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"Siempre hacemos música para sentirnos bien con lo que creamos, nunca para complacer a un sello"
La banda de dream pop vuelve a Santiago, a poco más de una década de su última presentación en la capital. Los compositores de '23' y 'For the Damaged Coda' se presentarán en el festival 'En Órbita' que se realizará el 24 y 25 de septiembre.
José Carrera Tobar
El festival En Órbita prepara ya su cuarta edición. El evento, que en versiones anteriores contó con la presencia de Lee Ranaldo, Cigarettes After Sex y The Ganjas, contará esta vez con la presencia de Blonde Redhead, Beach Fossils, Dry Cleaning, Dënver, Dinastía Moon, Diegors y Alejandro Paz, entre otros.
El festival se realizará el 24 y 25 de septiembre en el local Basel, en Independencia. En entrevista con este medio, Amedeo Pace, integrante de Blonde Redhead, dio más detalles sobre su vuelta a Chile para la primera jornada del evento, así como del desarrollo musical que ha tenido el conjunto de Nueva York a través de los años.
Ya han tocado en Chile anteriormente, un país con altos índices de consumo de música alternativa en la región. ¿Cómo se sienten al regresar?
Ha pasado un tiempo desde la última vez, así que no recuerdo todos los detalles, pero estoy muy emocionado de volver. Me gustaría que tuviéramos un poco más de tiempo para explorar la ciudad. Lamentablemente, creo que solo nos quedamos el día del show y nos vamos de inmediato, lo cual siempre resulta frustrante, pero me entusiasma mucho tocar allá.
Sudamérica es conocida por la energía de su público en los shows en vivo. ¿Han experimentado esa calidez en sus visitas anteriores?
Cada vez que hemos ido a Sudamérica ha sido una experiencia increíble. Recuerdo una gran presentación en Colombia y también tocamos en Ecuador. Esta vez también iremos a Brasil. El público en México también es fantástico, la gente es extremadamente afectuosa y aprecia mucho nuestra música, lo que resulta muy gratificante.
Con una trayectoria que abarca tres décadas, el sonido de la banda ha evolucionado desde el noise rock inicial hasta el dream pop de su último disco 'Sit Down for Dinner'. ¿Cómo han vivido esa transición?
En nuestro primer álbum estábamos buscando nuestro rumbo y tratando de entender qué queríamos hacer. Ya para el segundo disco, aunque seguía siendo ruidoso, comenzamos a tomar la dirección de lo que somos hoy. Ha sido un crecimiento muy gradual (...) Todavía sentimos que nos queda mucho por aprender sobre la música. A pesar de tener diez discos editados, sigo buscando hacia dónde ir. No se trata de alcanzar un sonido específico, sino de lograr una sensación de libertad y de atemporalidad en la música. Cada álbum ha sido un paso hacia el siguiente sin intención de repetirnos. Con los años pierdes la ingenuidad del principio, lo que hace que componer sea un proceso de búsqueda constante.
'Sit Down for Dinner' tuvo una excelente recepción crítica, algo poco común en bandas con tanta trayectoria. ¿Existe un secreto para mantener ese nivel de solidez creativa?
No sé si hay un secreto porque cada banda es diferente. En nuestro caso, siempre hacemos música por las razones correctas y para sentirnos bien con lo que creamos, nunca para complacer a un público específico o a un sello discográfico. Jamás hemos transado en eso. Por otra parte, nunca tuvimos un gran éxito masivo que nos obligara a repetirlo en el siguiente trabajo. Hemos hecho discos experimentales y otros más pop de forma muy libre. Además, los integrantes cambiamos con el tiempo, nuestros gustos evolucionan y eso vuelve interesante el proceso de componer juntos. Hace poco lanzamos un nuevo sencillo llamado 'Blood Spill' donde probamos cosas distintas antes de encarar un nuevo álbum.
Respecto de ese material nuevo, ¿forma parte de un próximo trabajo de estudio?
Queríamos grabar material fresco, así que entramos al estudio por cinco días y registramos tres canciones. Una de ellas es 'Blood Spill' y hay otra proyectada para salir antes de la gira que se llama 'I Want to Hear You Say'. Es un tema muy diferente donde volvimos a explorar nuestras raíces con las guitarras.
Mencionas las guitarras y ese pasado de noise rock que tenía una clara influencia de bandas como Sonic Youth. Sin embargo, casi no tocan esos temas en vivo. ¿A qué se debe?
