• ¿Y si los animales surgieron 200 millones de años antes de lo que muestra registro fósil?

    Se busca desmontar la idea de que animales comenzaron a partir del registro fósil e incluso podría ser de la primeras glaciaciones.

    Agencia EFE

    Los animales podrían haber evolucionado hasta 200 millones de años antes de su primera aparición en el registro fósil, en el Neoproterozoico -hace entre 800 y 700 millones de años-, o incluso antes de que tuvieran lugar algunas de las glaciaciones más extremas de la historia.

    Esta es la hipótesis que plantea un estudio internacional liderado por la Universidad de Oxford (Reino Unido) e integrado por miembros de las universidades de California en Berkeley y Yale (Estados Unidos) y la ETH Zúrich (Suiza), y publicado este viernes en Science Advances.

    Los autores creen que el hallazgo podría transformar nuestra comprensión de uno de los mayores misterios de la evolución: por qué los animales aparecen de forma relativamente repentina en el registro fósil justo antes del Cámbrico (hace entre 539 y 487 millones de años), a pesar de algunas pruebas sugieren que su historia evolutiva se inició mucho antes.

    El estudio plantea que, hasta ahora, los científicos han usado el registro fósil para establecer una edad máxima para el origen de los animales, y esa idea podría estar equivocada.

    El yacimiento fósil la Biota de Weng'an, de unos 590 millones de años de antigüedad y hallado en rocas del período Ediacárico en China, es uno de los más importantes y utilizados para estudiar el origen de la vida multicelular compleja. Este lugar conserva organismos microscópicos con un detalle extraordinario, aunque ninguno es animales propiamente dichos.

    La comunidad científica siempre ha creído que los primeros animales debieron originarse después de Weng'an, o si no, este excepcional yacimiento fósil los habría preservado si hubieran existido en aquella época.

    Poner en duda

    El equipo analizó más de un centenar de muestras de la biota de Kheseen (Mongolia), un conjunto de fósiles más de 40 millones de años más joven que Weng'an, y al hacerlo identificó nuevas especies de microfósiles, incluidos acritarcos -organismos microscópicos esféricos con espinas y ramificaciones- y fósiles similares a embriones con células internas.

    Pese a su excelente conservación, en Kheseen tampoco hay fósiles que puedan identificarse con seguridad como animales pero la cuestión es que, gracias al registro fósil de lugares como Namibia y el sur de China, los científicos tienen pruebas de que, en esa época, los animales ya existían.

    Para Ross Anderson, investigador del Museo de Historia Natural de Oxford y autor principal del trabajo, este hecho es concluyente: la ausencia de animales en un yacimiento excepcionalmente conservado no permite concluir que no existieran. Los animales pudieron habitar ambientes donde, a diferencia de Kheseen, las condiciones químicas impidieron que la fosilización.

    Los autores creen que esta idea obliga a replantear las fechas utilizadas para calcular el origen del reino animal.

    En lugar de considerar Weng'an como un límite máximo, los investigadores recurrieron a depósitos fósiles mucho más antiguos, de entre 850 y 730 millones de años, localizados en Noruega, Australia y Arizona, donde tampoco se han encontrado animales pero sus características indican que podrían haber conservado organismos de este tipo.

    Con estas nuevas referencias geológicas, aplicaron la técnica del reloj molecular, que compara las diferencias genéticas entre especies actuales y, combinándolas con las edades conocidas de fósiles y las tasas estimadas de evolución, y permite calcular cuándo pudieron vivir sus antepasados comunes.

    Los resultados retrasaron aproximadamente 200 millones de años la estimación del origen de los animales respecto a los cálculos basados en Weng'an.

  • Expedición submarina en Argentina que se vio por YouTube descubrió 57 especies

    El streaming tuvo 22 millones de visualizaciones durante 21 días, en agosto de 2025.

    Latinoamérica se unió día y noche durante 21 jornadas en agosto pasado, cuando miembros del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina transmitieron en vivo una expedición submarina, donde gracias al chat de YouTube los espectadores pudieron preguntar a los biólogos y emocionarse con ellos al ver, por ejemplo, calamares transparentes y una estrella parecida a la que aparece en la serie animada Bob Esponja.

    El streaming de la campaña Talud Continental IV, a bordo del buque R/V Falkor, del Schmidt Ocean Institute (SOI), contó con un vehículo operado de forma remota, (ROV), que se sumergió a una profundidad de 3.900 metros.

    Aparte de ser una demostración de destreza técnica y científica, la transmisión fue una respuesta de los investigadores a los recortes presupuestarios en ciencias impulsados por el Presidente Javier Milei.

    Ahora, tras un año de análisis a las imágenes que en su momento lograron 22 millones de visualizaciones, sumadas a las muestras recogidas por la nave, se informó el hallazgo de 57 nuevas especies marinas bajo Mar del Plata. Entre ellas se contaron 20 copépodos (clase de crustáceos de pequeño tamaño), 22 equinodermos (pepinos de mar y crinoideos), 14 cnidarios (octocorales, plumas de mar y corales pétreos) y un molusco escafópodo, con cinco nuevos géneros científicos.

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