• Parkinson: vuelve la cirugía e investigación con neuroestimuladores

    El Hospital Clínico Universidad de Chile implanta dispositivos para devolver la movilidad cotidiana a los pacientes.

    V.B.V.

    Luego de casi seis años, el Hospital Clínico Universidad de Chile retomó la implantación de neuroestimuladores cerebrales profundos (deep brain stimulation o DBS), una cirugía de alta complejidad destinada a pacientes con Parkinson cuyos síntomas no logran controlarse adecuadamente sólo con medicamentos.

    El procedimiento se reinstaló mediante la gestión con privados para el financiamiento de los dispositivos, ya que su alto costo suele ser la principal barrera de acceso para los pacientes.

    "Uno ve un cambio inmediato e increíble en la vida de los pacientes. Hay quienes no podían tragar ni los medicamentos, tenían un gran problema de deglución: ahora con la función estimuladora comen de todo. Por eso vale la pena hacerlo", afirmó el jefe de Neurología y Neurocirugía del citado centro médico, Marcos Baabor.

    La enfermedad de Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente después del Alzheimer, y afecta aproximadamente al 3% de las personas mayores de 65 años.

    Esta patología se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas que producen dopamina, lo que provoca síntomas como rigidez, temblores, lentitud de movimientos y alteraciones en el equilibrio. Aunque no tiene cura, existen tratamientos farmacológicos y quirúrgicos que permiten controlar los síntomas durante años y preservar la autonomía de quienes viven con esta enfermedad.

    El académico explicó que el estudio del Parkinson en el hospital de la Universidad de Chile se realiza desde "hace 15 o 20 años, cuando hacíamos cirugía lesional. Con el tiempo, la unidad dejó de existir por diversas razones y la cirugía también cambió a lo que hacemos ahora, que son los neuroestimuladores, ya que supone un menor riesgo para los pacientes".

    A diferencia de las antiguas cirugías lesionales, que quemaban de forma permanente los núcleos en el cerebro responsables de los movimientos anormales, esta técnica utiliza electrodos conectados a un neuroestimulador que envía impulsos eléctricos para modular la actividad cerebral.

    "Los estimuladores son dispositivos que, en vez de quemar el núcleo, lo paralizan a través de ondas eléctricas. Es espectacular porque funcionan a través de un marcapasos -como el del corazón, pero cerebral- y un software con el que puedes ir regulando su funcionamiento", detalló Baabor.

    Invalidante

    El neurocirujano dijo que tras la operación "la enfermedad va a seguir, pero la cirugía más los medicamentos le van a dar tiempo al paciente que no podría ser obtenido de otra forma. Este es un tratamiento sintomático, justamente para mejorar la vida de las personas, mientras ellos evolucionan a la invalidez final. Porque esta enfermedad no es mortal, es invalidante".

    Después de la instalación de los electrodos y el marcapasos, hay que dejar reposar a la persona "y se prende 15 o 20 días después. Ahí recién empieza a trabajar el neurólogo con la sintonía fina. Él decide la zona que estimula para que el efecto sea cada vez mejor. Entonces es un trabajo que agrupa a varios especialistas", señaló Baabor, agregando que es "un tremendo campo virgen en este país y donde quizás después se pueda, por ejemplo, buscar un target para adicciones o epilepsia".

    "Con la función estimuladora (los pacientes) comen de todo. Por eso vale la pena hacerlo.

    marcos baabor, neurocirujano"

    2 semanas después de la operación comienzan a programarse las funciones físicas.

    enfermedad ges el Parkinson está incluido en las Garantías Explícitas en Salud (GES).

  • Parkinson: vuelve la cirugía e investigación con neuroestimuladores

    El Hospital Clínico Universidad de Chile implanta dispositivos para devolver la movilidad cotidiana a los pacientes.

    V.B.V.

