-
Expertos advierten que Chile no cuenta con radares meteorológicos adecuados para detectar tornados
La DMC informó que desde 2010 ha documentado más de 30 eventos entre el Maule y Los Lagos, aunque atribuyó el aumento de los registros a más reportes y no a una mayor ocurrencia. Académicos llaman a adecuar la infraestructura frente a estos fenómenos.
Matías Gatica Lindsay
El 27 de julio, en medio de un sistema frontal, un tornado del tipo "Skipping", es decir uno saltarín que toca tierra, se eleva y vuelve a bajar, afectó a varias comunas de la Región del Ñuble. Este fenómeno, que alcanzó velocidades de hasta 178 km/h, generó daños en viviendas y árboles.
Pese a que fenómenos como este no son tan recurrentes como en otros países, desde la DMC dijeron a este medio que "en las últimas dos décadas hemos visto un aumento significativos en los reportes, con más de 30 eventos documentados desde 2010".
La DMC indicó que la zona más recurrente de tornados va desde El Maule a Los Lagos, con un "hotspot" o epicentro en Biobío y La Araucanía. De hecho, señaló que dentro de los eventos más recientes destaca un brote de mayo de 2019 con un tornado de categoría EF2 en Los Ángeles y en septiembre de 2025 con varios fenómenos tornádicos y trombas marinas simultáneas en Maule Biobío y Los Ríos.
Para que ocurra un tornado, la DMC dijo que debe haber un "cóctel meteorológico" propio de otoño e invierno: el ingreso de aire polar frío y seco en altura, una capa de aire más cálida y húmeda cerca de la superficie y una fuerte cizalle vertical (cambio en la dirección y velocidad del viento con la altura). Este patrón, conocido como High-Shear, Low-CAPE, es similar al que origina tornados en la costa de California (EE.UU.)
De todas formas, y según el climatólogo y docente del departamento de geofísica de la UdeC Dr. Martín Jacques Coper, la convección, que es "el ascenso de masas de aire por la disponibilidad de energía en el ambiente", en el caso de Chile "no es tan intensa como en otras partes del mundo en que se observan tornados con más frecuencia".
Aumento de reportes
La DMC dijo que la evidencia científica sugiere que el fuerte aumento de los registros de tornados se explica por "la masificación de los teléfonos inteligentes, que convierte a cada ciudadano en un potencial reportero, y a la expansión de las áreas pobladas hacia zonas rurales", lo que "permite registrar fenómenos que antes, probablemente, ocurrían sin que nadie los viera".
"Si bien no podemos descartar una señal climática de fondo, hoy la evidencia no permite afirmar que haya un aumento real en la frecuencia de tornados", aseguró.
Agregó que el organismo puede identificar -con horas de anticipación y a través de imágenes del satélite GOES-19, modelos numéricos de alta resolución e índices de diagnóstico-, las zonas donde habrá condiciones favorables para tormentas severas que pueden generar tornados.
Esto permite emitir alertas tempranas. Sin embargo, señaló que aún no tienen la capacidad de emitir alertas para una comuna con minutos de anticipación, ya que ese "nowcasting" requiere una red de radares meteorológicos que detecten la rotación dentro de las nubes antes de que el vórtice toque el suelo. Tras cada evento, la DMC realiza inspecciones en terreno para determinar la trayectoria, velocidad e intensidad del tornado según la Escala Fujita Mejorada (EF), lo que permite validar modelos y perfeccionar los sistemas de pronóstico.
La DMC dijo que en 2019 propuso modernizar el Sistema Meteorológico de Alerta Temprana (SMAT) con la instalación de ocho radares meteorológicos entre Valparaíso y Los Lagos, un sistema nacional detector de tormentas y 200 nuevas estaciones meteorológicas automáticas. El objetivo es cerrar la brecha tecnológica que dificulta el monitoreo de fenómenos de corta duración y pequeña escala, como los tornados. La red de radares permitiría mejorar el nowcastin, posibilitando el seguimiento casi en tiempo real de lluvias, nieve y granizo y la detección de condiciones favorables para tornados.
