recomendación general de bienestar, se trató de un protocolo científico "estructurado, sostenido en el tiempo y adaptado culturalmente a la realidad latinoamericana".
El estudio incluyó a 1.065 participantes de entre 60 y 77 años en centros de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay. El 82,3% de los participantes completó los dos años de seguimiento.
Según el comunicado, los resultados muestran que, en adultos mayores en riesgo de demencia, el grupo que recibió la intervención multidominio estructurada "obtuvo mejoras cognitivas un 55% superiores a las del grupo que recibió una intervención flexible basada en consejos regulares de salud".
Estas mejoras se observaron "tanto en la cognición global como en dominios específicos del rendimiento cognitivo, incluyendo la memoria episódica, la atención y las funciones ejecutivas", se indicó en la nota.
La investigadora principal de LatAm-FINGERS y jefa de Neuropsicología del instituto argentino FLENI, Lucía Crivelli, dijo que "LatAm-FINGERS demuestra que la prevención del deterioro cognitivo en América Latina no solo es posible, sino que también puede construirse a partir de evidencia generada en nuestra propia región".
"Hoy sabemos que la prevención no puede pensarse como una recomendación aislada, sino como una intervención integral, estructurada y sostenida en el tiempo. Lo relevante es la combinación de actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización, implementada de manera adaptada a nuestras comunidades", declaró.
El valor diferencial de LatAm-FINGERS es que aporta evidencia aleatorizada, multicéntrica y de gran escala generada en América Latina, una región históricamente subrepresentada en la investigación, y evidencia que una intervención eficaz puede implementarse en países con realidades sociales, educativas, sanitarias y económicas diversas.
Los investigadores subrayan que "el hallazgo no implica que la demencia pueda prevenirse de manera absoluta ni que exista una garantía individual de protección, sino que aporta evidencia robusta de que actuar de forma combinada y sostenida sobre factores modificables puede contribuir a estrategias de prevención y reducción del riesgo".
LatAm-FINGERS se inscribe en una línea internacional de estudios sobre intervenciones multidominio para reducir el deterioro cognitivo, que empezó en Finlandia, donde se hizo el primer gran ensayo que demostró beneficios sobre la cognición global en adultos mayores con mayor riesgo de demencia.
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Un estudio demuestra que cinco hábitos cotidianos mejoran la salud cognitiva en mayores
Trabajo que consideró a Chile concluye la necesidad de mezclar actividad física, alimentación y entrenamiento cognitivo.
Agencia EFE
Un estudio realizado en Latinoamérica y difundido ayer concluyó que una intervención multidominio basada en actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización logró mejoras cognitivas un 55% superiores a las observadas con recomendaciones generales de salud en adultos mayores en riesgo de deterioro cognitivo.
El estudio LatAm-FINGERS, desarrollado durante dos años en 11 países de América Latina y que se publica en 'The Lancet', demostró que actuar "de manera combinada y sostenida sobre cinco factores modificables del estilo de vida puede mejorar la cognición global en adultos mayores en riesgo de demencia", según un comunicado.
La investigación, que supone el primer ensayo clínico aleatorizado multicéntrico realizado en la región latinoamericana sobre prevención del deterioro cognitivo, se presentará en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer 2026 -AAIC 2026-, que se celebra hasta el miércoles en Londres.
Durante dos años, LatAm-FINGERS evaluó esa intervención multidominio basada en los cinco pilares anteriormente mencionados. A diferencia de una recomendación general de bienestar, se trató de un protocolo científico "estructurado, sostenido en el tiempo y adaptado culturalmente a la realidad latinoamericana".
El estudio incluyó a 1.065 participantes de entre 60 y 77 años en centros de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay. El 82,3% de los participantes completó los dos años de seguimiento.
Según el comunicado, los resultados muestran que, en adultos mayores en riesgo de demencia, el grupo que recibió la intervención multidominio estructurada "obtuvo mejoras cognitivas un 55% superiores a las del grupo que recibió una intervención flexible basada en consejos regulares de salud".
Estas mejoras se observaron "tanto en la cognición global como en dominios específicos del rendimiento cognitivo, incluyendo la memoria episódica, la atención y las funciones ejecutivas", se indicó en la nota.
La investigadora principal de LatAm-FINGERS y jefa de Neuropsicología del instituto argentino FLENI, Lucía Crivelli, dijo que "LatAm-FINGERS demuestra que la prevención del deterioro cognitivo en América Latina no solo es posible, sino que también puede construirse a partir de evidencia generada en nuestra propia región".
