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Ayude a su mascota cuando por curiosa la pique una abeja o avispa
Las picaduras de insectos son comunes en primavera, cuando perros y gatos son atraídos por pequeños seres voladores.
V.B.V.
Caminar por el parque junto a un perro puede ser un excelente panorama primaveral, más si la persona se anima a explorar el mundo desde la óptica del animal y contemplar cómo los insectos revolotean entre las flores, principalmente abejas. La misma curiosidad sienten los gatos, ya que se animan con cualquier movimiento.
Esta experiencia que roza lo pastoril en medio de la ciudad, se convierte en dolor para la mascota y preocupación para su tutor cuando la abeja se siente amenazada y decide clavar el aguijón.
Primero, hay que diferenciar entre una abeja, cuya silueta es más ovalada que la de las avispas, insecto también caracterizado por su cuerpo cubierto de franjas amarillas y negras.
El director de Medicina Veterinaria en la Universidad de Las Américas (UDLA), Mario Morales, diferenció que "el aguijón de la primera posee una estructura punzante que se clava en la piel y se desprende de su cuerpo al alejarse, provocándole la muerte. Por este motivo, una abeja sólo pica una vez".
Las avispas, en cambio, "conservan su aguijón, por lo que pican repetidamente, provocando una lesión que resulta más dolorosa y potencialmente peligrosa", destacó el académico.
La mayoría de los perros y gatos al ser picados por cualquiera de estos dos insectos "experimentará una leve irritación local que debería desaparecer en pocas horas, acompañada de una ligera hinchazón, enrojecimiento y molestias".
Esto, sin embargo, "puede complicarse si el animal recibe múltiples picaduras, o si estas ocurren en zonas sensibles, como boca, nariz o cuello. Asimismo, algunas mascotas podrían desarrollar reacciones alérgicas graves, como anafilaxia, que se manifiesta a través de síntomas como hinchazón facial, urticaria, vómitos o dificultad para respirar", destacó Morales.
Primeros auxilios
Si la mascota sufre una picadura, lo primero es mantener la calma. "Si es seguro hacerlo, se puede revisar la zona afectada para comprobar si el aguijón continúa incrustado. En caso de encontrarlo, debe retirarse con cuidado, evitando apretar el saco del aguijón, ya que esto podría favorecer la liberación de una mayor cantidad de veneno (apitoxina) en el organismo del animal", advirtió el veterinario.
Para aliviar el dolor y disminuir la inflamación, se debe aplicar "frío local, utilizando una bolsa de hielo envuelta en un paño, o una bolsa de verduras congeladas", tal como se hace cuando las personas se lesionan y, sobre la zona de la picadura en la mascota, ejercer "una leve presión durante algunos minutos".
Es "crucial", destacó el docente, estar atento a las reacciones del perro o gato afectado, ya que "los síntomas de una reacción alérgica grave pueden aparecer rápidamente. Ante signos como dificultad para respirar, hinchazón importante, vómitos, decaimiento extremo u otros cambios preocupantes, se debe acudir de inmediato a un centro veterinario para que el animal sea evaluado y atendido por un profesional".
Al igual que los seres humanos, los animales no deben ingerir medicamentos sin asesoría de un facultativo. Tampoco apretar o manipular de alguna forma las posibles heridas.
"Los síntomas de una reacción alérgica grave pueden aparecer rápidamente.
mario morales, veterinario"
la respiración si cambia el ritmo puede ser un indicio de que el animal debe ser llevado al médico.
nunca directo se debe aplicar el hielo en la picadura, siempre envuelto en un paño o bolsas.
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Los pingüinos con sus deshechos ayudan al derretimiento de la Antártica
Los excrementos fertilizan las algas verdes, cuya actividad acelera los deshielos.
Los pingüinos se ubican en el centro de una cadena biológica que está acelerando el deshielo en la Antártica, ya que el guano (excrementos) está contribuyendo a una mayor fertilización de las algas verdes, e indirectamente a un oscurecimiento de la nieve que absorbe mucha más energía solar y acelera el derretimiento del continente blanco.
Esto concluyó una investigación publicada en Journal of Geophysical Research: Biogeosciences, de la Unión Geofísica Americana.
A medida que suben las temperaturas en la Antártica, los hábitats de algas de la nieve se expanden a lo largo de las costas, oscureciendo la superficie y provocando un mayor calentamiento y deshielo, y los pingüinos, al dejar sus excrementos sobre la nieve, proporcionan involuntariamente a esas algas los nutrientes vitales que mantienen las floraciones verdes y acentúan aún más el efecto de deshielo.
Investigadores de varias universidades estadounidenses analizaron cómo contribuye esa cadena biológica al derretimiento de la nieve, comprobando que las proyecciones científicas sobre el deshielo antártico no están teniendo en cuenta este fenómeno.
Los excrementos que dejan estas aves marinas sobre la nieve aportan grandes cantidades de fosfato y otros nutrientes esenciales que funcionan como un fertilizante natural para las algas, que al absorberlos se mantienen muy activas.