Radares especiales
El académico del Instituto de Ciencias de la Ingeniería de la U. de O'Higgins Raúl Valenzuela dijo a este medio que en Chile, la experiencia con radares meteorológicos se limita a equipos perfiladores que "miran de manera fija hacia el cielo" y solo registran la variación vertical de las tormentas cuando estas pasan sobre ellos, por lo que no permiten detectar la rotación atmosférica asociada a tornados.
Según explicó, el país necesita radares Doppler escaneadores, con antenas que giren en 360 grados, pero advirtió que "no es cualquier radar". Debido a que los tornados observados recientemente son pequeños -de alrededor de 100 por 100 metros- , los radares de vigilancia convencionales, con píxeles de 500 por 500 metros, "probablemente no los vamos a ver". Por ello, planteó que se requieren equipos de mayor resolución, con píxeles de 50 o 60 metros, ya que "el pixel de la imagen tiene que ser más pequeño que el objeto que quiere detectar". "Ni siquiera tenemos un radar", concluyó.
El académico del departamento de Geofísica de la U. de Chile y director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, Roberto Rondanelli, dijo a este medio que para sostener la memoria sobre estos fenómenos es clave entender lo que hacían los pueblos ancestrales a través de la mitología. Pero que como Chile fue colonizado, "hemos perdido conocimiento ancestral y por lo tanto, el conocimiento que hemos generado (a nivel científico) todavía es imperfecto".
Agregó que "la posibilidad de tener un tornado EF4 o EF5 está dentro de lo posible, aunque nos falta mucho por investigar".
El Dr. Jacques Coper dijo que a pesar de la ocurrencia de tornados en Chile "las viviendas y la infraestructura pública del Biobío "no están construidas con particular atención a la ocurrencia de tornados, porque no hay norma para eso" y que es "relevante" invertir en una red de radares, aunque esto "no necesariamente permita tener un pronóstico preciso de tornados", pero que "sí nos permitirá avanzar fuertemente en investigación".
Senapred recomendó que, ante un tornado, las personas permanezcan dentro de una edificación y busquen refugio en zonas interiores o en el nivel más bajo. Además, aclaró que la alerta SAE no se usa en estos casos porque "la acción frente a tornados no incluye procesos de evacuación" y al igual que los académicos planteó que Chile "requiere otro tipo de instrumental, por ejemplo, los radares" para tener avances en cuanto a las medidas de respuesta. Y añadió que el país debe fortalecer sus medidas de protección frente a los tornados.
-
Expertos advierten que Chile no cuenta con radares meteorológicos adecuados para detectar tornados
La DMC informó que desde 2010 ha documentado más de 30 eventos entre el Maule y Los Lagos, aunque atribuyó el aumento de los registros a más reportes y no a una mayor ocurrencia. Académicos llaman a adecuar la infraestructura frente a estos fenómenos.
Matías Gatica Lindsay
El 27 de julio, en medio de un sistema frontal, un tornado del tipo "Skipping", es decir uno saltarín que toca tierra, se eleva y vuelve a bajar, afectó a varias comunas de la Región del Ñuble. Este fenómeno, que alcanzó velocidades de hasta 178 km/h, generó daños en viviendas y árboles.
Pese a que fenómenos como este no son tan recurrentes como en otros países, desde la DMC dijeron a este medio que "en las últimas dos décadas hemos visto un aumento significativos en los reportes, con más de 30 eventos documentados desde 2010".
La DMC indicó que la zona más recurrente de tornados va desde El Maule a Los Lagos, con un "hotspot" o epicentro en Biobío y La Araucanía. De hecho, señaló que dentro de los eventos más recientes destaca un brote de mayo de 2019 con un tornado de categoría EF2 en Los Ángeles y en septiembre de 2025 con varios fenómenos tornádicos y trombas marinas simultáneas en Maule Biobío y Los Ríos.
