• "El teatro no corre peligro con la Inteligencia Artificial. Es un show en vivo, la gente necesita de él"

    El interprete encarna a Luis Cavalli, un cardiólogo que enviuda y se sume en el aislamiento, en la obra 'Empieza con D, siete letras', la exitosa obra argentina que tendrá su propio montaje en Chile y que se estrena el jueves 2 en el Teatro Mori.

    José Carrera Tobar

    Un cardiólogo enviuda después de una relación de años con su pareja. Aislado y solitario, conoce a una mujer que es todo lo contrario a lo que él es. Esta es la trama de 'Empieza con D, siete letras', obra original de Juan José Campanella (director ganador del Oscar con 'El secreto de sus ojos'), pero que tendrá su versión chilena encabezada por Bastián Bodenhöfer y Marcela del Valle.

    La obra se estrena el jueves 2 de julio en el Teatro Mori. Las entradas están en Ticketmaster. En entrevista con este medio, Bodenhöfer dio más detalles de la obra, y su opinión sobre el estado actual del teatro en el país.

    ¿Cómo has vivido los ensayos de la obra?

    Han sido intensos e interesantes. Es una obra compleja. Alexis Moreno es muy buen director, es primera vez que trabajo con él y es bien concreto, bien exacto. Está muy preocupado de querer contar una historia, y contarla bien. Además, es una obra muy bien escrita, una obra de situaciones. Ocurren situaciones que son súper concretas, entonces uno como actor tiene que tener súper claro cuál es cada una de las situaciones y, en función de eso, actuar y darle verdad. Ahí estamos, en plena máquina, ya pronto a empezar las funciones.

    ¿A qué te refieres con una obra compleja? ¿En qué sentido?

    Mira, es muy bonito el arco narrativo de cada uno de los personajes. Transitan por todo un viaje en el cual van cambiando. Y, además, todos los personajes son tridimensionales, cada uno tiene distintas facetas. Entonces, hay que ecualizar muy bien como actor determinar en qué momento muestro tal faceta del personaje, en qué momento tal otra... Y todo eso puede variar, puede haber un cambio de faceta o de personalidad, llamémoslo, en una misma frase, por ejemplo. Ecualizar así como un ingeniero en sonido decide en una mezcla de una canción, en subirle a la batería o a la guitarra.

    Esta es una versión de una obra originalmente argentina. ¿Tuviste la oportunidad de ver la original?

    No. Ahora, esto no es una versión, es la obra. Lo único que hemos cambiado son los argentinismos, los transformamos en chilenismos, claro. En vez de decir "vos", hay que decir "tú", en vez de "pará, pará", decimos otra cosa. Pero esos son los únicos cambios que hemos tenido que hacer, por lo demás la obra está íntegra.

    ¿Qué fue lo que te llamó para participar en este proyecto? ¿El guion, quizás, o alguien que conocías de antes?

    Marcela del Valle, que además de actuar en la obra es la productora. Ella estuvo en Buenos Aires buscando obras y, cuando vio esta, quedó alucinada. Tuvo una reunión después con Campanella, ahí enviaron todo el asunto de los derechos y ya está. De ahí ella me llamó para hacer el papel coprotagónico, que es Luis. Son principalmente dos personajes, Luis y Miranda. También hay un tercer personaje que lo hace César Sepúlveda, quien interpreta dos roles de una manera muy teatral.

    ¿Qué más puedes contar sobre tu personaje?

    Mi personaje se llama Luis Cavalli. Es doctor, cardiólogo cirujano. Enviudó hace seis meses de una relación de 40 años con una mujer de la que estaba muy enamorado. Tiene un hijo, Martín, y quedó muy frágil, muy desestabilizado con la pérdida de su mujer. Ya no ejerce, está jubilado, está medio perdido y se siente solo.

    En una consulta de dentista conoce a una mujer de 40 años, que es Miranda, la que interpreta Marcela del Valle, que digamos es una loca. Es dispersa, pero al mismo tiempo media mágica, esotérica, es profesora de yoga, es distraída, es torpe, es cómica... es exactamente lo opuesto a él. Son dos personajes que se encuentran y que son diametralmente opuestos. Lo único que tienen en común es que los dos se sienten solos en la vida.

