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"Es preocupante y alucinante (el uso de filtros en fotos). Inventamos nuestras propias trampas"
La búsqueda de personas ahora tiene una nueva dificultad: las fotografías de las posibles víctimas son sacadas desde sus redes sociales, donde existe un deseo por ser visto y agradar. Sin embargo, en operativos policiales pueden surgir distancias estéticas.
Valeria Barahona
Los organismos de emergencia repitieron incansablemente, durante al menos una semana, que en las primeras horas del jueves 16 de julio, feriado por el Día de la Virgen del Carmen, se iniciaría un temporal de gran magnitud, por lo que el llamado era a no salir de la casa. Se pronosticaron inundaciones y cortes de caminos, pero la advertencia no fue impedimento para que tres amigos viajaran desde Peñalolén hasta el Cajón del Maipo, por cerca de dos horas, para "sacarse fotos", explicó Manuel "el chino" Orellana, en Canal 13.
El hombre de 35 años, junto a las parvularias del centro al que asistió su hijo, Martina Núñez (22) y Magdalena Retamal (31), permaneció atrapado en un refugio de montaña durante seis días, hasta el miércoles 22, cuando Carabineros los encontró, luego de días de intensa búsqueda que involucró a vecinos del sector.
El rescate se concretó con un helicóptero, operativo con un costo aproximado de $100 millones. Sin embargo, una de las cosas que llamó la atención a las personas que siguieron el proceso fue la diferencia entre las fotos que difundió Carabineros y la imagen de los tres amigos al salir del refugio.
Las fotos fueron sacadas de las redes sociales de los involucrados por sus familias, al momento de iniciar la búsqueda. Orellana y Retamal, por su edad, son parte de la generación millennial, en tanto que Retamal es Gen-Z, por lo que todos crecieron conectados a internet, mirando imágenes retocadas y, a veces irreales.
La periodista, fotógrafa y candidata a PhD en la Universidad de Austin, Estados Unidos, Emilia Edwards, señaló que "en la última década ha cambiado bastante la manera en que las personas llegan a ser fotografiadas. Hoy muchos buscan una imagen muy definida de cómo esperan verse, construida a partir de selfies, filtros y una exposición constante a ciertos modelos visuales".
El uso de filtros "no responde sólo a preferencias individuales, sino también a normas sociales compartidas", subrayó la exencargada de comunicaciones externas de Ediciones UDP, de la Universidad Diego Portales.
El psicólogo, poeta y editor general de la editorial Biblioteca Americana de la U. Andrés Bello (UNAB), Sebastián Astorga, explicó que el retoque fotográfico se debe "al muy justo deseo de ser mejor de lo que somos".
Sin embargo, este anhelo, además de dificultar la búsqueda de "el chino" y sus dos amigas, también retrasó el hallazgo de una mujer de 30 años desaparecida en México durante abril.
La mujer fue encontrada, aunque abrió un debate que la teleserie, también mexicana, "La Rosa de Guadalupe", trató hace cerca de dos años, en un diálogo que resurgió en redes a partir de lo ocurrido en el Cajón del Maipo: un hombre dice a una joven "¿dónde está la chiquilla de la foto?", y ella responde "me puse filtros".
El psicólogo agregó que "vivimos en una época completamente nueva de exacerbación de la imagen, lo que produce vicios y aberraciones. El uso la imagen, de la mano de las redes sociales y la inteligencia robotizada, ya lo advirtió Stanley Kubrick en '2001: odisea del espacio', están tomando el control de los humanos, lo que es preocupante y alucinante. Inventamos nuestras propias trampas".
Su par y académico de la Universidad de Las Américas (UDLA), Rudy Pérez, enfatizó que es "indispensable realizar un análisis caso a caso antes de emitir conclusiones apresuradas sobre posibles distorsiones de la percepción. Sin embargo, no podemos desconocer que el uso excesivo de estas herramientas de edición, especialmente en etapas de desarrollo como la adolescencia, puede desencadenar problemáticas profundas en la relación con el propio cuerpo".
En las redes sociales, indicó el docente, "las apariencias y los cánones de belleza actúan, en gran medida, como mediadores para la interacción social y la vinculación afectiva", por lo que una foto editada permite "proyectar una imagen idealizada que asegure la aceptación del resto", a través de likes e interacciones "y, en consecuencia, ser recompensados por el algoritmo con mayor visibilidad".
Edwards agregó que "la práctica del retrato que a mí me interesa busca justamente apartarse de esa expectativa. Me interesa que la fotografía encuentre algo particular en la persona retratada, algo que no esté completamente previsto de antemano y que no pueda repetirse de la misma manera en otra persona".
"(Los filtros) no responden sólo a preferencias, sino también a normas sociales.
emilia edwards, fotógrafa
$100 millones es el valor estimado del rescate de los tres amigos, que podrían tener que pagar.
6 días duró la búsqueda de "el chino", Martina y Magdalena, desde el 16 de julio.