    Luego de casi seis años, el Hospital Clínico Universidad de Chile retomó la implantación de neuroestimuladores cerebrales profundos (deep brain stimulation o DBS), una cirugía de alta complejidad destinada a pacientes con Parkinson cuyos síntomas no logran controlarse adecuadamente sólo con medicamentos.

    El procedimiento se reinstaló mediante la gestión con privados para el financiamiento de los dispositivos, ya que su alto costo suele ser la principal barrera de acceso para los pacientes.

    "Uno ve un cambio inmediato e increíble en la vida de los pacientes. Hay quienes no podían tragar ni los medicamentos, tenían un gran problema de deglución: ahora con la función estimuladora comen de todo. Por eso vale la pena hacerlo", afirmó el jefe de Neurología y Neurocirugía del citado centro médico, Marcos Baabor.

    La enfermedad de Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente después del Alzheimer, y afecta aproximadamente al 3% de las personas mayores de 65 años.

    Esta patología se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas que producen dopamina, lo que provoca síntomas como rigidez, temblores, lentitud de movimientos y alteraciones en el equilibrio. Aunque no tiene cura, existen tratamientos farmacológicos y quirúrgicos que permiten controlar los síntomas durante años y preservar la autonomía de quienes viven con esta enfermedad.

    El académico explicó que el estudio del Parkinson en el hospital de la Universidad de Chile se realiza desde "hace 15 o 20 años, cuando hacíamos cirugía lesional. Con el tiempo, la unidad dejó de existir por diversas razones y la cirugía también cambió a lo que hacemos ahora, que son los neuroestimuladores, ya que supone un menor riesgo para los pacientes".

    A diferencia de las antiguas cirugías lesionales, que quemaban de forma permanente los núcleos en el cerebro responsables de los movimientos anormales, esta técnica utiliza electrodos conectados a un neuroestimulador que envía impulsos eléctricos para modular la actividad cerebral.

    "Los estimuladores son dispositivos que, en vez de quemar el núcleo, lo paralizan a través de ondas eléctricas. Es espectacular porque funcionan a través de un marcapasos -como el del corazón, pero cerebral- y un software con el que puedes ir regulando su funcionamiento", detalló Baabor.

    Invalidante

    El neurocirujano dijo que tras la operación "la enfermedad va a seguir, pero la cirugía más los medicamentos le van a dar tiempo al paciente que no podría ser obtenido de otra forma. Este es un tratamiento sintomático, justamente para mejorar la vida de las personas, mientras ellos evolucionan a la invalidez final. Porque esta enfermedad no es mortal, es invalidante".

    Después de la instalación de los electrodos y el marcapasos, hay que dejar reposar a la persona "y se prende 15 o 20 días después. Ahí recién empieza a trabajar el neurólogo con la sintonía fina. Él decide la zona que estimula para que el efecto sea cada vez mejor. Entonces es un trabajo que agrupa a varios especialistas", señaló Baabor, agregando que es "un tremendo campo virgen en este país y donde quizás después se pueda, por ejemplo, buscar un target para adicciones o epilepsia".

    "Con la función estimuladora (los pacientes) comen de todo. Por eso vale la pena hacerlo.

    marcos baabor, neurocirujano"

    2 semanas después de la operación comienzan a programarse las funciones físicas.

    enfermedad ges el Parkinson está incluido en las Garantías Explícitas en Salud (GES).

  • Parkinson: vuelve la cirugía e investigación con neuroestimuladores

    El Hospital Clínico Universidad de Chile implanta dispositivos para devolver la movilidad cotidiana a los pacientes.

    V.B.V.

    Luego de casi seis años, el Hospital Clínico Universidad de Chile retomó la implantación de neuroestimuladores cerebrales profundos (deep brain stimulation o DBS), una cirugía de alta complejidad destinada a pacientes con Parkinson cuyos síntomas no logran controlarse adecuadamente sólo con medicamentos.