Para que ocurra un tornado, la DMC dijo que debe haber un "cóctel meteorológico" propio de otoño e invierno: el ingreso de aire polar frío y seco en altura, una capa de aire más cálida y húmeda cerca de la superficie y una fuerte cizalle vertical (cambio en la dirección y velocidad del viento con la altura). Este patrón, conocido como High-Shear, Low-CAPE, es similar al que origina tornados en la costa de California (EE.UU.)
De todas formas, y según el climatólogo y docente del departamento de geofísica de la UdeC Dr. Martín Jacques Coper, la convección, que es "el ascenso de masas de aire por la disponibilidad de energía en el ambiente", en el caso de Chile "no es tan intensa como en otras partes del mundo en que se observan tornados con más frecuencia".
Aumento de reportes
La DMC dijo que la evidencia científica sugiere que el fuerte aumento de los registros de tornados se explica por "la masificación de los teléfonos inteligentes, que convierte a cada ciudadano en un potencial reportero, y a la expansión de las áreas pobladas hacia zonas rurales", lo que "permite registrar fenómenos que antes, probablemente, ocurrían sin que nadie los viera".
"Si bien no podemos descartar una señal climática de fondo, hoy la evidencia no permite afirmar que haya un aumento real en la frecuencia de tornados", aseguró.
Agregó que el organismo puede identificar -con horas de anticipación y a través de imágenes del satélite GOES-19, modelos numéricos de alta resolución e índices de diagnóstico-, las zonas donde habrá condiciones favorables para tormentas severas que pueden generar tornados.
Esto permite emitir alertas tempranas. Sin embargo, señaló que aún no tienen la capacidad de emitir alertas para una comuna con minutos de anticipación, ya que ese "nowcasting" requiere una red de radares meteorológicos que detecten la rotación dentro de las nubes antes de que el vórtice toque el suelo. Tras cada evento, la DMC realiza inspecciones en terreno para determinar la trayectoria, velocidad e intensidad del tornado según la Escala Fujita Mejorada (EF), lo que permite validar modelos y perfeccionar los sistemas de pronóstico.
La DMC dijo que en 2019 propuso modernizar el Sistema Meteorológico de Alerta Temprana (SMAT) con la instalación de ocho radares meteorológicos entre Valparaíso y Los Lagos, un sistema nacional detector de tormentas y 200 nuevas estaciones meteorológicas automáticas. El objetivo es cerrar la brecha tecnológica que dificulta el monitoreo de fenómenos de corta duración y pequeña escala, como los tornados. La red de radares permitiría mejorar el nowcastin, posibilitando el seguimiento casi en tiempo real de lluvias, nieve y granizo y la detección de condiciones favorables para tornados.
Radares especiales
El académico del Instituto de Ciencias de la Ingeniería de la U. de O'Higgins Raúl Valenzuela dijo a este medio que en Chile, la experiencia con radares meteorológicos se limita a equipos perfiladores que "miran de manera fija hacia el cielo" y solo registran la variación vertical de las tormentas cuando estas pasan sobre ellos, por lo que no permiten detectar la rotación atmosférica asociada a tornados.
Según explicó, el país necesita radares Doppler escaneadores, con antenas que giren en 360 grados, pero advirtió que "no es cualquier radar". Debido a que los tornados observados recientemente son pequeños -de alrededor de 100 por 100 metros- , los radares de vigilancia convencionales, con píxeles de 500 por 500 metros, "probablemente no los vamos a ver". Por ello, planteó que se requieren equipos de mayor resolución, con píxeles de 50 o 60 metros, ya que "el pixel de la imagen tiene que ser más pequeño que el objeto que quiere detectar". "Ni siquiera tenemos un radar", concluyó.