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"Es preocupante y alucinante (el uso de filtros en fotos). Inventamos nuestras propias trampas"
La búsqueda de personas ahora tiene una nueva dificultad: las fotografías de las posibles víctimas son sacadas desde sus redes sociales, donde existe un deseo por ser visto y agradar. Sin embargo, en operativos policiales pueden surgir distancias estéticas.
Valeria Barahona
Los organismos de emergencia repitieron incansablemente, durante al menos una semana, que en las primeras horas del jueves 16 de julio, feriado por el Día de la Virgen del Carmen, se iniciaría un temporal de gran magnitud, por lo que el llamado era a no salir de la casa. Se pronosticaron inundaciones y cortes de caminos, pero la advertencia no fue impedimento para que tres amigos viajaran desde Peñalolén hasta el Cajón del Maipo, por cerca de dos horas, para "sacarse fotos", explicó Manuel "el chino" Orellana, en Canal 13.
El hombre de 35 años, junto a las parvularias del centro al que asistió su hijo, Martina Núñez (22) y Magdalena Retamal (31), permaneció atrapado en un refugio de montaña durante seis días, hasta el miércoles 22, cuando Carabineros los encontró, luego de días de intensa búsqueda que involucró a vecinos del sector.
El rescate se concretó con un helicóptero, operativo con un costo aproximado de $100 millones. Sin embargo, una de las cosas que llamó la atención a las personas que siguieron el proceso fue la diferencia entre las fotos que difundió Carabineros y la imagen de los tres amigos al salir del refugio.
Las fotos fueron sacadas de las redes sociales de los involucrados por sus familias, al momento de iniciar la búsqueda. Orellana y Retamal, por su edad, son parte de la generación millennial, en tanto que Retamal es Gen-Z, por lo que todos crecieron conectados a internet, mirando imágenes retocadas y, a veces irreales.
La periodista, fotógrafa y candidata a PhD en la Universidad de Austin, Estados Unidos, Emilia Edwards, señaló que "en la última década ha cambiado bastante la manera en que las personas llegan a ser fotografiadas. Hoy muchos buscan una imagen muy definida de cómo esperan verse, construida a partir de selfies, filtros y una exposición constante a ciertos modelos visuales".
El uso de filtros "no responde sólo a preferencias individuales, sino también a normas sociales compartidas", subrayó la exencargada de comunicaciones externas de Ediciones UDP, de la Universidad Diego Portales.
El psicólogo, poeta y editor general de la editorial Biblioteca Americana de la U. Andrés Bello (UNAB), Sebastián Astorga, explicó que el retoque fotográfico se debe "al muy justo deseo de ser mejor de lo que somos".
Sin embargo, este anhelo, además de dificultar la búsqueda de "el chino" y sus dos amigas, también retrasó el hallazgo de una mujer de 30 años desaparecida en México durante abril.
La mujer fue encontrada, aunque abrió un debate que la teleserie, también mexicana, "La Rosa de Guadalupe", trató hace cerca de dos años, en un diálogo que resurgió en redes a partir de lo ocurrido en el Cajón del Maipo: un hombre dice a una joven "¿dónde está la chiquilla de la foto?", y ella responde "me puse filtros".
El psicólogo agregó que "vivimos en una época completamente nueva de exacerbación de la imagen, lo que produce vicios y aberraciones. El uso la imagen, de la mano de las redes sociales y la inteligencia robotizada, ya lo advirtió Stanley Kubrick en '2001: odisea del espacio', están tomando el control de los humanos, lo que es preocupante y alucinante. Inventamos nuestras propias trampas".
Su par y académico de la Universidad de Las Américas (UDLA), Rudy Pérez, enfatizó que es "indispensable realizar un análisis caso a caso antes de emitir conclusiones apresuradas sobre posibles distorsiones de la percepción. Sin embargo, no podemos desconocer que el uso excesivo de estas herramientas de edición, especialmente en etapas de desarrollo como la adolescencia, puede desencadenar problemáticas profundas en la relación con el propio cuerpo".
En las redes sociales, indicó el docente, "las apariencias y los cánones de belleza actúan, en gran medida, como mediadores para la interacción social y la vinculación afectiva", por lo que una foto editada permite "proyectar una imagen idealizada que asegure la aceptación del resto", a través de likes e interacciones "y, en consecuencia, ser recompensados por el algoritmo con mayor visibilidad".
Edwards agregó que "la práctica del retrato que a mí me interesa busca justamente apartarse de esa expectativa. Me interesa que la fotografía encuentre algo particular en la persona retratada, algo que no esté completamente previsto de antemano y que no pueda repetirse de la misma manera en otra persona".
"(Los filtros) no responden sólo a preferencias, sino también a normas sociales.
emilia edwards, fotógrafa
$100 millones es el valor estimado del rescate de los tres amigos, que podrían tener que pagar.
6 días duró la búsqueda de "el chino", Martina y Magdalena, desde el 16 de julio.
