• Explican que eventual caza de lobos marinos afectaría a otras especies

    Autoridad se mostró abierto a analizar la veda de estos animales, frente a reclamos de pescadores artesanales.

    V.B.V.

    El Ejecutivo hace unos días señaló que "estamos disponibles (…) para analizar la posibilidad de fijar una cuota o una caza selectiva" de lobos marinos, a causa de las denuncias de pescadores artesanales sobre daños a su producción. La bióloga marina y académica de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Sara Rodríguez, dijo que esto "no responde únicamente al número de animales, sino también a cambios oceanográficos, la disponibilidad de presas y las propias dinámicas de las pesquerías".

    El lobo marino común fue declarado en veda en 1995, medida que se renovó en 2021 por diez años. "La evidencia científica muestra que la población ha aumentado desde que comenzó su protección, pero eso no significa que exista una sobrepoblación", indicó la docente, ante animales que, junto con habitar playas solitarias, son parte de las atracciones de ciudades como Valparaíso y Valdivia, donde desarrollan sus vidas al lado de los transeúntes.

    Para afirmar que hay una sobrepoblación, Rodríguez dijo que "habría que demostrar que la especie ha excedido la capacidad de carga del ambiente, evidenciando, por ejemplo, escasez de recursos, disminución del éxito reproductivo o un aumento de la mortalidad, y actualmente no existe evidencia científica que demuestre esa situación en Chile".

    En el país, además del lobo marino común (Otaria flavescens), que es el visto en las ciudades antes señaladas, habita el lobo marino de dos pelos o lobo fino (Arctocephalus australis) y, la única especie endémica, en otras palabras, que no vive en otro lugar del mundo, es el lobo fino del Archipiélago Juan Fernández (Arctocephalus philippii).

    La investigadora señaló que los censos realizados entre Arica y Aysén, se estima una población de entre 120.000 y 140.000 lobos marinos, concentrados principalmente en el sur.

    Sin embargo, para "sustentar una medida como el levantamiento de la veda es necesario contar con estudios que analicen las tendencias poblacionales de largo plazo, la estructura demográfica de la especie, la disponibilidad de alimento y las diferencias regionales", dijo Rodríguez.

    "Los estudios muestran que los lobos marinos aprenden rápidamente a asociar las embarcaciones con una fuente fácil de alimento. Por eso, eliminar algunos individuos no necesariamente disminuye el problema, ya que otros animales pueden ocupar ese mismo comportamiento. Hasta ahora no existe evidencia que demuestre que reducir la población genere una disminución proporcional de las pérdidas económicas para la pesca", afirmó la académica.

    Este debate se ha dado antes en otros lugares, donde "diversas investigaciones han propuesto alternativas no letales, como modificaciones en las artes de pesca, dispositivos disuasivos y estrategias de manejo adaptativo, las que han mostrado resultados más prometedores para disminuir la interacción entre mamíferos marinos y pescadores".

    También hay que tener en cuenta, apuntó la bióloga, que "reducir una población de depredadores tope puede generar efectos en cascada sobre otras especies, alterar procesos ecológicos que todavía no conocemos completamente. Los lobos marinos forman parte de complejas redes de interacción con parásitos, bacterias y otros organismos".

    "Aprenden con rapidez a asociar las embarcaciones con una fuente fácil de alimento.

    sara rodríguez, bióloga marina"

    1995 fue declarada la veda para los lobos marinos, medida que se renovó hasta 2031.

    juan fernández es el único lugar donde vive el lobo fino Arctocephalus philippii.

  • Explican que eventual caza de lobos marinos afectaría a otras especies

    Autoridad se mostró abierto a analizar la veda de estos animales, frente a reclamos de pescadores artesanales.

    V.B.V.

    El Ejecutivo hace unos días señaló que "estamos disponibles (…) para analizar la posibilidad de fijar una cuota o una caza selectiva" de lobos marinos, a causa de las denuncias de pescadores artesanales sobre daños a su producción. La bióloga marina y académica de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Sara Rodríguez, dijo que esto "no responde únicamente al número de animales, sino también a cambios oceanográficos, la disponibilidad de presas y las propias dinámicas de las pesquerías".

    El lobo marino común fue declarado en veda en 1995, medida que se renovó en 2021 por diez años. "La evidencia científica muestra que la población ha aumentado desde que comenzó su protección, pero eso no significa que exista una sobrepoblación", indicó la docente, ante animales que, junto con habitar playas solitarias, son parte de las atracciones de ciudades como Valparaíso y Valdivia, donde desarrollan sus vidas al lado de los transeúntes.

    Para afirmar que hay una sobrepoblación, Rodríguez dijo que "habría que demostrar que la especie ha excedido la capacidad de carga del ambiente, evidenciando, por ejemplo, escasez de recursos, disminución del éxito reproductivo o un aumento de la mortalidad, y actualmente no existe evidencia científica que demuestre esa situación en Chile".