    Futuro del teatro

    La televisión se ha tenido que reinventar últimamente. ¿Crees que acá el teatro tenga que hacer lo mismo?

    El teatro siempre va a seguir siendo teatro. Tiene múltiples facetas, hay muchos estilos teatrales muy distintos entre uno y otro, hay distintos géneros... La literatura teatral que hay escrita es inmensa. Al mismo tiempo, hay nuevos autores que siguen sacando textos muy interesantes, siempre es algo nuevo el teatro.

    Siempre uno descubre cosas nuevas, van surgiendo nuevos directores. Hay cada vez más directores integrales que van mezclando estilos dentro de una misma puesta.

    Sigue siendo un arte vivo. No corremos el peligro de la Inteligencia Artificial. La gracia es que es un espectáculo que se hace en vivo y en directo. Así fue desde hace miles y miles de años, y seguirá siendo así. El teatro, por sus características, es imposible que muera. La gente necesita del teatro.

    Desgraciadamente, en Chile no tenemos mucha cultura teatral. Yo te diría que, según algunos estudios, el público que regularmente va al teatro solo en Santiago, es decir, los que van por lo menos una vez al mes, no son más de 180.000 personas. Para una población en Santiago de cuántos millones... ¿seis millones? Es muy poco. O sea, tú vas a Buenos Aires y hay cultura teatral; todo el mundo va al teatro, pero todo el mundo, y es absolutamente transversal. Acá se hace muy difícil, es cada vez más difícil.

    "Son personajes muy diferentes. Lo único que tienen en común es que se sienten solos.

    bastián bodenhöfer, actor"

    director Juan José Campanella, el director original, ganó el Oscar el año 2010.

    en argentina Se posicionó durante todo el año pasado dentro de las 10 obras más vistas.

    premiada La obra fue galardonada con el Premio Martín Fierro a Mejor Dramaturgia

  • "El teatro no corre peligro con la Inteligencia Artificial. Es un show en vivo, la gente necesita de él"

    El interprete encarna a Luis Cavalli, un cardiólogo que enviuda y se sume en el aislamiento, en la obra 'Empieza con D, siete letras', la exitosa obra argentina que tendrá su propio montaje en Chile y que se estrena el jueves 2 en el Teatro Mori.

    José Carrera Tobar

    Un cardiólogo enviuda después de una relación de años con su pareja. Aislado y solitario, conoce a una mujer que es todo lo contrario a lo que él es. Esta es la trama de 'Empieza con D, siete letras', obra original de Juan José Campanella (director ganador del Oscar con 'El secreto de sus ojos'), pero que tendrá su versión chilena encabezada por Bastián Bodenhöfer y Marcela del Valle.

    La obra se estrena el jueves 2 de julio en el Teatro Mori. Las entradas están en Ticketmaster. En entrevista con este medio, Bodenhöfer dio más detalles de la obra, y su opinión sobre el estado actual del teatro en el país.

    ¿Cómo has vivido los ensayos de la obra?

    Han sido intensos e interesantes. Es una obra compleja. Alexis Moreno es muy buen director, es primera vez que trabajo con él y es bien concreto, bien exacto. Está muy preocupado de querer contar una historia, y contarla bien. Además, es una obra muy bien escrita, una obra de situaciones. Ocurren situaciones que son súper concretas, entonces uno como actor tiene que tener súper claro cuál es cada una de las situaciones y, en función de eso, actuar y darle verdad. Ahí estamos, en plena máquina, ya pronto a empezar las funciones.

    ¿A qué te refieres con una obra compleja? ¿En qué sentido?

    Mira, es muy bonito el arco narrativo de cada uno de los personajes. Transitan por todo un viaje en el cual van cambiando. Y, además, todos los personajes son tridimensionales, cada uno tiene distintas facetas. Entonces, hay que ecualizar muy bien como actor determinar en qué momento muestro tal faceta del personaje, en qué momento tal otra... Y todo eso puede variar, puede haber un cambio de faceta o de personalidad, llamémoslo, en una misma frase, por ejemplo. Ecualizar así como un ingeniero en sonido decide en una mezcla de una canción, en subirle a la batería o a la guitarra.

