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Elaboran el primer mapa de los receptores olfativos de la nariz
Era una zona "súper misteriosa", dijeron científicos de Harvard, pese a los extensos estudios sobre los otros sentidos.
Agencia EFE
Un equipo científico creó el primer mapa detallado de cómo se organizan los más de mil tipos de receptores olfativos de la nariz, una información esencial para desarrollar mejores terapias para la pérdida del olfato.Los detalles del mapa, que revela que las neuronas que expresan estos receptores olfativos están altamente organizadas en bandas estrechas horizontales según el tipo de receptor, fueron publicados en la revista Cell.
El grupo descubrió que el mapa de receptores en la nariz coincide con los mapas de olor en el bulbo olfativo del cerebro, lo que proporciona nuevas pistas sobre cómo se mueve la información en la parte superior del cuerpo.
El olfato capta datos esenciales sobre el entorno, alertando sobre potenciales peligros, mejora el sentido del gusto, además de evocar emociones y recuerdos, pero, desde una perspectiva científica, este sentido resulta "súper misterioso", dijo Sandeep Robert Datta, académico de Medicina en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, y autor principal del estudio.
Este trabajo, por fin, "aporta orden a un sistema que anteriormente se pensaba que carecía de él, lo que cambia conceptualmente la forma en que pensamos que funciona", y "no se puede arreglar el olfato sin entender cómo funciona a un nivel básico", advirtió Datta.
Una excepción
Hace tiempo mapas que describen cómo se organizan los receptores del ojo, el oído y la piel para capturar e interpretar el entorno, y cómo estos se corresponden con zonas del interior del cerebro.
"El olfato ha sido la única excepción", destacó el profesor de neurobiología, era el único que no tenía un mapa, principalmente porque es más complicado que los demás sentidos, agregó.
Los ratones comparten más del 95% de los genes con el humano y, por ejemplo, tienen unos 20 millones de neuronas olfativas que expresan más de mil tipos de receptores de olor, en comparación con sólo tres tipos principales de receptores visuales para la visión en color. Cada tipo de receptor de olor detecta un subconjunto único de moléculas.
Con el objetivo de construir un mapa del olfato, mediante técnicas de secuenciación de células, los investigadores examinaron más de 5 millones de neuronas de más de 300 ratones y determinaron qué receptores de olor expresaban las neuronas de la nariz, y su ubicación exacta. "Este es ahora, posiblemente, el tejido neuronal más secuenciado de la historia, pero necesitábamos esa escala de datos para comprender el sistema", explicó Datta.
Así, descubrieron que las neuronas se organizan en franjas horizontales estrechas y superpuestas desde la parte superior de la nariz hasta la inferior, según el tipo de receptor de olor que expresan.
Este mapa de receptores altamente organizado fue consistente en todos los ratones y reflejó la distribución de los mapas de olor en el cerebro, tal como los investigadores han observado en la visión, el oído y el tacto.
Luego descubrieron que un gradiente de ácido retinoico en la nariz guia a cada neurona para expresar el tipo correcto de receptor de olor en función de su ubicación. Añadir o eliminar este ácido provocaba que el mapa se desplazara hacia arriba o hacia abajo.
"(Este trabajo) aporta orden a un sistema que anteriormente se pensaba que carecía de él.
sandeep robert datta, bioquímico"
20 millones de neuronas olfativas tiene un ratón, animal que comparte el 95% del ADN humano.
más de 1.000 tipos de receptores de olor tienen los ratones y sólo tres de información visual.
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Elaboran el primer mapa de los receptores olfativos de la nariz
Era una zona "súper misteriosa", dijeron científicos de Harvard, pese a los extensos estudios sobre los otros sentidos.
Agencia EFE
Un equipo científico creó el primer mapa detallado de cómo se organizan los más de mil tipos de receptores olfativos de la nariz, una información esencial para desarrollar mejores terapias para la pérdida del olfato.Los detalles del mapa, que revela que las neuronas que expresan estos receptores olfativos están altamente organizadas en bandas estrechas horizontales según el tipo de receptor, fueron publicados en la revista Cell.
El grupo descubrió que el mapa de receptores en la nariz coincide con los mapas de olor en el bulbo olfativo del cerebro, lo que proporciona nuevas pistas sobre cómo se mueve la información en la parte superior del cuerpo.
El olfato capta datos esenciales sobre el entorno, alertando sobre potenciales peligros, mejora el sentido del gusto, además de evocar emociones y recuerdos, pero, desde una perspectiva científica, este sentido resulta "súper misterioso", dijo Sandeep Robert Datta, académico de Medicina en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, y autor principal del estudio.
Este trabajo, por fin, "aporta orden a un sistema que anteriormente se pensaba que carecía de él, lo que cambia conceptualmente la forma en que pensamos que funciona", y "no se puede arreglar el olfato sin entender cómo funciona a un nivel básico", advirtió Datta.
