• Pregonero no practicó antes de romper el Guinness como la persona más ruidosa con 122,4 decibelios

    El australiano gritó 'ahora' el 2 de mayo y superó un registro vigente desde 1994 a cargo de una profesora norirlandesa.

    Agencia AP

    Joseph McGrail-Bateup, un limpiador profesional australiano de aires acondicionados y pregonero a honorario, ha sido reconocido como la persona más ruidosa del mundo. Guinness World Records reconoció la semana pasada que este residente de Canberra, de 58 años, registró el grito más fuerte jamás emitido por una persona. Gritó "now" ("ahora") a 122,4 decibelios.

    Superó el récord anterior, de 121,7 dB, establecido por la profesora norirlandesa Annalisa Flanagan en 1994. Ella había gritado un "quiet" ("silencio") ensordecedor.

    Ese nivel equivale al rango de ruido de una motosierra, un avión a reacción en el despegue y la sirena de una ambulancia a poca distancia. El intento de récord no era algo para lo que McGrail-Bateup pudiera entrenar, manifestó ayer.

    "No hay manera de que puedas practicarlo realmente. Tienes que reservar (la energía) para ese día, especialmente cuando se trata del intento de récord mundial", apuntó.

    "Me tomó siete intentos decir una sola palabra, que era la palabra 'now', y mi voz quedó destrozada durante los dos días siguientes. Estaba ronco. Fue terrible. Así que no, en realidad no puedes practicarlo. Pero es muy divertido cuando lo estás haciendo", aseveró.

    McGrail-Bateup señaló que se consideraba el hombre más ruidoso del mundo, más que la persona más ruidosa, porque no existía un récord previo para el hombre más ruidoso.

    "Me alegra que ella (Flanagan) pueda conservar su récord. Así que ella sigue siendo la mujer más ruidosa del mundo y yo soy el hombre más ruidoso del mundo", dijo.

    McGrail-Bateup contó que se topó con el récord de Flanagan cuando buscaba en Guinness World Records, sin éxito, hazañas relacionadas con los pregones.

    Empezó a competir en volumen cuando fue nombrado pregonero oficial de la capital australiana, Canberra, en 2017. Es un cargo honorario y a tiempo parcial creado por el gobierno local, que él considera "un poco divertido". Su nombre como pregonero es Lord Joseph y hace anuncios en eventos comunitarios, ferias escolares y exhibiciones de autos.

    Con el puesto le llegó la membresía en el Antiguo y Honorable Gremio de Pregoneros Australianos, una organización profesional competitiva dedicada a preservar los roles históricos y ceremoniales de sus miembros.

    En 2024 se impuso en una competencia gremial con el "Oyez, Oyez, Oyez" más fuerte, a 98 dB. La frase es una orden de silencio y atención previa a que un pregonero australiano haga una proclamación.

    Experimentó con varias palabras para su intento de récord mundial antes de decidirse por "now".

    Su grito fue grabado el 2 de mayo en un estudio de radio de Canberra por un ingeniero acústico profesional y con testigos. Los archivos se enviaron a Guinness World Records, que anunció su hazaña el viernes.

    Es la segunda vez que McGrail-Bateup rompe un récord mundial. En 2019, batió un récord de velocidad para un arquero al disparar 10 flechas. Su tiempo, de 60,03 segundos, recortó una fracción de segundo a una marca que se mantenía desde 2015. Nueve meses después, un niño de 7 años pulverizó el récord de McGrail-Bateup anotando en 11,4 segundos menos.

    McGrail-Bateup indicó que no está interesado en recuperar el récord de tiro con arco ni conservar su récord de grito. "Si alguien me supera, fantástico", dijo. "Los récords están para batirse".

  • Pregonero no practicó antes de romper el Guinness como la persona más ruidosa con 122,4 decibelios

    El australiano gritó 'ahora' el 2 de mayo y superó un registro vigente desde 1994 a cargo de una profesora norirlandesa.