En nuestro primer álbum y en los primeros sencillos estábamos tratando de encajar en la escena neoyorquina porque vivíamos allá. Poco después empezamos a construir nuestra propia voz. Esos discos son muy crudos. A veces tocamos material de 'La Mia Vita Violenta' y es divertido, aunque a la vez complejo porque nuestras voces han cambiado y algunas canciones nos quedan muy altas o suenan muy despojadas. Para esta gira estamos ensayando la posibilidad de reincorporar algunos temas antiguos de álbumes como 'In Expression' o 'Fake Can Be Just as Good'.
Muy pocas bandas logran mantenerse unidas durante décadas con la misma formación. ¿Cuál es la clave para conservar esa química interna después de tanto tiempo?
Es algo en lo que no suelo pensar seguido, pero creo que va más allá de lo musical. Obviamente Simone, Kazu y yo somos como una familia. Simone es mi hermano gemelo y Kazu es como nuestra hermana. Pero la clave principal es que ninguno de los tres es de los que se rinden fácilmente. Siempre intentamos arreglar las cosas cuando surgen problemas y nos esforzamos por hacer que la relación funcione. Es como esas parejas que discuten, pero siguen trabajando en la relación porque saben que vale la pena y que hay un aprendizaje en el proceso. Esa disposición a no bajar los brazos nos ha mantenido unidos todo este tiempo.
"Los integrantes cambiamos, nuestros gustos evolucionan y eso vuelve interesante el componer.
amedeo pace, músico de blonde redhead"
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"Siempre hacemos música para sentirnos bien con lo que creamos, nunca para complacer a un sello"
La banda de dream pop vuelve a Santiago, a poco más de una década de su última presentación en la capital. Los compositores de '23' y 'For the Damaged Coda' se presentarán en el festival 'En Órbita' que se realizará el 24 y 25 de septiembre.
José Carrera Tobar
El festival En Órbita prepara ya su cuarta edición. El evento, que en versiones anteriores contó con la presencia de Lee Ranaldo, Cigarettes After Sex y The Ganjas, contará esta vez con la presencia de Blonde Redhead, Beach Fossils, Dry Cleaning, Dënver, Dinastía Moon, Diegors y Alejandro Paz, entre otros.
El festival se realizará el 24 y 25 de septiembre en el local Basel, en Independencia. En entrevista con este medio, Amedeo Pace, integrante de Blonde Redhead, dio más detalles sobre su vuelta a Chile para la primera jornada del evento, así como del desarrollo musical que ha tenido el conjunto de Nueva York a través de los años.
Ya han tocado en Chile anteriormente, un país con altos índices de consumo de música alternativa en la región. ¿Cómo se sienten al regresar?
Ha pasado un tiempo desde la última vez, así que no recuerdo todos los detalles, pero estoy muy emocionado de volver. Me gustaría que tuviéramos un poco más de tiempo para explorar la ciudad. Lamentablemente, creo que solo nos quedamos el día del show y nos vamos de inmediato, lo cual siempre resulta frustrante, pero me entusiasma mucho tocar allá.
Sudamérica es conocida por la energía de su público en los shows en vivo. ¿Han experimentado esa calidez en sus visitas anteriores?
Cada vez que hemos ido a Sudamérica ha sido una experiencia increíble. Recuerdo una gran presentación en Colombia y también tocamos en Ecuador. Esta vez también iremos a Brasil. El público en México también es fantástico, la gente es extremadamente afectuosa y aprecia mucho nuestra música, lo que resulta muy gratificante.
Con una trayectoria que abarca tres décadas, el sonido de la banda ha evolucionado desde el noise rock inicial hasta el dream pop de su último disco 'Sit Down for Dinner'. ¿Cómo han vivido esa transición?
En nuestro primer álbum estábamos buscando nuestro rumbo y tratando de entender qué queríamos hacer. Ya para el segundo disco, aunque seguía siendo ruidoso, comenzamos a tomar la dirección de lo que somos hoy. Ha sido un crecimiento muy gradual (...) Todavía sentimos que nos queda mucho por aprender sobre la música. A pesar de tener diez discos editados, sigo buscando hacia dónde ir. No se trata de alcanzar un sonido específico, sino de lograr una sensación de libertad y de atemporalidad en la música. Cada álbum ha sido un paso hacia el siguiente sin intención de repetirnos. Con los años pierdes la ingenuidad del principio, lo que hace que componer sea un proceso de búsqueda constante.