    Esta es una versión de una obra originalmente argentina. ¿Tuviste la oportunidad de ver la original?

    No. Ahora, esto no es una versión, es la obra. Lo único que hemos cambiado son los argentinismos, los transformamos en chilenismos, claro. En vez de decir "vos", hay que decir "tú", en vez de "pará, pará", decimos otra cosa. Pero esos son los únicos cambios que hemos tenido que hacer, por lo demás la obra está íntegra.

    ¿Qué fue lo que te llamó para participar en este proyecto? ¿El guion, quizás, o alguien que conocías de antes?

    Marcela del Valle, que además de actuar en la obra es la productora. Ella estuvo en Buenos Aires buscando obras y, cuando vio esta, quedó alucinada. Tuvo una reunión después con Campanella, ahí enviaron todo el asunto de los derechos y ya está. De ahí ella me llamó para hacer el papel coprotagónico, que es Luis. Son principalmente dos personajes, Luis y Miranda. También hay un tercer personaje que lo hace César Sepúlveda, quien interpreta dos roles de una manera muy teatral.

    ¿Qué más puedes contar sobre tu personaje?

    Mi personaje se llama Luis Cavalli. Es doctor, cardiólogo cirujano. Enviudó hace seis meses de una relación de 40 años con una mujer de la que estaba muy enamorado. Tiene un hijo, Martín, y quedó muy frágil, muy desestabilizado con la pérdida de su mujer. Ya no ejerce, está jubilado, está medio perdido y se siente solo.

    En una consulta de dentista conoce a una mujer de 40 años, que es Miranda, la que interpreta Marcela del Valle, que digamos es una loca. Es dispersa, pero al mismo tiempo media mágica, esotérica, es profesora de yoga, es distraída, es torpe, es cómica... es exactamente lo opuesto a él. Son dos personajes que se encuentran y que son diametralmente opuestos. Lo único que tienen en común es que los dos se sienten solos en la vida.

    Futuro del teatro

    La televisión se ha tenido que reinventar últimamente. ¿Crees que acá el teatro tenga que hacer lo mismo?

    El teatro siempre va a seguir siendo teatro. Tiene múltiples facetas, hay muchos estilos teatrales muy distintos entre uno y otro, hay distintos géneros... La literatura teatral que hay escrita es inmensa. Al mismo tiempo, hay nuevos autores que siguen sacando textos muy interesantes, siempre es algo nuevo el teatro.

    Siempre uno descubre cosas nuevas, van surgiendo nuevos directores. Hay cada vez más directores integrales que van mezclando estilos dentro de una misma puesta.

    Sigue siendo un arte vivo. No corremos el peligro de la Inteligencia Artificial. La gracia es que es un espectáculo que se hace en vivo y en directo. Así fue desde hace miles y miles de años, y seguirá siendo así. El teatro, por sus características, es imposible que muera. La gente necesita del teatro.

    Desgraciadamente, en Chile no tenemos mucha cultura teatral. Yo te diría que, según algunos estudios, el público que regularmente va al teatro solo en Santiago, es decir, los que van por lo menos una vez al mes, no son más de 180.000 personas. Para una población en Santiago de cuántos millones... ¿seis millones? Es muy poco. O sea, tú vas a Buenos Aires y hay cultura teatral; todo el mundo va al teatro, pero todo el mundo, y es absolutamente transversal. Acá se hace muy difícil, es cada vez más difícil.

    "Son personajes muy diferentes. Lo único que tienen en común es que se sienten solos.

    bastián bodenhöfer, actor"

    director Juan José Campanella, el director original, ganó el Oscar el año 2010.

    en argentina Se posicionó durante todo el año pasado dentro de las 10 obras más vistas.

    premiada La obra fue galardonada con el Premio Martín Fierro a Mejor Dramaturgia

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