    Agencia AP

    Joseph McGrail-Bateup, un limpiador profesional australiano de aires acondicionados y pregonero a honorario, ha sido reconocido como la persona más ruidosa del mundo. Guinness World Records reconoció la semana pasada que este residente de Canberra, de 58 años, registró el grito más fuerte jamás emitido por una persona. Gritó "now" ("ahora") a 122,4 decibelios.

    Superó el récord anterior, de 121,7 dB, establecido por la profesora norirlandesa Annalisa Flanagan en 1994. Ella había gritado un "quiet" ("silencio") ensordecedor.

    Ese nivel equivale al rango de ruido de una motosierra, un avión a reacción en el despegue y la sirena de una ambulancia a poca distancia. El intento de récord no era algo para lo que McGrail-Bateup pudiera entrenar, manifestó ayer.

    "No hay manera de que puedas practicarlo realmente. Tienes que reservar (la energía) para ese día, especialmente cuando se trata del intento de récord mundial", apuntó.

    "Me tomó siete intentos decir una sola palabra, que era la palabra 'now', y mi voz quedó destrozada durante los dos días siguientes. Estaba ronco. Fue terrible. Así que no, en realidad no puedes practicarlo. Pero es muy divertido cuando lo estás haciendo", aseveró.

    McGrail-Bateup señaló que se consideraba el hombre más ruidoso del mundo, más que la persona más ruidosa, porque no existía un récord previo para el hombre más ruidoso.

    "Me alegra que ella (Flanagan) pueda conservar su récord. Así que ella sigue siendo la mujer más ruidosa del mundo y yo soy el hombre más ruidoso del mundo", dijo.

    McGrail-Bateup contó que se topó con el récord de Flanagan cuando buscaba en Guinness World Records, sin éxito, hazañas relacionadas con los pregones.

    Empezó a competir en volumen cuando fue nombrado pregonero oficial de la capital australiana, Canberra, en 2017. Es un cargo honorario y a tiempo parcial creado por el gobierno local, que él considera "un poco divertido". Su nombre como pregonero es Lord Joseph y hace anuncios en eventos comunitarios, ferias escolares y exhibiciones de autos.

    Con el puesto le llegó la membresía en el Antiguo y Honorable Gremio de Pregoneros Australianos, una organización profesional competitiva dedicada a preservar los roles históricos y ceremoniales de sus miembros.

    En 2024 se impuso en una competencia gremial con el "Oyez, Oyez, Oyez" más fuerte, a 98 dB. La frase es una orden de silencio y atención previa a que un pregonero australiano haga una proclamación.

    Experimentó con varias palabras para su intento de récord mundial antes de decidirse por "now".

    Su grito fue grabado el 2 de mayo en un estudio de radio de Canberra por un ingeniero acústico profesional y con testigos. Los archivos se enviaron a Guinness World Records, que anunció su hazaña el viernes.

    Es la segunda vez que McGrail-Bateup rompe un récord mundial. En 2019, batió un récord de velocidad para un arquero al disparar 10 flechas. Su tiempo, de 60,03 segundos, recortó una fracción de segundo a una marca que se mantenía desde 2015. Nueve meses después, un niño de 7 años pulverizó el récord de McGrail-Bateup anotando en 11,4 segundos menos.

    McGrail-Bateup indicó que no está interesado en recuperar el récord de tiro con arco ni conservar su récord de grito. "Si alguien me supera, fantástico", dijo. "Los récords están para batirse".

  • Pregonero no practicó antes de romper el Guinness como la persona más ruidosa con 122,4 decibelios

    El australiano gritó 'ahora' el 2 de mayo y superó un registro vigente desde 1994 a cargo de una profesora norirlandesa.

    Agencia AP

    Joseph McGrail-Bateup, un limpiador profesional australiano de aires acondicionados y pregonero a honorario, ha sido reconocido como la persona más ruidosa del mundo. Guinness World Records reconoció la semana pasada que este residente de Canberra, de 58 años, registró el grito más fuerte jamás emitido por una persona. Gritó "now" ("ahora") a 122,4 decibelios.