    El procedimiento se reinstaló mediante la gestión con privados para el financiamiento de los dispositivos, ya que su alto costo suele ser la principal barrera de acceso para los pacientes.

    "Uno ve un cambio inmediato e increíble en la vida de los pacientes. Hay quienes no podían tragar ni los medicamentos, tenían un gran problema de deglución: ahora con la función estimuladora comen de todo. Por eso vale la pena hacerlo", afirmó el jefe de Neurología y Neurocirugía del citado centro médico, Marcos Baabor.

    La enfermedad de Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente después del Alzheimer, y afecta aproximadamente al 3% de las personas mayores de 65 años.

    Esta patología se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas que producen dopamina, lo que provoca síntomas como rigidez, temblores, lentitud de movimientos y alteraciones en el equilibrio. Aunque no tiene cura, existen tratamientos farmacológicos y quirúrgicos que permiten controlar los síntomas durante años y preservar la autonomía de quienes viven con esta enfermedad.

    El académico explicó que el estudio del Parkinson en el hospital de la Universidad de Chile se realiza desde "hace 15 o 20 años, cuando hacíamos cirugía lesional. Con el tiempo, la unidad dejó de existir por diversas razones y la cirugía también cambió a lo que hacemos ahora, que son los neuroestimuladores, ya que supone un menor riesgo para los pacientes".

    A diferencia de las antiguas cirugías lesionales, que quemaban de forma permanente los núcleos en el cerebro responsables de los movimientos anormales, esta técnica utiliza electrodos conectados a un neuroestimulador que envía impulsos eléctricos para modular la actividad cerebral.

    "Los estimuladores son dispositivos que, en vez de quemar el núcleo, lo paralizan a través de ondas eléctricas. Es espectacular porque funcionan a través de un marcapasos -como el del corazón, pero cerebral- y un software con el que puedes ir regulando su funcionamiento", detalló Baabor.

    Invalidante

    El neurocirujano dijo que tras la operación "la enfermedad va a seguir, pero la cirugía más los medicamentos le van a dar tiempo al paciente que no podría ser obtenido de otra forma. Este es un tratamiento sintomático, justamente para mejorar la vida de las personas, mientras ellos evolucionan a la invalidez final. Porque esta enfermedad no es mortal, es invalidante".

    Después de la instalación de los electrodos y el marcapasos, hay que dejar reposar a la persona "y se prende 15 o 20 días después. Ahí recién empieza a trabajar el neurólogo con la sintonía fina. Él decide la zona que estimula para que el efecto sea cada vez mejor. Entonces es un trabajo que agrupa a varios especialistas", señaló Baabor, agregando que es "un tremendo campo virgen en este país y donde quizás después se pueda, por ejemplo, buscar un target para adicciones o epilepsia".

    "Con la función estimuladora (los pacientes) comen de todo. Por eso vale la pena hacerlo.

    marcos baabor, neurocirujano"

    2 semanas después de la operación comienzan a programarse las funciones físicas.

    enfermedad ges el Parkinson está incluido en las Garantías Explícitas en Salud (GES).

  • El Examen de Medicina Preventiva puede proteger el corazón y el cerebro

    Algunas enfermedades pueden avanzar durante años sin mostrar síntomas.

    El Ministerio de Salud y la Sociedad Chilena de Cardiología fomentan por estos días el Mes del Corazón, destinado a la toma de conciencia sobre sus patologías y las formas de evitarlas.

    La académica de Enfermería de la Universidad de Las Américas (UDLA), Tania Bocaz, explicó que "el sedentarismo, tabaquismo, la alimentación rica en sal y azúcares refinados, el sobrepeso y el estrés, favorecen el desarrollo de hipertensión arterial, diabetes y dislipidemia, condiciones que suelen avanzar durante años sin presentar síntomas".

