• Países Bajos pecó de conservador y Japón le arrebató un empate

    grupo f En un vibrante partido, la escuadra de Ronald Koeman desperdició dos veces la ventaja y terminó igualando 2-2 ante los asiáticos.

    Redacción

    El estreno del Grupo F en el Mundial 2026 regaló una de esas tardes donde el fútbol viaja de la modorra al éxtasis en cuestión de minutos. En el imponente escenario de Dallas, ante casi 70 mil espectadores, Países Bajos y Japón timbraron un electrizante empate 2-2 que dejó conformes a los neutrales, pero llenó de dudas la libreta de Ronald Koeman. El estratega europeo pecó de conservador hacia el final y terminó pagando un precio altísimo ante la reconocida resiliencia de los orientales.

    Fiel a su libreta, durante el tedioso primer tiempo la naranja mecánica asumió el protagonismo intentando desactivar la velocidad nipona mediante el control del mediocampo, donde el triángulo compuesto por Virgil van Dijk, Jan van Hecke y Frenkie de Jong monopolizaba el balón sin encontrar profundidad. Japón, cómodo con ceder terreno, apostaba al orden y a las estocadas verticales. Si el marcador no se movió antes del descanso, fue exclusivamente gracias a las notables intervenciones del golero Zion Suzuki. El meta de ascendencia ghanesa sostuvo a su escuadra cuando los europeos aceleraban el tranco, permitiendo que sus compañeros asustaran en el cierre de la etapa con un violento disparo de Keito Nakamura que rozó el poste.

    Pero tras el descanso el partido se convirtió en un torbellino. Países Bajos golpeó de cabeza a los 51 minutos. Ryan Gravenberch envió un centro preciso desde el costado derecho y el capitán Virgil van Dijk, casi sin suspenderse, metió un frentazo impecable.

    Lejos de desmoronarse, la bofetada espoleó el orgullo de los pupilos de Hajime Moriyasu. Apenas seis minutos más tarde, a los 57', Nakamura sacó un remate furioso y rasante que batió la resistencia de Bart Verbruggen.

    Pero la alegría oriental duró un suspiro, porque a los 64 minutos Crysencio Summerville enganchó hacia adentro por su banda y sacó un precioso remate de pierna zurda, inalcanzable para Suzuki, desatando los festejos europeos.

    Con el 2-1 a favor, Koeman prefirió abrochar el resultado antes que buscar la sentencia. Modificó su esquema para poblar la retaguardia con tres defensores centrales y ordenó el repliegue táctico de sus líneas. Fue un pecado de soberbia o un exceso de prudencia que Japón leyó a la perfección. Los asiáticos empujaron con más amor propio que claridad, llenando de centros el territorio naranja. Cuando el reloj marcaba los 89 minutos y el triunfo neerlandés parecía sentenciado, Koki Ogawa conectó un centro que se desvió levemente en el cuerpo de Daichi Kamada y descolocó por completo al meta Verbruggen. El 2-2 desató la algarabía en el banco japonés y un silencio sepulcral en Países Bajos, que pagó caro el refugiarse demasiado temprano en su trinchera.

  • Australia castigó la soberbia de Turquía a puro contragolpe

    El equipo oceánico venció por 2-0 a la poderosa Turquía.

    La chapa de favorito suele ser una carga pesada, sobre todo cuando se adorna con declaraciones que tocan el orgullo ajeno. En la antesala del estreno por el Grupo D en el BC Place de Vancouver, el capitán turco, Hakan Çalhanoglu, había encendido la mecha al asegurar que su escuadra ostentaba más calidad y talento que la australiana. Pero en el fútbol, las palabras se las lleva el viento si no se respaldan con efectividad. Australia, con un libreto repleto de pragmatismo, disciplina y un contragolpe quirúrgico, le aguó la fiesta de retorno a Turquía tras 24 años de ausencia mundialista y se anotó un triunfazo por 2-0.