    En el país, además del lobo marino común (Otaria flavescens), que es el visto en las ciudades antes señaladas, habita el lobo marino de dos pelos o lobo fino (Arctocephalus australis) y, la única especie endémica, en otras palabras, que no vive en otro lugar del mundo, es el lobo fino del Archipiélago Juan Fernández (Arctocephalus philippii).

    La investigadora señaló que los censos realizados entre Arica y Aysén, se estima una población de entre 120.000 y 140.000 lobos marinos, concentrados principalmente en el sur.

    Sin embargo, para "sustentar una medida como el levantamiento de la veda es necesario contar con estudios que analicen las tendencias poblacionales de largo plazo, la estructura demográfica de la especie, la disponibilidad de alimento y las diferencias regionales", dijo Rodríguez.

    "Los estudios muestran que los lobos marinos aprenden rápidamente a asociar las embarcaciones con una fuente fácil de alimento. Por eso, eliminar algunos individuos no necesariamente disminuye el problema, ya que otros animales pueden ocupar ese mismo comportamiento. Hasta ahora no existe evidencia que demuestre que reducir la población genere una disminución proporcional de las pérdidas económicas para la pesca", afirmó la académica.

    Este debate se ha dado antes en otros lugares, donde "diversas investigaciones han propuesto alternativas no letales, como modificaciones en las artes de pesca, dispositivos disuasivos y estrategias de manejo adaptativo, las que han mostrado resultados más prometedores para disminuir la interacción entre mamíferos marinos y pescadores".

    También hay que tener en cuenta, apuntó la bióloga, que "reducir una población de depredadores tope puede generar efectos en cascada sobre otras especies, alterar procesos ecológicos que todavía no conocemos completamente. Los lobos marinos forman parte de complejas redes de interacción con parásitos, bacterias y otros organismos".

    "Aprenden con rapidez a asociar las embarcaciones con una fuente fácil de alimento.

    sara rodríguez, bióloga marina"

    1995 fue declarada la veda para los lobos marinos, medida que se renovó hasta 2031.

    juan fernández es el único lugar donde vive el lobo fino Arctocephalus philippii.

  • Explican que eventual caza de lobos marinos afectaría a otras especies

    Autoridad se mostró abierto a analizar la veda de estos animales, frente a reclamos de pescadores artesanales.

    V.B.V.

    El Ejecutivo hace unos días señaló que "estamos disponibles (…) para analizar la posibilidad de fijar una cuota o una caza selectiva" de lobos marinos, a causa de las denuncias de pescadores artesanales sobre daños a su producción. La bióloga marina y académica de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Sara Rodríguez, dijo que esto "no responde únicamente al número de animales, sino también a cambios oceanográficos, la disponibilidad de presas y las propias dinámicas de las pesquerías".

    El lobo marino común fue declarado en veda en 1995, medida que se renovó en 2021 por diez años. "La evidencia científica muestra que la población ha aumentado desde que comenzó su protección, pero eso no significa que exista una sobrepoblación", indicó la docente, ante animales que, junto con habitar playas solitarias, son parte de las atracciones de ciudades como Valparaíso y Valdivia, donde desarrollan sus vidas al lado de los transeúntes.

    Para afirmar que hay una sobrepoblación, Rodríguez dijo que "habría que demostrar que la especie ha excedido la capacidad de carga del ambiente, evidenciando, por ejemplo, escasez de recursos, disminución del éxito reproductivo o un aumento de la mortalidad, y actualmente no existe evidencia científica que demuestre esa situación en Chile".

    En el país, además del lobo marino común (Otaria flavescens), que es el visto en las ciudades antes señaladas, habita el lobo marino de dos pelos o lobo fino (Arctocephalus australis) y, la única especie endémica, en otras palabras, que no vive en otro lugar del mundo, es el lobo fino del Archipiélago Juan Fernández (Arctocephalus philippii).

    La investigadora señaló que los censos realizados entre Arica y Aysén, se estima una población de entre 120.000 y 140.000 lobos marinos, concentrados principalmente en el sur.

    Sin embargo, para "sustentar una medida como el levantamiento de la veda es necesario contar con estudios que analicen las tendencias poblacionales de largo plazo, la estructura demográfica de la especie, la disponibilidad de alimento y las diferencias regionales", dijo Rodríguez.

    "Los estudios muestran que los lobos marinos aprenden rápidamente a asociar las embarcaciones con una fuente fácil de alimento. Por eso, eliminar algunos individuos no necesariamente disminuye el problema, ya que otros animales pueden ocupar ese mismo comportamiento. Hasta ahora no existe evidencia que demuestre que reducir la población genere una disminución proporcional de las pérdidas económicas para la pesca", afirmó la académica.

    Este debate se ha dado antes en otros lugares, donde "diversas investigaciones han propuesto alternativas no letales, como modificaciones en las artes de pesca, dispositivos disuasivos y estrategias de manejo adaptativo, las que han mostrado resultados más prometedores para disminuir la interacción entre mamíferos marinos y pescadores".

    También hay que tener en cuenta, apuntó la bióloga, que "reducir una población de depredadores tope puede generar efectos en cascada sobre otras especies, alterar procesos ecológicos que todavía no conocemos completamente. Los lobos marinos forman parte de complejas redes de interacción con parásitos, bacterias y otros organismos".