Una excepción
Hace tiempo mapas que describen cómo se organizan los receptores del ojo, el oído y la piel para capturar e interpretar el entorno, y cómo estos se corresponden con zonas del interior del cerebro.
"El olfato ha sido la única excepción", destacó el profesor de neurobiología, era el único que no tenía un mapa, principalmente porque es más complicado que los demás sentidos, agregó.
Los ratones comparten más del 95% de los genes con el humano y, por ejemplo, tienen unos 20 millones de neuronas olfativas que expresan más de mil tipos de receptores de olor, en comparación con sólo tres tipos principales de receptores visuales para la visión en color. Cada tipo de receptor de olor detecta un subconjunto único de moléculas.
Con el objetivo de construir un mapa del olfato, mediante técnicas de secuenciación de células, los investigadores examinaron más de 5 millones de neuronas de más de 300 ratones y determinaron qué receptores de olor expresaban las neuronas de la nariz, y su ubicación exacta. "Este es ahora, posiblemente, el tejido neuronal más secuenciado de la historia, pero necesitábamos esa escala de datos para comprender el sistema", explicó Datta.
Así, descubrieron que las neuronas se organizan en franjas horizontales estrechas y superpuestas desde la parte superior de la nariz hasta la inferior, según el tipo de receptor de olor que expresan.
Este mapa de receptores altamente organizado fue consistente en todos los ratones y reflejó la distribución de los mapas de olor en el cerebro, tal como los investigadores han observado en la visión, el oído y el tacto.
Luego descubrieron que un gradiente de ácido retinoico en la nariz guia a cada neurona para expresar el tipo correcto de receptor de olor en función de su ubicación. Añadir o eliminar este ácido provocaba que el mapa se desplazara hacia arriba o hacia abajo.
"(Este trabajo) aporta orden a un sistema que anteriormente se pensaba que carecía de él.
sandeep robert datta, bioquímico"
20 millones de neuronas olfativas tiene un ratón, animal que comparte el 95% del ADN humano.
más de 1.000 tipos de receptores de olor tienen los ratones y sólo tres de información visual.
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Elaboran el primer mapa de los receptores olfativos de la nariz
Era una zona "súper misteriosa", dijeron científicos de Harvard, pese a los extensos estudios sobre los otros sentidos.
Agencia EFE
Un equipo científico creó el primer mapa detallado de cómo se organizan los más de mil tipos de receptores olfativos de la nariz, una información esencial para desarrollar mejores terapias para la pérdida del olfato.Los detalles del mapa, que revela que las neuronas que expresan estos receptores olfativos están altamente organizadas en bandas estrechas horizontales según el tipo de receptor, fueron publicados en la revista Cell.
El grupo descubrió que el mapa de receptores en la nariz coincide con los mapas de olor en el bulbo olfativo del cerebro, lo que proporciona nuevas pistas sobre cómo se mueve la información en la parte superior del cuerpo.
El olfato capta datos esenciales sobre el entorno, alertando sobre potenciales peligros, mejora el sentido del gusto, además de evocar emociones y recuerdos, pero, desde una perspectiva científica, este sentido resulta "súper misterioso", dijo Sandeep Robert Datta, académico de Medicina en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, y autor principal del estudio.
Este trabajo, por fin, "aporta orden a un sistema que anteriormente se pensaba que carecía de él, lo que cambia conceptualmente la forma en que pensamos que funciona", y "no se puede arreglar el olfato sin entender cómo funciona a un nivel básico", advirtió Datta.
Una excepción
Hace tiempo mapas que describen cómo se organizan los receptores del ojo, el oído y la piel para capturar e interpretar el entorno, y cómo estos se corresponden con zonas del interior del cerebro.
"El olfato ha sido la única excepción", destacó el profesor de neurobiología, era el único que no tenía un mapa, principalmente porque es más complicado que los demás sentidos, agregó.
Los ratones comparten más del 95% de los genes con el humano y, por ejemplo, tienen unos 20 millones de neuronas olfativas que expresan más de mil tipos de receptores de olor, en comparación con sólo tres tipos principales de receptores visuales para la visión en color. Cada tipo de receptor de olor detecta un subconjunto único de moléculas.
Con el objetivo de construir un mapa del olfato, mediante técnicas de secuenciación de células, los investigadores examinaron más de 5 millones de neuronas de más de 300 ratones y determinaron qué receptores de olor expresaban las neuronas de la nariz, y su ubicación exacta. "Este es ahora, posiblemente, el tejido neuronal más secuenciado de la historia, pero necesitábamos esa escala de datos para comprender el sistema", explicó Datta.
Así, descubrieron que las neuronas se organizan en franjas horizontales estrechas y superpuestas desde la parte superior de la nariz hasta la inferior, según el tipo de receptor de olor que expresan.
Este mapa de receptores altamente organizado fue consistente en todos los ratones y reflejó la distribución de los mapas de olor en el cerebro, tal como los investigadores han observado en la visión, el oído y el tacto.
