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Astrónomos revelan que entre el espacio hay nubes con sabor a frambuesa
Estudio fue realizado en la Vía Láctea, galaxia donde se ubica la Tierra. El azúcar también está presente en las células humanas.
Agencias AP y EFE
Astrónomos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad de Extremadura, ambos en España, junto a sus pares de la Universidad Radboud, en Países Bajos, detectaron un tipo de azúcar en el espacio que también se encuentra en las frambuesas y en los autobronceadores, llamado eritrulosa. Este compuesto deambula en el medio interestelar: finas nubes de gas y polvo esparcidas entre las estrellas.
Encontrar eritrulosa "sugiere que estos compuestos complejos están más extendidos en el Universo de lo que pensábamos. El hecho de que otros azúcares, como la ribosa o la glucosa, se hayan detectado en meteoritos y asteroides forma parte de la misma historia: estas moléculas se podrían formar en las etapas más tempranas del nacimiento de los sistemas planetarios en sus nebulosas madre, y posteriormente ser transferidas a cuerpos menores, como cometas y meteoritos", dijo a agencia EFE la investigadora del CSIC, Izaskun Jiménez-Serra.
El azúcar hace más que endulzar el té, ya que distintas variedades además alimentan las células humanas e incluso forman parte del ADN, razones por las que los científicos buscan saber cómo se forman.
Valiéndose de dos radiotelescopios con forma de antena parabólica en España, los investigadores recopilaron datos de una gran nube de gas cerca del centro de la Vía Láctea, galaxia donde se ubica la Tierra.
Allí identificaron el azúcar en forma de gas, al comparar las señales del telescopio con muestras en el laboratorio. Es el tipo más reciente de azúcar detectado en el espacio, en una región que atravesaron las dos sondas gemelas Voyager de la Nasa, las naves espaciales que más lejos han viajado desde este planeta.
Los científicos han encontrado compuestos químicos interesantes en la galaxia, incluidos componentes básicos del material genético y partes de la célula. Hace unos 25 años detectaron un azúcar similar al azúcar de mesa cerca del centro de la Vía Láctea, y granos negros del asteroide Bennu -recuperados por la nave Osiris-Rex de la NASA- contenían otros azúcares, incluido un ingrediente clave del ADN.
Cosas que flotan
El azúcar hallado ahora no es esencial para la vida, pero puede convertirse con facilidad en una forma que se cree es crucial para poner en marcha la vida en la Tierra. Y es uno de los azúcares más complejos observados hasta ahora, explicó a la agencia AP la astrofísica Erika Hamden, de la Universidad de Arizona.
"Es un ejemplo prístino de las cosas que simplemente flotan en la galaxia", declaró Hamden, quien no participó en la nueva investigación.
El objetivo de estos análisis interestelares es entender cómo comenzó la vida. ¿Cometas lejanos o rocas espaciales trajeron consigo los ingredientes esenciales? ¿O ya estaban aquí los componentes esenciales que con el tiempo dieron origen a nuestro sistema solar?.
El nuevo azúcar aporta evidencia a favor de esta última teoría. Los investigadores quieren buscar más azúcares en el espacio y aprender cómo se convierten en distintas formas. Encontrarlos en un solo lugar significa que probablemente también estén ocultos en otros rincones.
"Estos compuestos complejos están más extendidos en el Universo de lo que pensábamos.
izaskun jiménez-serra, astroquímica"
hace 4.500 millones se estima que se formaron los primeros azúcares en el Sistema Solar.
G+0.693-0.027 se llama la nube molecular donde fue encontrado el vapor de eritrulosa.
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Astrónomos revelan que entre el espacio hay nubes con sabor a frambuesa
Estudio fue realizado en la Vía Láctea, galaxia donde se ubica la Tierra. El azúcar también está presente en las células humanas.
Agencias AP y EFE
Astrónomos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad de Extremadura, ambos en España, junto a sus pares de la Universidad Radboud, en Países Bajos, detectaron un tipo de azúcar en el espacio que también se encuentra en las frambuesas y en los autobronceadores, llamado eritrulosa. Este compuesto deambula en el medio interestelar: finas nubes de gas y polvo esparcidas entre las estrellas.
Encontrar eritrulosa "sugiere que estos compuestos complejos están más extendidos en el Universo de lo que pensábamos. El hecho de que otros azúcares, como la ribosa o la glucosa, se hayan detectado en meteoritos y asteroides forma parte de la misma historia: estas moléculas se podrían formar en las etapas más tempranas del nacimiento de los sistemas planetarios en sus nebulosas madre, y posteriormente ser transferidas a cuerpos menores, como cometas y meteoritos", dijo a agencia EFE la investigadora del CSIC, Izaskun Jiménez-Serra.
El azúcar hace más que endulzar el té, ya que distintas variedades además alimentan las células humanas e incluso forman parte del ADN, razones por las que los científicos buscan saber cómo se forman.
Valiéndose de dos radiotelescopios con forma de antena parabólica en España, los investigadores recopilaron datos de una gran nube de gas cerca del centro de la Vía Láctea, galaxia donde se ubica la Tierra.