    Superó el récord anterior, de 121,7 dB, establecido por la profesora norirlandesa Annalisa Flanagan en 1994. Ella había gritado un "quiet" ("silencio") ensordecedor.

    Ese nivel equivale al rango de ruido de una motosierra, un avión a reacción en el despegue y la sirena de una ambulancia a poca distancia. El intento de récord no era algo para lo que McGrail-Bateup pudiera entrenar, manifestó ayer.

    "No hay manera de que puedas practicarlo realmente. Tienes que reservar (la energía) para ese día, especialmente cuando se trata del intento de récord mundial", apuntó.

    "Me tomó siete intentos decir una sola palabra, que era la palabra 'now', y mi voz quedó destrozada durante los dos días siguientes. Estaba ronco. Fue terrible. Así que no, en realidad no puedes practicarlo. Pero es muy divertido cuando lo estás haciendo", aseveró.

    McGrail-Bateup señaló que se consideraba el hombre más ruidoso del mundo, más que la persona más ruidosa, porque no existía un récord previo para el hombre más ruidoso.

    "Me alegra que ella (Flanagan) pueda conservar su récord. Así que ella sigue siendo la mujer más ruidosa del mundo y yo soy el hombre más ruidoso del mundo", dijo.

    McGrail-Bateup contó que se topó con el récord de Flanagan cuando buscaba en Guinness World Records, sin éxito, hazañas relacionadas con los pregones.

    Empezó a competir en volumen cuando fue nombrado pregonero oficial de la capital australiana, Canberra, en 2017. Es un cargo honorario y a tiempo parcial creado por el gobierno local, que él considera "un poco divertido". Su nombre como pregonero es Lord Joseph y hace anuncios en eventos comunitarios, ferias escolares y exhibiciones de autos.

    Con el puesto le llegó la membresía en el Antiguo y Honorable Gremio de Pregoneros Australianos, una organización profesional competitiva dedicada a preservar los roles históricos y ceremoniales de sus miembros.

    En 2024 se impuso en una competencia gremial con el "Oyez, Oyez, Oyez" más fuerte, a 98 dB. La frase es una orden de silencio y atención previa a que un pregonero australiano haga una proclamación.

    Experimentó con varias palabras para su intento de récord mundial antes de decidirse por "now".

    Su grito fue grabado el 2 de mayo en un estudio de radio de Canberra por un ingeniero acústico profesional y con testigos. Los archivos se enviaron a Guinness World Records, que anunció su hazaña el viernes.

    Es la segunda vez que McGrail-Bateup rompe un récord mundial. En 2019, batió un récord de velocidad para un arquero al disparar 10 flechas. Su tiempo, de 60,03 segundos, recortó una fracción de segundo a una marca que se mantenía desde 2015. Nueve meses después, un niño de 7 años pulverizó el récord de McGrail-Bateup anotando en 11,4 segundos menos.

    McGrail-Bateup indicó que no está interesado en recuperar el récord de tiro con arco ni conservar su récord de grito. "Si alguien me supera, fantástico", dijo. "Los récords están para batirse".

  • Ola de calor: Francia alcanzó una temperatura histórica

    Casi dos mil colegios cerraron y 40 personas han muerto ahogadas en ese país.

    La primera ola de calor de verano "derritió" ayer a Europa y causó especiales estragos en Francia, país que vivió la jornada más tórrida desde que empezaron los registros en 1947, al alcanzar un promedio de 29,7 grados y superar en algunos puntos los 43 grados. El inédito episodio se extenderá en Francia hoy y mañana, y solo el viernes se prevé que empiece a esbozarse un descenso progresivo de las temperaturas.

    Aunque el recuento aún es provisional, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, indicó que desde el comienzo el día 18 de la ola de calor que sacude el país han muerto ahogadas 40 personas, "esencialmente jóvenes": son las "primeras víctimas de la crisis que vivimos" por el fenómeno.

