• En Chile cada año 80 mil niños sufren quemaduras, la mayoría a causa de hervidores y tazas calientes

    La mitad de las víctimas tienen entre 1 y 4 años y las manos, brazos y piernas son las zonas más afectadas, según Coaniquem.

    Matías Gatica Lindsay

    La Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem) realizó una estimación de que en Chile se producen alrededor de 80 mil quemaduras infantiles al año, de las que cerca del 50% de los casos afectan a menores de entre uno y cuatro años.

    Según informó la entidad, sus registros clínicos dan cuenta de la atención de alrededor de unos 8.000 niños al año en sus centros de rehabilitación de Antofagasta, Santiago, Concepción y Puerto Montt. De ellos, 2.300 son ingresos por quemaduras agudas. Sin embargo, esa es sólo una fracción del total de las quemaduras ocurridas en el país, ya que hay muchas, aseguran, que no llegan a sistemas formales de registro.

    Debido a esta brecha de información que existe sobre la cantidad de niños quemados, ya que las quemaduras no son de notificación obligatoria en Chile, por lo que sólo los casos hospitalizados quedan registrados de manera sistemática, Coaniquem comenzó a centralizar datos clínicos en la plataforma RELAQ, desarrollada por el Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITiSB) de la UNAB.

    Esta opera actualmente en 10 centros especializados en Chile, Argentina, Perú, Guatemala, El Salvador y Costa Rica gracias a un fondo concursable de US$260 mil obtenido por Coaniquem y con financiamiento de la Fundación David and Lucile Packard.

    Con esta aplicación -que registra más de 70 variables clínicas, sociales y geográficas sobre quemaduras- se busca generar evidencia comparable que permita dimensionar el problema y apoyar el diseño de políticas públicas y estrategias de prevención más efectivas contra las quemaduras; y también consolidar un registro estandarizado, que no solo enumere atenciones, sino también otras variables críticas: cómo ocurren, cómo se tratan y cómo evolucionan los pacientes de quemaduras.

    "Las soluciones de salud digital permiten transformar datos clínicos dispersos en información útil para la toma de decisiones", destacó la directora del ITiSB, doctora Carla Taramasco.

    El proceso también fue apoyado por la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, que financió la capacitación de cerca de 30 profesionales de los países participantes y las misiones técnicas de supervisión en los seis países donde hoy opera el sistema. Para este año se incorporarán otros diez establecimientos y tres países: Bolivia, Colombia y Panamá.

    Manos y extremidades

    Según reveló Coaniquem, los niños de entre uno y cuatro años son los más afectados por las quemaduras, lo que según el director del área académica de la corporación, Orlando Flores, es preocupante, ya que "son pacientes que tienen mucho crecimiento por delante, y cuando una cicatriz profunda no crece al mismo ritmo que el cuerpo, se generan retracciones que obligan a nuevas cirugías y rehabilitación". Agregó que en casos más complejos, las repercusiones demandan procesos de rehabilitación que pueden extenderse hasta por 10 años o incluso más tiempo.

    La corporación precisó que las manos son la zona del cuerpo más afectadas, concentrando el 37% de todas las quemaduras infantiles; seguidas por las extremidades inferiores (26%) y las extremidades superiores (25%).

    En Chile, la principal fuente de quemaduras infantiles son los líquidos calientes: hervidores volcados, ollas al borde de la cocina o tazas con bebidas calientes. Este fenómeno se observa con mayor fuerza en zonas urbanas y del norte.

    En segundo lugar, aparecen las quemaduras por contacto con superficies calientes, como cocinas, estufas y hornos. Estas lesiones adquieren mayor relevancia en el sur, donde el uso de cocinas y calefacción a leña es más frecuente, especialmente en invierno. Los incidentes por fuego directo, brasas o llamas son menos comunes, pero suelen ser más extensas y graves. En estos casos aumenta la probabilidad de hospitalización, cirugías y secuelas permanentes.

  • Cinco de 10 trabajadores temen no encontrar empleo estable

    Un 24% de los empleados cree que puede ser descartado de procesos por su edad.

    Una encuesta aplicada por Adecco Chile a más de 2.300 trabajadores en todo el país arrojó que un 53% de las personas dice que que su principal temor para este año es no encontrar un empleo estable; mientras que un 24% dijo que su mayor miedo es ser descartado de procesos laborales por su edad.

    En un contexto en que la tasa de desocupación alcanzó un 8,4% en el trimestre móvil septiembre-noviembre, la consultora reveló además que un 12% de los encuestados manifestó su preocupación ante la posibilidad de que los sueldos no mejoren en 2026; mientras que un 11% teme quedar obsoleto por falta de habilidades, debido a la transformación digital, la automatización y los cambios en los perfiles que buscan las empresas.

    "El aumento del desempleo y la menor creación de puestos de trabajo están teniendo un impacto directo en la percepción de estabilidad laboral. Hoy los trabajadores no solo evalúan si tienen empleo, sino qué tan sostenible es. En un mercado más estrecho y con procesos de contratación más selectivos, la incertidumbre se traslada rápidamente a las expectativas de mediano plazo", señaló el experto de Adecco, Cristián Fleiderman.

    "Hoy el mercado exige actualización permanente de habilidades", afirmó, agregando que "cuando los ingresos no muestran señales claras de mejora, se produce desmotivación y una mayor sensación de vulnerabilidad laboral", por lo que "el desafío para 2026 no será solo generar empleo, sino asegurar empleabilidad sostenible" para jóvenes y mayores.

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