Luego descubrieron que un gradiente de ácido retinoico en la nariz guia a cada neurona para expresar el tipo correcto de receptor de olor en función de su ubicación. Añadir o eliminar este ácido provocaba que el mapa se desplazara hacia arriba o hacia abajo.
"(Este trabajo) aporta orden a un sistema que anteriormente se pensaba que carecía de él.
sandeep robert datta, bioquímico"
20 millones de neuronas olfativas tiene un ratón, animal que comparte el 95% del ADN humano.
más de 1.000 tipos de receptores de olor tienen los ratones y sólo tres de información visual.
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Google cederá su IA al Pentágono pese a la protesta de cientos de empleados
Defensa de EE.UU. podrá usar el sistema, aunque no para vigilancia masiva nacional.
La tecnológica Google acordó permitir que el Pentágono utilice sus herramientas de inteligencia artificial (IA), una decisión que se conoció después de que 600 de sus empleados exigieron a la directiva vetar este tipo de acuerdos militares.
Según The Wall Street Journal, la empresa visó al Departamento de Defensa de Estados Unidos para operar con su tecnología en secreto, aunque incluyó cláusulas contractuales especificando que su IA no está destinada a la vigilancia masiva nacional, ni al desarrollo de armas totalmente autónomas.
El 27 de abril, 600 trabajadores firmaron y enviaron una misiva al director ejecutivo de la compañía, Sundar Pichai, para detener cualquier colaboración clasificada con el Ejército.
"Queremos que la IA beneficie a la humanidad, no que se utilice de forma inhumana o extremadamente dañina", señalaron los empleados en la carta, a la que accedió The Washington Post, propiedad de Amazon.
A principios de año, el Pentágono rompió lazos con Anthropic, después que la compañía intentara añadir una cláusula para evitar que su tecnología se usara en vigilancia masiva o armas letales autónomas.
No obstante, tras la noticia, OpenAI (empresa que creó ChatGPT) firmó un acuerdo con el Pentágono. Los modelos de Anthropic han sido utilizados durante la guerra de Irán y en la captura del líder venezolano Nicolás Maduro.
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Google cederá su IA al Pentágono pese a la protesta de cientos de empleados
Defensa de EE.UU. podrá usar el sistema, aunque no para vigilancia masiva nacional.
La tecnológica Google acordó permitir que el Pentágono utilice sus herramientas de inteligencia artificial (IA), una decisión que se conoció después de que 600 de sus empleados exigieron a la directiva vetar este tipo de acuerdos militares.
Según The Wall Street Journal, la empresa visó al Departamento de Defensa de Estados Unidos para operar con su tecnología en secreto, aunque incluyó cláusulas contractuales especificando que su IA no está destinada a la vigilancia masiva nacional, ni al desarrollo de armas totalmente autónomas.
El 27 de abril, 600 trabajadores firmaron y enviaron una misiva al director ejecutivo de la compañía, Sundar Pichai, para detener cualquier colaboración clasificada con el Ejército.
"Queremos que la IA beneficie a la humanidad, no que se utilice de forma inhumana o extremadamente dañina", señalaron los empleados en la carta, a la que accedió The Washington Post, propiedad de Amazon.
A principios de año, el Pentágono rompió lazos con Anthropic, después que la compañía intentara añadir una cláusula para evitar que su tecnología se usara en vigilancia masiva o armas letales autónomas.
No obstante, tras la noticia, OpenAI (empresa que creó ChatGPT) firmó un acuerdo con el Pentágono. Los modelos de Anthropic han sido utilizados durante la guerra de Irán y en la captura del líder venezolano Nicolás Maduro.
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La tecnológica Google acordó permitir que el Pentágono utilice sus herramientas de inteligencia artificial (IA), una decisión que se conoció después de que 600 de sus empleados exigieron a la directiva vetar este tipo de acuerdos militares.
Según The Wall Street Journal, la empresa visó al Departamento de Defensa de Estados Unidos para operar con su tecnología en secreto, aunque incluyó cláusulas contractuales especificando que su IA no está destinada a la vigilancia masiva nacional, ni al desarrollo de armas totalmente autónomas.
El 27 de abril, 600 trabajadores firmaron y enviaron una misiva al director ejecutivo de la compañía, Sundar Pichai, para detener cualquier colaboración clasificada con el Ejército.
"Queremos que la IA beneficie a la humanidad, no que se utilice de forma inhumana o extremadamente dañina", señalaron los empleados en la carta, a la que accedió The Washington Post, propiedad de Amazon.
A principios de año, el Pentágono rompió lazos con Anthropic, después que la compañía intentara añadir una cláusula para evitar que su tecnología se usara en vigilancia masiva o armas letales autónomas.
No obstante, tras la noticia, OpenAI (empresa que creó ChatGPT) firmó un acuerdo con el Pentágono. Los modelos de Anthropic han sido utilizados durante la guerra de Irán y en la captura del líder venezolano Nicolás Maduro.