-
Las estadísticas no acompañan a Nicolás Córdova, que suma un 43,3% de rendimiento en su interinato
En más de un año, la Roja no controla el balón, se genera menos chances, pierde más pases y tiene que atajar más que sus rivales.
Rodrigo Cantillana Matus
La Selección Chilena enfrenta mañana a las 23:30 horas a México en el tercer y último compromiso de la gira por Norteamérica, donde el técnico interino Nicolás Córdova ha sido ampliamente cuestionado por la polémica salida del volante Marcelino Núñez, además de las expulsiones de Gabriel Suazo y Lucas Cepeda ante Canadá y la pelea protagonizada en los minutos finales ante Estados Unidos.
El combinado nacional suma dos derrotas previo al compromiso ante los 'Aztecas', generando un mar de críticas sobre Córdova por el irregular rendimiento del equipo. El problema para el técnico es que, además, las estadísticas le dan la razón a sus críticos. En un año y cuatro meses de interinato, el DT ha dirigido 10 partidos sumando seis derrotas, un empate y cuatro triunfos, con un rendimiento del 43,3%, con 14 goles a favor y 18 en contra, siendo superado en tres oportunidades por rivales que le anotaron tres o más goles (Brasil: 3-0; Nueva Zelanda: 4-1 y Estados Unidos: 4-2), mientras que Chile solo una vez ganó anotando tres o más tantos (4-2 a Cabo Verde).
Más allá de los resultados y goles, la Roja de Córdova no controla el balón, remata menos que los rivales, se genera menos ocasiones de gol, falla más pases y tiene más expulsados que sus rivales, según el promedio de este interinato tomando los datos de FotMob, sitio especializado en estadísticas deportivas.
En la decena de encuentros dirigidos por el interino, Chile ha mantenido un 42,9% de posesión del balón, contra el 56,8% que promedian sus rivales y solo en un partido ganó la posesión, contra Cabo Verde, cuando controló la pelota el 52% del tiempo. La falta de retención del balón se visualiza especialmente en los pases, donde acumula una media de 295,7 pases correctos por partido (79,7%), frente a los 497 pases precisos (85,5%) de los oponentes.
La Selección tampoco es tan efectiva al llegar al área ni es capaz de hacer daño profundo. De acuerdo a los datos, el combinado da 14,2 pases en promedio dentro del área rival, mientras los oponentes dan 26,6 pases en zona de peligro. Eso se traduce en que Chile remata 10,4 veces como media por partido y de esos tiros, solo cuatro van directamente al arco contrario, mientras los adversarios rematan 13,3 veces, con 5,2 de esos tiros directos al arco custodiado por Lawrence Vigouroux, que promedia 3,3 atajadas por partido, frente a las 2,5 de los oponentes.
Las mejores actuaciones del meta chileno-británico fueron ante Portugal, donde tuvo seis intervenciones y contra Canadá y EE.UU., con cinco paradas en cada duelo.
Además de todo lo anterior, la Roja tiene peor comportamiento que sus adversarios. En tres de los 10 partidos algún jugador de la Selección vio la tarjeta roja: Darío Osorio, ante Nueva Zelanda, Iván Román contra Portugal y Lucas Cepeda y Gabriel Suazo ante Canadá; mientras, solo dos rivales fueron expulsados: Rafael Leao contra Portugal, y Diney Borges con Cabo Verde.
La única estadística que Córdova tiene a favor en este ciclo son los tiros de esquina, donde Chile suma, en promedio, 6,4 saques del esquinero por encuentro ante los 4,8 de los rivales.
nicolás córdova lleva un año y cuatro meses a la cabeza de la Selección Chilena como interino.
10 partidos ha dirigido: dos por Eliminatorias y ocho amistosos.
43,3% de rendimiento suma la Roja de Córdova con cuatro triunfos, un empate y cinco derrotas.
-
La posesión del balón y la presión tras pérdida, claves del éxito de España
Según un informe de FIFA dominó varios apartados del juego durante el Mundial.
El éxito de España en el pasado Mundial de Estados Unidos, México y Canadá donde fue campeón, radicó en buena medida en la posesión del balón, apartado en el que fue líder del torneo, con un 58 por ciento, y en la ejecución de la presión tras la pérdida del balón, también con el índice más alto de las 48 selecciones participantes.
Es una de las conclusiones del informe del Grupo de Estudio Técnico de la FIFA sobre el Mundial 2026 publicado recientemente, en el que se hace un detallado balance táctico de los 104 partidos disputados, la mayor cifra registrada hasta ahora en este evento.
El documento subraya que la presión después de una pérdida de la pelota fue una de las tendencias más destacadas del torneo y en esa parcela, España fue la que dominó. El combinado de Luis de la Fuente ejecutó este tipo de presión en el 60,1 por ciento de sus pérdidas en campo contrario.
Con un 58 por ciento, España lideró la estadística de posesión del balón y ocupó la tercera posición en el último tercio del campo rival (75%). La Roja sumó un total de 39 recuperaciones después de perder el balón, también récord de la competición, con nueve más que Francia.
Entre los jugadores, se destaca al capitán, Rodri Hernández, el primer jugador en acciones tras pérdida (18 por cada 30 minutos sin balón) y en recuperaciones con éxito tras pérdida. Pedri fue el que acumuló un mayor volumen total de participación en la presión tras pérdida.