Allí identificaron el azúcar en forma de gas, al comparar las señales del telescopio con muestras en el laboratorio. Es el tipo más reciente de azúcar detectado en el espacio, en una región que atravesaron las dos sondas gemelas Voyager de la Nasa, las naves espaciales que más lejos han viajado desde este planeta.
Los científicos han encontrado compuestos químicos interesantes en la galaxia, incluidos componentes básicos del material genético y partes de la célula. Hace unos 25 años detectaron un azúcar similar al azúcar de mesa cerca del centro de la Vía Láctea, y granos negros del asteroide Bennu -recuperados por la nave Osiris-Rex de la NASA- contenían otros azúcares, incluido un ingrediente clave del ADN.
Cosas que flotan
El azúcar hallado ahora no es esencial para la vida, pero puede convertirse con facilidad en una forma que se cree es crucial para poner en marcha la vida en la Tierra. Y es uno de los azúcares más complejos observados hasta ahora, explicó a la agencia AP la astrofísica Erika Hamden, de la Universidad de Arizona.
"Es un ejemplo prístino de las cosas que simplemente flotan en la galaxia", declaró Hamden, quien no participó en la nueva investigación.
El objetivo de estos análisis interestelares es entender cómo comenzó la vida. ¿Cometas lejanos o rocas espaciales trajeron consigo los ingredientes esenciales? ¿O ya estaban aquí los componentes esenciales que con el tiempo dieron origen a nuestro sistema solar?.
El nuevo azúcar aporta evidencia a favor de esta última teoría. Los investigadores quieren buscar más azúcares en el espacio y aprender cómo se convierten en distintas formas. Encontrarlos en un solo lugar significa que probablemente también estén ocultos en otros rincones.
"Estos compuestos complejos están más extendidos en el Universo de lo que pensábamos.
izaskun jiménez-serra, astroquímica"
hace 4.500 millones se estima que se formaron los primeros azúcares en el Sistema Solar.
G+0.693-0.027 se llama la nube molecular donde fue encontrado el vapor de eritrulosa.
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Presentan proyecto para crear primera base de referencia genética del país
"1000 genomas para Chile" busca, mediante IA, detectar y tratar enfermedades.
Frente al avance de la inteligencia artificial (IA), la medicina personalizada, la genómica y el análisis de grandes volúmenes de datos, que pueden anticipar enfermedades, personalizar tratamientos y mejorar la experiencia de las personas en los sistemas de salud, se presentó el proyecto "1000 genomas para Chile".
La ministra de Salud, May Chomalí, señaló en el primer encuentro Future Health Chile que "hace un par de días presentamos nuestra Agenda de Salud Digital para los próximos cuatro años y creo que vamos en la senda correcta. Estoy convencida de que cada paso que demos en materia de habilitantes estará alineado con ese objetivo: acercar cada vez más la salud a las personas y avanzar hacia una medicina más predictiva, personalizada y sostenible en el tiempo, pilares fundamentales de la salud del futuro".
La salud digital, agregó la secretaria de Estado en el evento organizado por Bupa Chile, "es una herramienta clave para ampliar el acceso a la salud".
La instancia fue liderada por el médico estadounidense graduado de Harvard y Stanford, Daniel Kraft, quien afirmó que "el futuro de la salud implica dejar atrás un sistema reactivo, donde esperamos a que aparezca una enfermedad o realizamos controles una vez al año, para avanzar hacia un modelo en el que la información fluya de manera continua a través de dispositivos portátiles, hogares conectados, datos genéticos y una IA capaz de integrar esa información".
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Presentan proyecto para crear primera base de referencia genética del país
"1000 genomas para Chile" busca, mediante IA, detectar y tratar enfermedades.
Frente al avance de la inteligencia artificial (IA), la medicina personalizada, la genómica y el análisis de grandes volúmenes de datos, que pueden anticipar enfermedades, personalizar tratamientos y mejorar la experiencia de las personas en los sistemas de salud, se presentó el proyecto "1000 genomas para Chile".
La ministra de Salud, May Chomalí, señaló en el primer encuentro Future Health Chile que "hace un par de días presentamos nuestra Agenda de Salud Digital para los próximos cuatro años y creo que vamos en la senda correcta. Estoy convencida de que cada paso que demos en materia de habilitantes estará alineado con ese objetivo: acercar cada vez más la salud a las personas y avanzar hacia una medicina más predictiva, personalizada y sostenible en el tiempo, pilares fundamentales de la salud del futuro".
La salud digital, agregó la secretaria de Estado en el evento organizado por Bupa Chile, "es una herramienta clave para ampliar el acceso a la salud".
La instancia fue liderada por el médico estadounidense graduado de Harvard y Stanford, Daniel Kraft, quien afirmó que "el futuro de la salud implica dejar atrás un sistema reactivo, donde esperamos a que aparezca una enfermedad o realizamos controles una vez al año, para avanzar hacia un modelo en el que la información fluya de manera continua a través de dispositivos portátiles, hogares conectados, datos genéticos y una IA capaz de integrar esa información".