    Sin embargo, destacó la enfermera, "la evidencia demuestra que hasta el 80% de los eventos cardiovasculares prematuros podrían prevenirse mediante cambios sostenidos en el estilo de vida".

    El Examen de Medicina Preventiva (EMP) es una evaluación periódica, "de carácter voluntario y gratuito, que forma parte de las prestaciones del GES para las personas beneficiarias de Fonasa e Isapres", indica la Superintendencia de Salud en su página web.

    De acuerdo a la edad, incluye pruebas que "permiten detectar oportunamente alteraciones en la presión arterial, glicemia y perfil lipídico, antes que aparezcan complicaciones mayores", destacó la académica, porque "la detección precoz facilita implementar medidas oportunas y reducir el riesgo de infarto agudo al miocardio, accidente cerebrovascular y otras patologías cardiovasculares".

  • El Examen de Medicina Preventiva puede proteger el corazón y el cerebro

    Algunas enfermedades pueden avanzar durante años sin mostrar síntomas.

    El Ministerio de Salud y la Sociedad Chilena de Cardiología fomentan por estos días el Mes del Corazón, destinado a la toma de conciencia sobre sus patologías y las formas de evitarlas.

    La académica de Enfermería de la Universidad de Las Américas (UDLA), Tania Bocaz, explicó que "el sedentarismo, tabaquismo, la alimentación rica en sal y azúcares refinados, el sobrepeso y el estrés, favorecen el desarrollo de hipertensión arterial, diabetes y dislipidemia, condiciones que suelen avanzar durante años sin presentar síntomas".

    Sin embargo, destacó la enfermera, "la evidencia demuestra que hasta el 80% de los eventos cardiovasculares prematuros podrían prevenirse mediante cambios sostenidos en el estilo de vida".

    El Examen de Medicina Preventiva (EMP) es una evaluación periódica, "de carácter voluntario y gratuito, que forma parte de las prestaciones del GES para las personas beneficiarias de Fonasa e Isapres", indica la Superintendencia de Salud en su página web.

    De acuerdo a la edad, incluye pruebas que "permiten detectar oportunamente alteraciones en la presión arterial, glicemia y perfil lipídico, antes que aparezcan complicaciones mayores", destacó la académica, porque "la detección precoz facilita implementar medidas oportunas y reducir el riesgo de infarto agudo al miocardio, accidente cerebrovascular y otras patologías cardiovasculares".

  • El Examen de Medicina Preventiva puede proteger el corazón y el cerebro

    Algunas enfermedades pueden avanzar durante años sin mostrar síntomas.

    El Ministerio de Salud y la Sociedad Chilena de Cardiología fomentan por estos días el Mes del Corazón, destinado a la toma de conciencia sobre sus patologías y las formas de evitarlas.

    La académica de Enfermería de la Universidad de Las Américas (UDLA), Tania Bocaz, explicó que "el sedentarismo, tabaquismo, la alimentación rica en sal y azúcares refinados, el sobrepeso y el estrés, favorecen el desarrollo de hipertensión arterial, diabetes y dislipidemia, condiciones que suelen avanzar durante años sin presentar síntomas".

    Sin embargo, destacó la enfermera, "la evidencia demuestra que hasta el 80% de los eventos cardiovasculares prematuros podrían prevenirse mediante cambios sostenidos en el estilo de vida".

    El Examen de Medicina Preventiva (EMP) es una evaluación periódica, "de carácter voluntario y gratuito, que forma parte de las prestaciones del GES para las personas beneficiarias de Fonasa e Isapres", indica la Superintendencia de Salud en su página web.

    De acuerdo a la edad, incluye pruebas que "permiten detectar oportunamente alteraciones en la presión arterial, glicemia y perfil lipídico, antes que aparezcan complicaciones mayores", destacó la académica, porque "la detección precoz facilita implementar medidas oportunas y reducir el riesgo de infarto agudo al miocardio, accidente cerebrovascular y otras patologías cardiovasculares".

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