    Fue una lección de realismo para el elenco conducido por el italiano Vincenzo Montella. Sus pupilos manejaron los hilos con un abrumador 78% de posesión y martillaron la portería oceánica con 30 disparos, pero el monólogo territorial fue estéril ante un entramado australiano que jamás perdió la compostura.

    El punto de inflexión llegó al minuto 27, justo después de la pausa de hidratación. El veloz atacante Nestory Irankunda, de 20 años y actual jugador del Watford, emprendió una carrera electrizante. Acosado por tres defensores, sacó un remate rasante y cruzado que abrió el marcador. Con esa conquista, el ariete nacido en un campo de refugiados en Tanzania se transformó en el goleador más joven de su país en la historia de las Copas del Mundo.

    La frustración otomana se transformó en pesadilla a los 75 minutos, cuando Ismail Yüksek perdió un balón en la salida. Connor Metcalfe capitalizó el obsequio y estructuró el 2-0 definitivo.

  • Australia castigó la soberbia de Turquía a puro contragolpe

    El equipo oceánico venció por 2-0 a la poderosa Turquía.

    La chapa de favorito suele ser una carga pesada, sobre todo cuando se adorna con declaraciones que tocan el orgullo ajeno. En la antesala del estreno por el Grupo D en el BC Place de Vancouver, el capitán turco, Hakan Çalhanoglu, había encendido la mecha al asegurar que su escuadra ostentaba más calidad y talento que la australiana. Pero en el fútbol, las palabras se las lleva el viento si no se respaldan con efectividad. Australia, con un libreto repleto de pragmatismo, disciplina y un contragolpe quirúrgico, le aguó la fiesta de retorno a Turquía tras 24 años de ausencia mundialista y se anotó un triunfazo por 2-0.

    Fue una lección de realismo para el elenco conducido por el italiano Vincenzo Montella. Sus pupilos manejaron los hilos con un abrumador 78% de posesión y martillaron la portería oceánica con 30 disparos, pero el monólogo territorial fue estéril ante un entramado australiano que jamás perdió la compostura.

    El punto de inflexión llegó al minuto 27, justo después de la pausa de hidratación. El veloz atacante Nestory Irankunda, de 20 años y actual jugador del Watford, emprendió una carrera electrizante. Acosado por tres defensores, sacó un remate rasante y cruzado que abrió el marcador. Con esa conquista, el ariete nacido en un campo de refugiados en Tanzania se transformó en el goleador más joven de su país en la historia de las Copas del Mundo.

    La frustración otomana se transformó en pesadilla a los 75 minutos, cuando Ismail Yüksek perdió un balón en la salida. Connor Metcalfe capitalizó el obsequio y estructuró el 2-0 definitivo.

  • Cucurella al Real Madrid: el bombazo previo al debut de España

    El lateral habría acordado su millonario traspaso a los merengues.

    El búnker de la selección española en Estados Unidos se vio sacudido por un terremoto de proporciones globales, a solo horas de levantar el telón mundialista. La calma previa al debut ante Cabo Verde en Atlanta quedó en un segundo plano cuando Marc Cucurella se transformó en el nombre propio del mercado europeo. De acuerdo a una filtración del especialista Fabrizio Romano, confirmada por medios españoles como Marca, el Real Madrid cerró un acuerdo con el Chelsea para quedarse con el lateral por unos 60 millones de euros.

    La noticia explotó en la última práctica. Durante los trabajos de movilidad, el defensor de 27 años estuvo pendiente de su teléfono móvil, enviando mensajes y conversando antes de saltar al césped. En la concentración sabían que su futuro en Londres era inestable tras una temporada caótica en Stamford Bridge, donde convivió con tres técnicos y sufrió la crisis de un club que terminó décimo.

    Mientras, España debe enfocarse en el estreno de este lunes 15 de junio ante Cabo Verde. Para el estreno, el DT Luis de la Fuente prioriza el largo plazo. Así, se espera que Lamine Yamal y Nico Williams, recuperados de lesiones musculares, vayan al banquillo por precaución. Ferran Torres y Álex Baena serán los extremos titulares de un once donde Cucurella asoma desde el inicio.

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