'Sit Down for Dinner' tuvo una excelente recepción crítica, algo poco común en bandas con tanta trayectoria. ¿Existe un secreto para mantener ese nivel de solidez creativa?
No sé si hay un secreto porque cada banda es diferente. En nuestro caso, siempre hacemos música por las razones correctas y para sentirnos bien con lo que creamos, nunca para complacer a un público específico o a un sello discográfico. Jamás hemos transado en eso. Por otra parte, nunca tuvimos un gran éxito masivo que nos obligara a repetirlo en el siguiente trabajo. Hemos hecho discos experimentales y otros más pop de forma muy libre. Además, los integrantes cambiamos con el tiempo, nuestros gustos evolucionan y eso vuelve interesante el proceso de componer juntos. Hace poco lanzamos un nuevo sencillo llamado 'Blood Spill' donde probamos cosas distintas antes de encarar un nuevo álbum.
Respecto de ese material nuevo, ¿forma parte de un próximo trabajo de estudio?
Queríamos grabar material fresco, así que entramos al estudio por cinco días y registramos tres canciones. Una de ellas es 'Blood Spill' y hay otra proyectada para salir antes de la gira que se llama 'I Want to Hear You Say'. Es un tema muy diferente donde volvimos a explorar nuestras raíces con las guitarras.
Mencionas las guitarras y ese pasado de noise rock que tenía una clara influencia de bandas como Sonic Youth. Sin embargo, casi no tocan esos temas en vivo. ¿A qué se debe?
En nuestro primer álbum y en los primeros sencillos estábamos tratando de encajar en la escena neoyorquina porque vivíamos allá. Poco después empezamos a construir nuestra propia voz. Esos discos son muy crudos. A veces tocamos material de 'La Mia Vita Violenta' y es divertido, aunque a la vez complejo porque nuestras voces han cambiado y algunas canciones nos quedan muy altas o suenan muy despojadas. Para esta gira estamos ensayando la posibilidad de reincorporar algunos temas antiguos de álbumes como 'In Expression' o 'Fake Can Be Just as Good'.
Muy pocas bandas logran mantenerse unidas durante décadas con la misma formación. ¿Cuál es la clave para conservar esa química interna después de tanto tiempo?
Es algo en lo que no suelo pensar seguido, pero creo que va más allá de lo musical. Obviamente Simone, Kazu y yo somos como una familia. Simone es mi hermano gemelo y Kazu es como nuestra hermana. Pero la clave principal es que ninguno de los tres es de los que se rinden fácilmente. Siempre intentamos arreglar las cosas cuando surgen problemas y nos esforzamos por hacer que la relación funcione. Es como esas parejas que discuten, pero siguen trabajando en la relación porque saben que vale la pena y que hay un aprendizaje en el proceso. Esa disposición a no bajar los brazos nos ha mantenido unidos todo este tiempo.
"Los integrantes cambiamos, nuestros gustos evolucionan y eso vuelve interesante el componer.
amedeo pace, músico de blonde redhead"
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"Siempre hacemos música para sentirnos bien con lo que creamos, nunca para complacer a un sello"
La banda de dream pop vuelve a Santiago, a poco más de una década de su última presentación en la capital. Los compositores de '23' y 'For the Damaged Coda' se presentarán en el festival 'En Órbita' que se realizará el 24 y 25 de septiembre.
José Carrera Tobar
El festival En Órbita prepara ya su cuarta edición. El evento, que en versiones anteriores contó con la presencia de Lee Ranaldo, Cigarettes After Sex y The Ganjas, contará esta vez con la presencia de Blonde Redhead, Beach Fossils, Dry Cleaning, Dënver, Dinastía Moon, Diegors y Alejandro Paz, entre otros.
El festival se realizará el 24 y 25 de septiembre en el local Basel, en Independencia. En entrevista con este medio, Amedeo Pace, integrante de Blonde Redhead, dio más detalles sobre su vuelta a Chile para la primera jornada del evento, así como del desarrollo musical que ha tenido el conjunto de Nueva York a través de los años.
Ya han tocado en Chile anteriormente, un país con altos índices de consumo de música alternativa en la región. ¿Cómo se sienten al regresar?
Ha pasado un tiempo desde la última vez, así que no recuerdo todos los detalles, pero estoy muy emocionado de volver. Me gustaría que tuviéramos un poco más de tiempo para explorar la ciudad. Lamentablemente, creo que solo nos quedamos el día del show y nos vamos de inmediato, lo cual siempre resulta frustrante, pero me entusiasma mucho tocar allá.