El académico del departamento de Geofísica de la U. de Chile y director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, Roberto Rondanelli, dijo a este medio que para sostener la memoria sobre estos fenómenos es clave entender lo que hacían los pueblos ancestrales a través de la mitología. Pero que como Chile fue colonizado, "hemos perdido conocimiento ancestral y por lo tanto, el conocimiento que hemos generado (a nivel científico) todavía es imperfecto".
Agregó que "la posibilidad de tener un tornado EF4 o EF5 está dentro de lo posible, aunque nos falta mucho por investigar".
El Dr. Jacques Coper dijo que a pesar de la ocurrencia de tornados en Chile "las viviendas y la infraestructura pública del Biobío "no están construidas con particular atención a la ocurrencia de tornados, porque no hay norma para eso" y que es "relevante" invertir en una red de radares, aunque esto "no necesariamente permita tener un pronóstico preciso de tornados", pero que "sí nos permitirá avanzar fuertemente en investigación".
Senapred recomendó que, ante un tornado, las personas permanezcan dentro de una edificación y busquen refugio en zonas interiores o en el nivel más bajo. Además, aclaró que la alerta SAE no se usa en estos casos porque "la acción frente a tornados no incluye procesos de evacuación" y al igual que los académicos planteó que Chile "requiere otro tipo de instrumental, por ejemplo, los radares" para tener avances en cuanto a las medidas de respuesta. Y añadió que el país debe fortalecer sus medidas de protección frente a los tornados.
-
Expertos advierten que Chile no cuenta con radares meteorológicos adecuados para detectar tornados
La DMC informó que desde 2010 ha documentado más de 30 eventos entre el Maule y Los Lagos, aunque atribuyó el aumento de los registros a más reportes y no a una mayor ocurrencia. Académicos llaman a adecuar la infraestructura frente a estos fenómenos.
Matías Gatica Lindsay
El 27 de julio, en medio de un sistema frontal, un tornado del tipo "Skipping", es decir uno saltarín que toca tierra, se eleva y vuelve a bajar, afectó a varias comunas de la Región del Ñuble. Este fenómeno, que alcanzó velocidades de hasta 178 km/h, generó daños en viviendas y árboles.
Pese a que fenómenos como este no son tan recurrentes como en otros países, desde la DMC dijeron a este medio que "en las últimas dos décadas hemos visto un aumento significativos en los reportes, con más de 30 eventos documentados desde 2010".
La DMC indicó que la zona más recurrente de tornados va desde El Maule a Los Lagos, con un "hotspot" o epicentro en Biobío y La Araucanía. De hecho, señaló que dentro de los eventos más recientes destaca un brote de mayo de 2019 con un tornado de categoría EF2 en Los Ángeles y en septiembre de 2025 con varios fenómenos tornádicos y trombas marinas simultáneas en Maule Biobío y Los Ríos.
Para que ocurra un tornado, la DMC dijo que debe haber un "cóctel meteorológico" propio de otoño e invierno: el ingreso de aire polar frío y seco en altura, una capa de aire más cálida y húmeda cerca de la superficie y una fuerte cizalle vertical (cambio en la dirección y velocidad del viento con la altura). Este patrón, conocido como High-Shear, Low-CAPE, es similar al que origina tornados en la costa de California (EE.UU.)
De todas formas, y según el climatólogo y docente del departamento de geofísica de la UdeC Dr. Martín Jacques Coper, la convección, que es "el ascenso de masas de aire por la disponibilidad de energía en el ambiente", en el caso de Chile "no es tan intensa como en otras partes del mundo en que se observan tornados con más frecuencia".
Aumento de reportes
La DMC dijo que la evidencia científica sugiere que el fuerte aumento de los registros de tornados se explica por "la masificación de los teléfonos inteligentes, que convierte a cada ciudadano en un potencial reportero, y a la expansión de las áreas pobladas hacia zonas rurales", lo que "permite registrar fenómenos que antes, probablemente, ocurrían sin que nadie los viera".
"Si bien no podemos descartar una señal climática de fondo, hoy la evidencia no permite afirmar que haya un aumento real en la frecuencia de tornados", aseguró.