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"Es preocupante y alucinante (el uso de filtros en fotos). Inventamos nuestras propias trampas"
La búsqueda de personas ahora tiene una nueva dificultad: las fotografías de las posibles víctimas son sacadas desde sus redes sociales, donde existe un deseo por ser visto y agradar. Sin embargo, en operativos policiales pueden surgir distancias estéticas.
Valeria Barahona
Los organismos de emergencia repitieron incansablemente, durante al menos una semana, que en las primeras horas del jueves 16 de julio, feriado por el Día de la Virgen del Carmen, se iniciaría un temporal de gran magnitud, por lo que el llamado era a no salir de la casa. Se pronosticaron inundaciones y cortes de caminos, pero la advertencia no fue impedimento para que tres amigos viajaran desde Peñalolén hasta el Cajón del Maipo, por cerca de dos horas, para "sacarse fotos", explicó Manuel "el chino" Orellana, en Canal 13.
El hombre de 35 años, junto a las parvularias del centro al que asistió su hijo, Martina Núñez (22) y Magdalena Retamal (31), permaneció atrapado en un refugio de montaña durante seis días, hasta el miércoles 22, cuando Carabineros los encontró, luego de días de intensa búsqueda que involucró a vecinos del sector.
El rescate se concretó con un helicóptero, operativo con un costo aproximado de $100 millones. Sin embargo, una de las cosas que llamó la atención a las personas que siguieron el proceso fue la diferencia entre las fotos que difundió Carabineros y la imagen de los tres amigos al salir del refugio.
Las fotos fueron sacadas de las redes sociales de los involucrados por sus familias, al momento de iniciar la búsqueda. Orellana y Retamal, por su edad, son parte de la generación millennial, en tanto que Retamal es Gen-Z, por lo que todos crecieron conectados a internet, mirando imágenes retocadas y, a veces irreales.
La periodista, fotógrafa y candidata a PhD en la Universidad de Austin, Estados Unidos, Emilia Edwards, señaló que "en la última década ha cambiado bastante la manera en que las personas llegan a ser fotografiadas. Hoy muchos buscan una imagen muy definida de cómo esperan verse, construida a partir de selfies, filtros y una exposición constante a ciertos modelos visuales".
El uso de filtros "no responde sólo a preferencias individuales, sino también a normas sociales compartidas", subrayó la exencargada de comunicaciones externas de Ediciones UDP, de la Universidad Diego Portales.
El psicólogo, poeta y editor general de la editorial Biblioteca Americana de la U. Andrés Bello (UNAB), Sebastián Astorga, explicó que el retoque fotográfico se debe "al muy justo deseo de ser mejor de lo que somos".
Sin embargo, este anhelo, además de dificultar la búsqueda de "el chino" y sus dos amigas, también retrasó el hallazgo de una mujer de 30 años desaparecida en México durante abril.
La mujer fue encontrada, aunque abrió un debate que la teleserie, también mexicana, "La Rosa de Guadalupe", trató hace cerca de dos años, en un diálogo que resurgió en redes a partir de lo ocurrido en el Cajón del Maipo: un hombre dice a una joven "¿dónde está la chiquilla de la foto?", y ella responde "me puse filtros".
El psicólogo agregó que "vivimos en una época completamente nueva de exacerbación de la imagen, lo que produce vicios y aberraciones. El uso la imagen, de la mano de las redes sociales y la inteligencia robotizada, ya lo advirtió Stanley Kubrick en '2001: odisea del espacio', están tomando el control de los humanos, lo que es preocupante y alucinante. Inventamos nuestras propias trampas".
Su par y académico de la Universidad de Las Américas (UDLA), Rudy Pérez, enfatizó que es "indispensable realizar un análisis caso a caso antes de emitir conclusiones apresuradas sobre posibles distorsiones de la percepción. Sin embargo, no podemos desconocer que el uso excesivo de estas herramientas de edición, especialmente en etapas de desarrollo como la adolescencia, puede desencadenar problemáticas profundas en la relación con el propio cuerpo".
En las redes sociales, indicó el docente, "las apariencias y los cánones de belleza actúan, en gran medida, como mediadores para la interacción social y la vinculación afectiva", por lo que una foto editada permite "proyectar una imagen idealizada que asegure la aceptación del resto", a través de likes e interacciones "y, en consecuencia, ser recompensados por el algoritmo con mayor visibilidad".
Edwards agregó que "la práctica del retrato que a mí me interesa busca justamente apartarse de esa expectativa. Me interesa que la fotografía encuentre algo particular en la persona retratada, algo que no esté completamente previsto de antemano y que no pueda repetirse de la misma manera en otra persona".
"(Los filtros) no responden sólo a preferencias, sino también a normas sociales.
emilia edwards, fotógrafa
$100 millones es el valor estimado del rescate de los tres amigos, que podrían tener que pagar.
6 días duró la búsqueda de "el chino", Martina y Magdalena, desde el 16 de julio.