Sudamérica es conocida por la energía de su público en los shows en vivo. ¿Han experimentado esa calidez en sus visitas anteriores?
Cada vez que hemos ido a Sudamérica ha sido una experiencia increíble. Recuerdo una gran presentación en Colombia y también tocamos en Ecuador. Esta vez también iremos a Brasil. El público en México también es fantástico, la gente es extremadamente afectuosa y aprecia mucho nuestra música, lo que resulta muy gratificante.
Con una trayectoria que abarca tres décadas, el sonido de la banda ha evolucionado desde el noise rock inicial hasta el dream pop de su último disco 'Sit Down for Dinner'. ¿Cómo han vivido esa transición?
En nuestro primer álbum estábamos buscando nuestro rumbo y tratando de entender qué queríamos hacer. Ya para el segundo disco, aunque seguía siendo ruidoso, comenzamos a tomar la dirección de lo que somos hoy. Ha sido un crecimiento muy gradual (...) Todavía sentimos que nos queda mucho por aprender sobre la música. A pesar de tener diez discos editados, sigo buscando hacia dónde ir. No se trata de alcanzar un sonido específico, sino de lograr una sensación de libertad y de atemporalidad en la música. Cada álbum ha sido un paso hacia el siguiente sin intención de repetirnos. Con los años pierdes la ingenuidad del principio, lo que hace que componer sea un proceso de búsqueda constante.
'Sit Down for Dinner' tuvo una excelente recepción crítica, algo poco común en bandas con tanta trayectoria. ¿Existe un secreto para mantener ese nivel de solidez creativa?
No sé si hay un secreto porque cada banda es diferente. En nuestro caso, siempre hacemos música por las razones correctas y para sentirnos bien con lo que creamos, nunca para complacer a un público específico o a un sello discográfico. Jamás hemos transado en eso. Por otra parte, nunca tuvimos un gran éxito masivo que nos obligara a repetirlo en el siguiente trabajo. Hemos hecho discos experimentales y otros más pop de forma muy libre. Además, los integrantes cambiamos con el tiempo, nuestros gustos evolucionan y eso vuelve interesante el proceso de componer juntos. Hace poco lanzamos un nuevo sencillo llamado 'Blood Spill' donde probamos cosas distintas antes de encarar un nuevo álbum.
Respecto de ese material nuevo, ¿forma parte de un próximo trabajo de estudio?
Queríamos grabar material fresco, así que entramos al estudio por cinco días y registramos tres canciones. Una de ellas es 'Blood Spill' y hay otra proyectada para salir antes de la gira que se llama 'I Want to Hear You Say'. Es un tema muy diferente donde volvimos a explorar nuestras raíces con las guitarras.
Mencionas las guitarras y ese pasado de noise rock que tenía una clara influencia de bandas como Sonic Youth. Sin embargo, casi no tocan esos temas en vivo. ¿A qué se debe?
En nuestro primer álbum y en los primeros sencillos estábamos tratando de encajar en la escena neoyorquina porque vivíamos allá. Poco después empezamos a construir nuestra propia voz. Esos discos son muy crudos. A veces tocamos material de 'La Mia Vita Violenta' y es divertido, aunque a la vez complejo porque nuestras voces han cambiado y algunas canciones nos quedan muy altas o suenan muy despojadas. Para esta gira estamos ensayando la posibilidad de reincorporar algunos temas antiguos de álbumes como 'In Expression' o 'Fake Can Be Just as Good'.
Muy pocas bandas logran mantenerse unidas durante décadas con la misma formación. ¿Cuál es la clave para conservar esa química interna después de tanto tiempo?
Es algo en lo que no suelo pensar seguido, pero creo que va más allá de lo musical. Obviamente Simone, Kazu y yo somos como una familia. Simone es mi hermano gemelo y Kazu es como nuestra hermana. Pero la clave principal es que ninguno de los tres es de los que se rinden fácilmente. Siempre intentamos arreglar las cosas cuando surgen problemas y nos esforzamos por hacer que la relación funcione. Es como esas parejas que discuten, pero siguen trabajando en la relación porque saben que vale la pena y que hay un aprendizaje en el proceso. Esa disposición a no bajar los brazos nos ha mantenido unidos todo este tiempo.
"Los integrantes cambiamos, nuestros gustos evolucionan y eso vuelve interesante el componer.
amedeo pace, músico de blonde redhead"