"Hoy sabemos que la prevención no puede pensarse como una recomendación aislada, sino como una intervención integral, estructurada y sostenida en el tiempo. Lo relevante es la combinación de actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización, implementada de manera adaptada a nuestras comunidades", declaró.
El valor diferencial de LatAm-FINGERS es que aporta evidencia aleatorizada, multicéntrica y de gran escala generada en América Latina, una región históricamente subrepresentada en la investigación, y evidencia que una intervención eficaz puede implementarse en países con realidades sociales, educativas, sanitarias y económicas diversas.
Los investigadores subrayan que "el hallazgo no implica que la demencia pueda prevenirse de manera absoluta ni que exista una garantía individual de protección, sino que aporta evidencia robusta de que actuar de forma combinada y sostenida sobre factores modificables puede contribuir a estrategias de prevención y reducción del riesgo".
LatAm-FINGERS se inscribe en una línea internacional de estudios sobre intervenciones multidominio para reducir el deterioro cognitivo, que empezó en Finlandia, donde se hizo el primer gran ensayo que demostró beneficios sobre la cognición global en adultos mayores con mayor riesgo de demencia.
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Un estudio demuestra que cinco hábitos cotidianos mejoran la salud cognitiva en mayores
Trabajo que consideró a Chile concluye la necesidad de mezclar actividad física, alimentación y entrenamiento cognitivo.
Agencia EFE
Un estudio realizado en Latinoamérica y difundido ayer concluyó que una intervención multidominio basada en actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización logró mejoras cognitivas un 55% superiores a las observadas con recomendaciones generales de salud en adultos mayores en riesgo de deterioro cognitivo.
El estudio LatAm-FINGERS, desarrollado durante dos años en 11 países de América Latina y que se publica en 'The Lancet', demostró que actuar "de manera combinada y sostenida sobre cinco factores modificables del estilo de vida puede mejorar la cognición global en adultos mayores en riesgo de demencia", según un comunicado.
La investigación, que supone el primer ensayo clínico aleatorizado multicéntrico realizado en la región latinoamericana sobre prevención del deterioro cognitivo, se presentará en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer 2026 -AAIC 2026-, que se celebra hasta el miércoles en Londres.
Durante dos años, LatAm-FINGERS evaluó esa intervención multidominio basada en los cinco pilares anteriormente mencionados. A diferencia de una recomendación general de bienestar, se trató de un protocolo científico "estructurado, sostenido en el tiempo y adaptado culturalmente a la realidad latinoamericana".
El estudio incluyó a 1.065 participantes de entre 60 y 77 años en centros de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, República Dominicana y Uruguay. El 82,3% de los participantes completó los dos años de seguimiento.
Según el comunicado, los resultados muestran que, en adultos mayores en riesgo de demencia, el grupo que recibió la intervención multidominio estructurada "obtuvo mejoras cognitivas un 55% superiores a las del grupo que recibió una intervención flexible basada en consejos regulares de salud".
Estas mejoras se observaron "tanto en la cognición global como en dominios específicos del rendimiento cognitivo, incluyendo la memoria episódica, la atención y las funciones ejecutivas", se indicó en la nota.
La investigadora principal de LatAm-FINGERS y jefa de Neuropsicología del instituto argentino FLENI, Lucía Crivelli, dijo que "LatAm-FINGERS demuestra que la prevención del deterioro cognitivo en América Latina no solo es posible, sino que también puede construirse a partir de evidencia generada en nuestra propia región".
"Hoy sabemos que la prevención no puede pensarse como una recomendación aislada, sino como una intervención integral, estructurada y sostenida en el tiempo. Lo relevante es la combinación de actividad física, alimentación saludable, control cardiovascular, entrenamiento cognitivo y socialización, implementada de manera adaptada a nuestras comunidades", declaró.
El valor diferencial de LatAm-FINGERS es que aporta evidencia aleatorizada, multicéntrica y de gran escala generada en América Latina, una región históricamente subrepresentada en la investigación, y evidencia que una intervención eficaz puede implementarse en países con realidades sociales, educativas, sanitarias y económicas diversas.
Los investigadores subrayan que "el hallazgo no implica que la demencia pueda prevenirse de manera absoluta ni que exista una garantía individual de protección, sino que aporta evidencia robusta de que actuar de forma combinada y sostenida sobre factores modificables puede contribuir a estrategias de prevención y reducción del riesgo".
LatAm-FINGERS se inscribe en una línea internacional de estudios sobre intervenciones multidominio para reducir el deterioro cognitivo, que empezó en Finlandia, donde se hizo el primer gran ensayo que demostró beneficios sobre la cognición global en adultos mayores con mayor riesgo de demencia.