    "Aprenden con rapidez a asociar las embarcaciones con una fuente fácil de alimento.

    sara rodríguez, bióloga marina"

    1995 fue declarada la veda para los lobos marinos, medida que se renovó hasta 2031.

    juan fernández es el único lugar donde vive el lobo fino Arctocephalus philippii.

  • Millones de libros han ardido en Ucrania y Rusia durante las últimas semanas

    Entre los títulos destruidos están clásicos como 'Fahrenheit 451' y '1984'.

    En los centros logísticos de la empresa de comercio electrónico Wildberries, conocida como "el Amazon ruso", la semana pasada ardieron más de 11 millones de libros a consecuencia de los ataques ucranianos con drones, según informaron fuentes editoriales rusas citadas por agencia EFE. A comienzos de mes, ocurrió lo mismo con alrededor de ocho millones de ejemplares en Ucrania.

    Entre los títulos destruidos por las llamas en Rusia figuran obras de ficción, literatura infantil y científico-técnica, indicó el periódico Védomosti.

    Según el grupo editorial Exmo-AST, entre estos ejemplares estaba una nueva edición de la Constitución, además de mapas de autopistas locales, junto a libros de la directora del canal de televisión RT, Margarita Simonián, y el clásico 'Fahrenheit 451', del estadounidense Ray Bradbury, cuyo protagonista intenta salvar de las llamas títulos de la literatura universal en un futuro en el cual los libros están prohibidos.

    A comienzos de mes, esta situación se vivió en el noreste de Ucrania, donde ocho millones de libros fueron consumidos por las llamas, entre ellos, textos para niños, lamentó entonces la editorial Ranok.

    Días antes, en julio, un bombardeo contra bodegas cercanas a la capital, Kiev, redujo a cenizas cerca de 800.000 libros, informó el mismo sello, cuyo catálogo incluye a George Orwell, autor de '1984'.

  • Millones de libros han ardido en Ucrania y Rusia durante las últimas semanas

    Entre los títulos destruidos están clásicos como 'Fahrenheit 451' y '1984'.

    En los centros logísticos de la empresa de comercio electrónico Wildberries, conocida como "el Amazon ruso", la semana pasada ardieron más de 11 millones de libros a consecuencia de los ataques ucranianos con drones, según informaron fuentes editoriales rusas citadas por agencia EFE. A comienzos de mes, ocurrió lo mismo con alrededor de ocho millones de ejemplares en Ucrania.

    Entre los títulos destruidos por las llamas en Rusia figuran obras de ficción, literatura infantil y científico-técnica, indicó el periódico Védomosti.

    Según el grupo editorial Exmo-AST, entre estos ejemplares estaba una nueva edición de la Constitución, además de mapas de autopistas locales, junto a libros de la directora del canal de televisión RT, Margarita Simonián, y el clásico 'Fahrenheit 451', del estadounidense Ray Bradbury, cuyo protagonista intenta salvar de las llamas títulos de la literatura universal en un futuro en el cual los libros están prohibidos.

    A comienzos de mes, esta situación se vivió en el noreste de Ucrania, donde ocho millones de libros fueron consumidos por las llamas, entre ellos, textos para niños, lamentó entonces la editorial Ranok.

    Días antes, en julio, un bombardeo contra bodegas cercanas a la capital, Kiev, redujo a cenizas cerca de 800.000 libros, informó el mismo sello, cuyo catálogo incluye a George Orwell, autor de '1984'.

  • Millones de libros han ardido en Ucrania y Rusia durante las últimas semanas

    Entre los títulos destruidos están clásicos como 'Fahrenheit 451' y '1984'.

    En los centros logísticos de la empresa de comercio electrónico Wildberries, conocida como "el Amazon ruso", la semana pasada ardieron más de 11 millones de libros a consecuencia de los ataques ucranianos con drones, según informaron fuentes editoriales rusas citadas por agencia EFE. A comienzos de mes, ocurrió lo mismo con alrededor de ocho millones de ejemplares en Ucrania.

    Entre los títulos destruidos por las llamas en Rusia figuran obras de ficción, literatura infantil y científico-técnica, indicó el periódico Védomosti.

    Según el grupo editorial Exmo-AST, entre estos ejemplares estaba una nueva edición de la Constitución, además de mapas de autopistas locales, junto a libros de la directora del canal de televisión RT, Margarita Simonián, y el clásico 'Fahrenheit 451', del estadounidense Ray Bradbury, cuyo protagonista intenta salvar de las llamas títulos de la literatura universal en un futuro en el cual los libros están prohibidos.

    A comienzos de mes, esta situación se vivió en el noreste de Ucrania, donde ocho millones de libros fueron consumidos por las llamas, entre ellos, textos para niños, lamentó entonces la editorial Ranok.

    Días antes, en julio, un bombardeo contra bodegas cercanas a la capital, Kiev, redujo a cenizas cerca de 800.000 libros, informó el mismo sello, cuyo catálogo incluye a George Orwell, autor de '1984'.

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