Agregó que el organismo puede identificar -con horas de anticipación y a través de imágenes del satélite GOES-19, modelos numéricos de alta resolución e índices de diagnóstico-, las zonas donde habrá condiciones favorables para tormentas severas que pueden generar tornados.
Esto permite emitir alertas tempranas. Sin embargo, señaló que aún no tienen la capacidad de emitir alertas para una comuna con minutos de anticipación, ya que ese "nowcasting" requiere una red de radares meteorológicos que detecten la rotación dentro de las nubes antes de que el vórtice toque el suelo. Tras cada evento, la DMC realiza inspecciones en terreno para determinar la trayectoria, velocidad e intensidad del tornado según la Escala Fujita Mejorada (EF), lo que permite validar modelos y perfeccionar los sistemas de pronóstico.
La DMC dijo que en 2019 propuso modernizar el Sistema Meteorológico de Alerta Temprana (SMAT) con la instalación de ocho radares meteorológicos entre Valparaíso y Los Lagos, un sistema nacional detector de tormentas y 200 nuevas estaciones meteorológicas automáticas. El objetivo es cerrar la brecha tecnológica que dificulta el monitoreo de fenómenos de corta duración y pequeña escala, como los tornados. La red de radares permitiría mejorar el nowcastin, posibilitando el seguimiento casi en tiempo real de lluvias, nieve y granizo y la detección de condiciones favorables para tornados.
Radares especiales
El académico del Instituto de Ciencias de la Ingeniería de la U. de O'Higgins Raúl Valenzuela dijo a este medio que en Chile, la experiencia con radares meteorológicos se limita a equipos perfiladores que "miran de manera fija hacia el cielo" y solo registran la variación vertical de las tormentas cuando estas pasan sobre ellos, por lo que no permiten detectar la rotación atmosférica asociada a tornados.
Según explicó, el país necesita radares Doppler escaneadores, con antenas que giren en 360 grados, pero advirtió que "no es cualquier radar". Debido a que los tornados observados recientemente son pequeños -de alrededor de 100 por 100 metros- , los radares de vigilancia convencionales, con píxeles de 500 por 500 metros, "probablemente no los vamos a ver". Por ello, planteó que se requieren equipos de mayor resolución, con píxeles de 50 o 60 metros, ya que "el pixel de la imagen tiene que ser más pequeño que el objeto que quiere detectar". "Ni siquiera tenemos un radar", concluyó.
El académico del departamento de Geofísica de la U. de Chile y director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, Roberto Rondanelli, dijo a este medio que para sostener la memoria sobre estos fenómenos es clave entender lo que hacían los pueblos ancestrales a través de la mitología. Pero que como Chile fue colonizado, "hemos perdido conocimiento ancestral y por lo tanto, el conocimiento que hemos generado (a nivel científico) todavía es imperfecto".
Agregó que "la posibilidad de tener un tornado EF4 o EF5 está dentro de lo posible, aunque nos falta mucho por investigar".
El Dr. Jacques Coper dijo que a pesar de la ocurrencia de tornados en Chile "las viviendas y la infraestructura pública del Biobío "no están construidas con particular atención a la ocurrencia de tornados, porque no hay norma para eso" y que es "relevante" invertir en una red de radares, aunque esto "no necesariamente permita tener un pronóstico preciso de tornados", pero que "sí nos permitirá avanzar fuertemente en investigación".
Senapred recomendó que, ante un tornado, las personas permanezcan dentro de una edificación y busquen refugio en zonas interiores o en el nivel más bajo. Además, aclaró que la alerta SAE no se usa en estos casos porque "la acción frente a tornados no incluye procesos de evacuación" y al igual que los académicos planteó que Chile "requiere otro tipo de instrumental, por ejemplo, los radares" para tener avances en cuanto a las medidas de respuesta. Y añadió que el país debe fortalecer sus medidas de protección frente a los tornados.