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En Algarrobo se identificaron tortugas marinas del Eoceno
Fue gracias a una marejada ocurrida en el invierno de 2024 que se inició la investigación.
Una investigación de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile descubrió la presencia de tortugas marinas del Eoceno, hallazgo hecho en las costas de Algarrobo, en la Región de Valparaíso, a través de fósiles recuperados en julio de 2024 en la zona llamada los Estratos de Algarrobo, una zona paleontológica.
Respecto al alcance del descubrimiento, Rodrigo Otero, paleontólogo de vertebrados y primer autor del estudio, señaló que "para este periodo no teníamos ningún registro de tortugas marinas en esta parte del Pacífico. La relevancia del material era evidente prácticamente desde el primer día en que fue ubicado en terreno".
El hallazgo se dio debido a que en el invierno de 2024 la marejada removió las algas que cubre las zonas rocosas de Algarrobo, por lo que los vecinos contactaron a los investigadores. Lo que descubrieron fosilizado fueron las caparazones. Por ejemplo, uno de los fósiles corresponde a un fragmento de plastrón, que es un hueso ubicado en la parte más plana del caparazón.
La segunda es una placa de la parte dorsal con información genética. "Conserva marcas de los escudos, y eso nos permite saber aproximadamente en qué parte del caparazón se ubicaba", dijo Otero, mientras que el coautor Sergio Soto explicó que "no estamos describiendo una especie nueva, porque los restos no permiten determinar exactamente a cuál corresponden, pero sí estamos registrando por primera vez este grupo de tortugas".
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En Algarrobo se identificaron tortugas marinas del Eoceno
Fue gracias a una marejada ocurrida en el invierno de 2024 que se inició la investigación.
Una investigación de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile descubrió la presencia de tortugas marinas del Eoceno, hallazgo hecho en las costas de Algarrobo, en la Región de Valparaíso, a través de fósiles recuperados en julio de 2024 en la zona llamada los Estratos de Algarrobo, una zona paleontológica.
Respecto al alcance del descubrimiento, Rodrigo Otero, paleontólogo de vertebrados y primer autor del estudio, señaló que "para este periodo no teníamos ningún registro de tortugas marinas en esta parte del Pacífico. La relevancia del material era evidente prácticamente desde el primer día en que fue ubicado en terreno".
El hallazgo se dio debido a que en el invierno de 2024 la marejada removió las algas que cubre las zonas rocosas de Algarrobo, por lo que los vecinos contactaron a los investigadores. Lo que descubrieron fosilizado fueron las caparazones. Por ejemplo, uno de los fósiles corresponde a un fragmento de plastrón, que es un hueso ubicado en la parte más plana del caparazón.
La segunda es una placa de la parte dorsal con información genética. "Conserva marcas de los escudos, y eso nos permite saber aproximadamente en qué parte del caparazón se ubicaba", dijo Otero, mientras que el coautor Sergio Soto explicó que "no estamos describiendo una especie nueva, porque los restos no permiten determinar exactamente a cuál corresponden, pero sí estamos registrando por primera vez este grupo de tortugas".
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En Algarrobo se identificaron tortugas marinas del Eoceno
Fue gracias a una marejada ocurrida en el invierno de 2024 que se inició la investigación.
Una investigación de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile descubrió la presencia de tortugas marinas del Eoceno, hallazgo hecho en las costas de Algarrobo, en la Región de Valparaíso, a través de fósiles recuperados en julio de 2024 en la zona llamada los Estratos de Algarrobo, una zona paleontológica.
Respecto al alcance del descubrimiento, Rodrigo Otero, paleontólogo de vertebrados y primer autor del estudio, señaló que "para este periodo no teníamos ningún registro de tortugas marinas en esta parte del Pacífico. La relevancia del material era evidente prácticamente desde el primer día en que fue ubicado en terreno".
El hallazgo se dio debido a que en el invierno de 2024 la marejada removió las algas que cubre las zonas rocosas de Algarrobo, por lo que los vecinos contactaron a los investigadores. Lo que descubrieron fosilizado fueron las caparazones. Por ejemplo, uno de los fósiles corresponde a un fragmento de plastrón, que es un hueso ubicado en la parte más plana del caparazón.
La segunda es una placa de la parte dorsal con información genética. "Conserva marcas de los escudos, y eso nos permite saber aproximadamente en qué parte del caparazón se ubicaba", dijo Otero, mientras que el coautor Sergio Soto explicó que "no estamos describiendo una especie nueva, porque los restos no permiten determinar exactamente a cuál corresponden, pero sí estamos registrando por primera vez este grupo de tortugas".