    De entre los casi 60.000 centros escolares que hay en Francia, 1.800 tuvieron que cerrar por culpa de las altas temperaturas y unos 8.000 redujeron sus horarios.

    Asimismo, la Torre Eiffel, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, cerró excepcionalmente las visitas a partir de las 16:00 hora local debido al calor, al tiempo que el museo del Louvre anunció que cerrará sus puertas desde hoy hasta el sábado.

    Otros países

    España vivió también el día más extremo de la ola, con temperaturas de más de 40 grados en amplias zonas y de casi 44 en el norte. Algunas escuelas en Inglaterra redujeron la jornada de clases por la ola de calor que afecta desde ayer a gran parte del Reino Unido, donde las máximas rozaron los 34 grados, las que podrían llegar hasta los 40 grados mañana.

  • Ola de calor: Francia alcanzó una temperatura histórica

    Casi dos mil colegios cerraron y 40 personas han muerto ahogadas en ese país.

    La primera ola de calor de verano "derritió" ayer a Europa y causó especiales estragos en Francia, país que vivió la jornada más tórrida desde que empezaron los registros en 1947, al alcanzar un promedio de 29,7 grados y superar en algunos puntos los 43 grados. El inédito episodio se extenderá en Francia hoy y mañana, y solo el viernes se prevé que empiece a esbozarse un descenso progresivo de las temperaturas.

    Aunque el recuento aún es provisional, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, indicó que desde el comienzo el día 18 de la ola de calor que sacude el país han muerto ahogadas 40 personas, "esencialmente jóvenes": son las "primeras víctimas de la crisis que vivimos" por el fenómeno.

    De entre los casi 60.000 centros escolares que hay en Francia, 1.800 tuvieron que cerrar por culpa de las altas temperaturas y unos 8.000 redujeron sus horarios.

    Asimismo, la Torre Eiffel, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, cerró excepcionalmente las visitas a partir de las 16:00 hora local debido al calor, al tiempo que el museo del Louvre anunció que cerrará sus puertas desde hoy hasta el sábado.

    Otros países

    España vivió también el día más extremo de la ola, con temperaturas de más de 40 grados en amplias zonas y de casi 44 en el norte. Algunas escuelas en Inglaterra redujeron la jornada de clases por la ola de calor que afecta desde ayer a gran parte del Reino Unido, donde las máximas rozaron los 34 grados, las que podrían llegar hasta los 40 grados mañana.

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    Casi dos mil colegios cerraron y 40 personas han muerto ahogadas en ese país.

    La primera ola de calor de verano "derritió" ayer a Europa y causó especiales estragos en Francia, país que vivió la jornada más tórrida desde que empezaron los registros en 1947, al alcanzar un promedio de 29,7 grados y superar en algunos puntos los 43 grados. El inédito episodio se extenderá en Francia hoy y mañana, y solo el viernes se prevé que empiece a esbozarse un descenso progresivo de las temperaturas.

    Aunque el recuento aún es provisional, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, indicó que desde el comienzo el día 18 de la ola de calor que sacude el país han muerto ahogadas 40 personas, "esencialmente jóvenes": son las "primeras víctimas de la crisis que vivimos" por el fenómeno.

    De entre los casi 60.000 centros escolares que hay en Francia, 1.800 tuvieron que cerrar por culpa de las altas temperaturas y unos 8.000 redujeron sus horarios.

    Asimismo, la Torre Eiffel, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, cerró excepcionalmente las visitas a partir de las 16:00 hora local debido al calor, al tiempo que el museo del Louvre anunció que cerrará sus puertas desde hoy hasta el sábado.

    Otros países

    España vivió también el día más extremo de la ola, con temperaturas de más de 40 grados en amplias zonas y de casi 44 en el norte. Algunas escuelas en Inglaterra redujeron la jornada de clases por la ola de calor que afecta desde ayer a gran parte del Reino Unido, donde las máximas rozaron los 34 grados, las que podrían llegar hasta los 40 grados mañana.

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