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"Si algún día hay un chileno viviendo en Marte o en la Luna, vamos a buscar la manera de ir a grabar"
Hoy a las 22:30 horas se estrena la octava temporada en Canal 13, aunque el conductor del espacio asegura que todavía quedan muchas historias por conocer. "Mientras haya un chileno dispuesto a abrirnos la puerta, nosotros vamos a tratar de llegar", dice.
Javiera Palta Olmos
Pese a que Marcelo Kiwi pasa más tiempo viajando que estando en casa, asegura que todavía queda mucho mundo por conocer. Y es esa curiosidad por aprender de distintas realidades lo que lo ha impulsado a seguir con 'Siempre hay un chileno', programa de viajes donde recorre el planeta en busca de compatriotas que hicieron su vida en el extranjero.
El espacio se ha ganado el corazón de su público y se transformó en un atractivo de los programas culturales. Quizá es por eso que su octava temporada debuta en un horario nuevo, dejando su acostumbrado espacio los sábados en la noche para estrenarse hoy a las 22:30 horas.
"Nosotros hacemos este programa desde el cariño y desde el amor por lo que nos gusta hacer", asegura el cineasta en conversación con este medio. "Sabemos que los miércoles vamos a competir con verdaderos monstruos del rating y nosotros somos un programa de bajo presupuesto, con un equipo chico, pero muy aperrado", reconoce.
Es por eso que recuerda los inicios del programa: "El piloto lo hice aprovechando un viaje, grabando con amigas y amigos que estaban viviendo afuera. Con los años el proceso se ha ido perfeccionando y profesionalizando bastante, pero siempre hemos querido mantener la misma filosofía: hacer un programa simple y cercano, donde todas las personas que estamos grabando cabemos en un taxi", comenta.
"El piloto lo grabé prácticamente solo y esta temporada también la he grabado, en su gran mayoría, solo", dice.
Los destinos no han sido pocos, ya que el animador viajó por Colombia, Costa Rica, Australia, Singapur o Italia, países que no han dejado de asombrarlo.
"Estuve en Perth, Australia, una de las ciudades más aisladas del mundo, y me sorprendió encontrarme con una comunidad chilena muy grande y muy emocionada de que fuéramos a grabar allá", comenta entonces.
"Creo que una de las cosas que más me sigue sorprendiendo es encontrar comunidades chilenas en lugares donde uno no espera", confiesa. "Allá hicimos una función de stand-up con uno de los chicos que aparece y llegaron más de 200 personas. Fue un momento súper emocionante y especial. Estás literalmente al otro lado del mundo, en una de las ciudades más aisladas, y de pronto tienes a cientos de chilenos reunidos, emocionados y con ganas de sentirse un poco más cerca de Chile", recuerda.
"También me sorprendió mucho Singapur", añade. "Grabamos el primer y único restaurante chileno con estrella Michelin. Fue muy raro y bonito ver gente de distintas partes del mundo llegando a probar gastronomía chilena. Incluso nos contaban que había personas que reservaban pensando que el restaurante estaba en Chile y recién después se daban cuenta de que estaba en Singapur", menciona.
"Ver la gastronomía chilena llegando a ese nivel y despertando interés en gente de distintas partes del mundo es algo que uno quizás no se imagina antes de estar ahí. Y eso pasa mucho esta temporada: llegamos pensando que vamos a conocer un lugar y terminamos descubriendo historias que son mucho más potentes", adelanta.
"Al final son historias de vida, de gente muy aperrada, sacrificada y generosa, que nos abre las puertas de su casa y de lo que está haciendo. Hay varias historias que estoy seguro de que van a emocionar y motivar a la audiencia tanto como me emocionaron a mí", dice.
chilenos en el mundo
"La verdad es que nunca me imaginé llegar hasta aquí", reconoce el creador del espacio que suma 93 capítulos, 72 países y más de 300 chilenos mostrando su vida en el extranjero.
"Cuando partí haciendo 'Siempre Hay un Chileno' era un sueño que tenía. Yo venía haciendo mis contenidos en Chile, documentales y programas para 13C, y esto iba a ser como un paréntesis dentro de esos proyectos, que me permitía juntar dos grandes pasiones: viajar y hacer contenido", reconoce.
"Pensé que iba a ser una temporada y que después iba a volver a los proyectos que estaba haciendo. Pero cuando terminó esa primera temporada me di cuenta de que el programa había tenido un impacto (...) mucha gente nos escribía para que fuéramos a grabar a familiares o amigos que vivían fuera de Chile, y se empezó a generar toda una comunidad alrededor del programa. Desde ahí fue creciendo hasta llegar a lo que es hoy", comenta.
"Este es un programa simple, cercano y muy genuino. Yo realmente me junto en la mañana con los participantes, pasamos todo el día juntos, conversamos de cosas muy personales y muchas veces terminamos haciéndonos amigos. Se genera un lazo que va mucho más allá de lo que aparece en televisión y creo que eso la gente lo siente. Lo que se ve es lo que realmente pasa cuando dos personas que no se conocen pasan un día entero juntas y terminan generando una relación", describe.
Aun así, a casi 10 años del estreno de su primera temporada, Marcelo Kiwi afirma que "queda muchísimo por conocer".
"Eso es algo bonito de este programa: mientras más viajamos, más nos damos cuenta de todo lo que todavía falta por descubrir. Me encantaría volver a India, porque es un país inmenso y siento que apenas alcanzamos a mostrar una parte muy pequeña. Lo mismo con Japón, donde hay muchísimos lugares e historias que todavía podríamos conocer. También me encantaría volver a Nueva Zelanda, la tierra de los kiwis, obviamente", tantea.
En eso, menciona que "muchas veces los próximos destinos no los elegimos solamente por el lugar, sino por las personas que aparecen detrás de ese lugar".
"Esa es probablemente una de las cosas más bonitas después de tantos años: saber que todavía quedan miles de historias por contar y rincones del mundo por conocer. Así que mientras haya un chileno dispuesto a abrirnos la puerta, nosotros vamos a tratar de llegar. Y bueno, si algún día nos avisan que hay un chileno viviendo en Marte o en la Luna, vamos a tener que buscar la manera de ir a grabarlo también", cierra.
"Muchas veces los próximos destinos no los elegimos solamente por el lugar, sino por las personas que aparecen detrás.
marcelo kiwi, documentalista"